"Código Negro": el amor, el espionaje y la traición entran a un bar...
Rodada en Londres y dirigida por Steven Soderbergh, "Código Negro" propone una dimensión más íntima del mundo del espionaje

Rodada en Londres y dirigida por Steven Soderbergh, "Código Negro" propone una dimensión más íntima del mundo del espionaje

Un alto mando de la inteligencia británica se enfrenta a la máxima prueba de lealtad cuando investiga una grave filtración en la seguridad en “Código Negro”, un fascinante drama de espionaje del director Steven Soderbergh. “Código Negro” («Black Bag»), una visión perspicaz y elegante de un género clásico, potencia el suspenso y la tensión en una retorcida historia de engaño y traición.
George Woodhouse (Michael Fassbender), agente de élite del Centro Nacional de Ciberseguridad (NCSC por sus siglas en inglés) británico, sólo tiene una debilidad: su inquebrantable devoción por su esposa. Se le asigna la delicada y urgente tarea de descubrir un topo en la agencia antes de que puedan activar un destructivo gusano cibernético llamado Severus, y le entregan una lista de cinco sospechosos. Cuatro de ellos son amigos y colegas del NCSC. La quinta sospechosa es su amada esposa Kathryn St. Jean (Cate Blanchett), una de las agentes más poderosas y confiables de la organización.
El rastro de secretos y mentiras que sigue George lo acerca cada vez más a su objetivo y cada nueva revelación parece condenar más a Kathryn. A medida que se dirige hacia una conclusión aparentemente inevitable, ¿será leal a su matrimonio o a su país?
“Código Negro”, una apasionante historia de pasión, engaño y traición es dirigida por Steven Soderbergh («Traffic», «Contagion»), de un guion de David Koepp («Mission Impossible», «Jurassic Park»). En la cinta actúan Michael Fassbender («Shame», «Steve Jobs»); Cate Blanchett («Blue Jasmine», «Carol»); Regé-Jean Page («Bridgerton», «Roots»); Marisa Abela («Back to Black», «Industry»); Naomie Harris («Moonlight», «Skyfall»); Tom Burke («The Souvenir», «Furiosa: A Mad Max Saga»); y Pierce Brosnan («Fast Charlie», «The Thomas Crown Affair»).
Desde que se conocieron hace 30 años, Steven Soderbergh y David Koepp se han vuelto dos de los cineastas más exitosos de Hollywood, con una serie de éxitos de la crítica y éxitos comerciales que rara vez ha sido igualada. En “Código Negro”, es la tercera vez que hacen equipo como director y escritor respectivamente.
La clave del éxito de sus colaboraciones es lo que Soderbergh describe como la misma cantidad de respeto y falta de respeto que hay entre ellos. “Obviamente, David es muy bueno en su trabajo y creo que en general le gusta cómo dirijo”, explica. “Sabiendo eso, nos sentimos cómodos siendo honestamente críticos el uno con el otro. Ninguno de los dos siente la necesidad de ofuscarse”.

