El presidente de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, decretó este martes 3 de diciembre la ley marcial tras acusar a la oposición de «fuerzas antiestatales» y afirmó que su decisión busca proteger al país de las «amenazas» que supone el norte comunista.
La decisión fue impugnada poco después mediante un voto en la Asamblea Nacional y el jefe de la oposición, Lee Jae-myung, instó a la población a manifestarse frente al Parlamento, que fue precintado.
Es la primera vez que Corea del Sur, un aliado de Estados Unidos, aplica la ley marcial en 40 años y el anuncio provocó una ola de indignación internacional.
«Para salvaguardar a una Corea del Sur liberal de las amenazas que plantean las fuerzas comunistas de Corea del Norte y para eliminar a los elementos antiestatales (…) declaro la ley marcial de emergencia», dijo Yoon Suk Yeol en un discurso televisado.
El mandatario realizó este anuncio en el marco de una pugna con la oposición por el presupuesto. Yoon Suk Yeol ganó las últimas elecciones en 2022 por estrecho margen frente al jefe de la oposición.
Tras el anuncio quedaron prohibidas todas las actividades políticas, y los medios de comunicación se encuentran bajo control gubernamental, informó el jefe del ejército, Park An-su, en un comunicado.
Varios helicópteros aterrizaron en el tejado del Parlamento en Seúl, según imágenes en directo emitidas por televisiones.
El jefe de la oposición tachó la ley marcial de «ilegal» y llamó a la población a concentrarse ante el edificio.
«¡ Abran la puerta!»
Cientos de personas comenzaron a congregarse ante el Parlamento hacia las 16H00 GMT, según imágenes difundidas por televisión.
«Abra la puerta, por favor. Su trabajo es proteger la Asamblea Nacional. ¿Por qué se quedan parados mientras los diputados son pisoteados?», gritó un hombre a un grupo de policías que custodiaban las puertas del edificio.
«¡Detengan a Yoon Suk Yeol!«, corearon otros manifestantes.Un grupo de soldados entró brevemente en el Parlamento y salió poco después.
Cerca de 190 diputados consiguieron entrar también en el edificio, donde votaron unánimemente a favor de una moción que bloqueó la aplicación de la ley marcial y pidió su levantamiento.
El movimiento sorpresivo ocurre mientras el gobernante Partido del Poder del Pueblo y el principal partido opositor, el Partido Democrático, siguen enfrentados sobre el proyecto de presupuesto para el próximo año.
Los diputados de la oposición, que tienen mayoría en el hemiciclo de 300 escaños, aprobaron la semana pasada un plan presupuestario significativamente reducido a través de un comité parlamentario.
Yoon acusó a los legisladores de la oposición de recortar «todos los presupuestos clave para las funciones fundamentales del país, como la lucha contra los delitos relacionados con las drogas y el mantenimiento de la seguridad pública».
También los acusó de ser «fuerzas antiestatales que intentan derrocar el régimen».
EEUU se pronuncia
Estados Unidos dice estar preocupado por la declaración de la ley marcial en Corea del Sur, uno de sus grandes aliados, y espera que el voto de congresistas surcoreanos contra esta medida «se respete».
«Seguimos los recientes acontecimientos en la República de Corea con gran preocupación» y esperamos que «cualquier disputa política se resuelva pacíficamente y de acuerdo con el Estado de derecho«, declaró el vicesecretario de Estado, Kurt Campbell.
«Quiero subrayar que nuestra alianza con la República de Corea es férrea y que apoyamos a Corea en estos momentos de incertidumbre», declaró.
La Casa Blanca afirma no haber sido notificada «con antelación» sobre la ley marcial decretada por el presidente surcoreano Yoon Suk Yeol, quien acusó a la oposición de ser «fuerzas antiestatales» que quieren «derrocar el régimen».
El presidente estadounidense Joe Biden está al corriente de la crisis.
«Me acaban de informar» de la situación, dijo Biden a los periodistas que viajaban con él a Angola, adonde llegó a última hora del lunes para su primera visita a África subsahariana como presidente.
Washington tiene unos 28.500 soldados en Corea del Sur para protegerla de Corea del Norte, su vecino dotado de armas nucleares.
Estados Unidos y Corea del Sur llevan a cabo maniobras conjuntas con regularidad desde hace tiempo, lo que enfurece al Norte.
Biden ha estrechado la relación entre Washington, Seúl y Tokio como baluarte contra Corea del Norte y la creciente rivalidad con China.
Según el portavoz del Departamento de Estado, Vedant Patel, Washington espera que «se respete» el voto de los congresistas.
«La administración está en contacto con el gobierno de la República de Corea y sigue de cerca la situación», dijo un portavoz del Consejo de Seguridad Nacional.
Después de la victoria del republicano Donald Trump en las elecciones presidenciales estadounidenses el 5 de noviembre, el presidente surcoreano felicitó al magnate.
En ruptura con su predecesor Moon Jae-in, Yoon Suk Yeol adoptó una línea más dura con Corea del Norte.
En abril de 2023, Joe Biden se reunió con él en Washington y le rindió los honores de una visita de Estado, culminada con una cena de gala.