La idea para “Código Negro”se le ocurrió a Koepp mientras hacía trabajo de investigación para el primer capítulo de la taquillera franquicia de «Misión: Imposible». Entrevistó a varios agentes de inteligencia y quedó fascinado por sus vidas personales: “Todo el asunto del espionaje era muy cool, pero aprendí más de lo que esperaba sobre la gente. Una mujer me dijo que su trabajo le impedía mantener una relación amorosa. Una frase de la película está inspirada en mis conversaciones con ella: ‘Cuando puedes mentir sobre todo, ¿cómo puedes decir la verdad sobre algo?’”.
Esa idea se le quedó grabada. “Piénsalo: Si quieres tener una aventura amorosa, no podría ser más fácil. Sólo tienes que decir: ‘Estaré fuera tres días y no puedes preguntarme adónde voy, porque no tienes autorización’. No puedes confiar en la gente y la gente no puede confiar en ti. Para George y Kathryn, la información confidencial que no pueden compartir va a parar a lo que ellos llaman su ‘Código Negro’”.
Al principio de la película, a George le dan una lista con cinco nombres, todos sospechosos de ser el traidor y que provienen de los rangos más elitistas de la agencia. “Cada uno de ellos está al tanto de Severus”, dice Soderbergh. “Cada uno de ellos tiene el permiso de seguridad que les permite el acceso. Nadie más lo sabe. Ellos son sospechosos simplemente porque tienen conocimiento de ello”.
“Hay un traidor en la cima de la organización”, añade Koepp. “Nadie está libre de sospecha. Sorprendentemente, una de las sospechosas es Kathryn. Yo nunca había visto una historia igual. Quería saber cómo dos personas que sienten una gran devoción el uno por el otro podrían enfrentarse a eso”.
Ambos miembros de la pareja se mantienen esquivos, incluso misteriosos entre ellos, lo que alimenta su pasión. “Es un contexto interesante para explorar la idea de la traición”, comenta el director. “La fuente de la mayoría de los conflictos en el mundo es alguien que se siente traicionado o que se ha roto la confianza. En esta situación, ambos personajes principales tienen una especie de carta de libertad, porque no sólo no están obligados a compartirlo todo, sino que en algunos casos tienen prohibido hacerlo”.
El centro de la conspiración que George debe investigar es Severus, un programa maligno capaz de desestabilizar por completo una instalación nuclear. “Severus es un truco sucio que la agencia quiere mantener en secreto”, explica Koepp. “De hecho, muchos países ya han desarrollado software destructivo que puede introducirse en la infraestructura de un enemigo con resultados devastadores. Tal vez el más famoso sea el gusano llamado Stuxnet, que se introdujo en los reactores nucleares iraníes y generó fallas en algunos de sus componentes”.
Los thrillers políticos convencionales suelen situar un posible incidente de gran escala en el centro de la historia, como señala Soderbergh: “Severus funciona como un incidente provocador, pero lo más importante es que es una forma de hablar de lo que haces si crees que tu cónyuge está violando el acuerdo tácito que hicieron el uno con el otro”.

Koepp admite sin reservas que las películas de espías están entre sus géneros favoritos a la hora de escribir. “La gente miente”, expresa. “Lo que está en juego es impresionante; no hay nada más divertido para escribir, que eso. Tenemos toda la acción, el suspenso y la tensión que el público quiere de una historia de espías, además de unos personajes convincentes y complejos. Por momentos, ‘Código Negro’ se vuelve algo más parecido a ‘Who’s Afraid of Virginia Woolf?’que a ‘Mission: Impossible’. En gran parte, eso es a lo que responderá el público. Me recordó a algunas de las grandes películas de los setenta como ‘Klute’ y ‘All the Persident’s Men’, que estaban impregnadas de paranoia y engaño. La sensación de que te estaban mintiendo era muy fuerte en aquella época, y también lo es en esta historia”.
En opinión de Koepp, Fassbender y Blanchett son auténticas estrellas de cine en la cima de sus carreras. “Tanto Michael como Cate aportan una capacidad interpretativa excepcional, lo cual es fácil de decir pero difícil de encontrar”, señala. “Ambos tienen una gran comprensión de la actuación en la pantalla y de cómo hacer más con menos. El trabajo de George es contenerse, ser férreo. La interpretación de Michael es una obra maestra del minimalismo. El papel de Cate es mucho más expresivo, pero a menudo te preguntas qué está pasando realmente por su mente”.
Fassbender señala que Blanchett se tomó muy en serio una nota del guion que es esencial para el personaje. “Decía que Kathryn siempre está en la cabecera de la mesa, donde sea que se siente. Pero Cate también aporta algo que no vi en las páginas del libreto; hay mucha ambigüedad en su actuación. Kathryn ha construido un sólido muro exterior incluso para George, pero también hay vulnerabilidad en su interior. Como dice su colega Freddie, lo único con lo que puedes contar es que harán cualquier cosa el uno por el otro”.