Entrevista UB

John Acosta: “Tienes que creer que eres el mejor”

John Acosta presentó el 1 de agosto su show “Honestidad” en el Centro Cultural de Arte Moderno en Caracas. Hablamos con él tras su show acerca de sus creencias, su comedia y sus personajes

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¿Qué es la honestidad? ¿Ser leal con los tuyos? ¿Ser directo y sincero con tus valores y creencias? Esa es la reflexión que disparó el nuevo especial del comediante John “El otro” Acosta, presentado el 1 de agosto en el Centro Cultural de Arte Moderno en La Castellana.

Con entradas agotadas, John Acosta presentó su tercer show de stand-up, un proyecto con el que asegura haber aprendido mucho sobre sí mismo y sobre su espiritualidad. Eso sí, en soledad. Tras la función, conversamos con él para conocer más sobre la creación de esta propuesta y sobre sus personajes “Ismaelito original” y “El mecánico pirata”.

-Este es tu tercer especial de comedia. ¿Qué ha cambiado en John después de esas giras y qué es lo diferente en ‘Honestidad’? ¿Cuánto tiempo tardaste en hacerlo, ya que con el anterior, “Identidad”, tardaste dos años?

-“Identidad” fue un proceso más largo, fue un proceso de conocerse. “Honestidad” fue más rápido, un par de semanas en soledad, sin teléfono, escuchando mi propia voz y entreteniéndome leyendo, dibujando o pintando. Cero teléfono. Tuve la oportunidad de conocerme aún más de lo que ya me conozco. Me pareció muy divertido porque conecté con mi espiritualidad y eso fue lo que se pudo desarrollar durante todo el show. Por eso fue que dije: “Es más depinga creer en Dios”, porque sabes que tienes a alguien a quien contarle tus más graves problemas sin el temor de que después los esté divulgando porque es una relación muy personal. Con este especial de comedia pude acercarme más a Dios y fue dividido en estos actos tal cual como un round de pelea en el cual tienes que mantener la energía y el enfoque. En el primer minuto la gente estuvo increíblemente loca y cuando me fui a cambiar dije “ok, John cálmate. Todavía quedan cuatro personajes, vamos a mantenernos” y cuando ya venía el último personaje dije: “Es el último. Haz tu pelea tranquilo, relajado, ya los tienes dominados”. Fue como una analogía al boxeo y me dio la confianza de poder desarrollarme y hacer la reflexión de que la honestidad no es más que la coherencia entre lo que piensas y lo que dices.

-¿Cómo manejas cuando un chiste no funciona o el público no reacciona como esperabas?

-Si el público no conecta contigo es porque tú no estás conectando contigo mismo ni con lo que estás diciendo. Mi comedia es muy franca, yo me expongo tal cual soy. El comediante es eso, no se puede mentir. De hecho, un consejo que me dio un amigo hace muchos años decía: “Para que la gente conecte contigo, tú tienes que conectar contigo. Tienes que contar las cosas tal cual te han sucedido, tienes que visualizar cada palabra que estás diciendo para que lo puedas transmitir”. Tengo que aprovechar para decir que este show tiene un momento único e irrepetible y es que yo conozco la comedia por Carlos Sicilia y hoy tengo la oportunidad de que él presente mi especial de comedia totalmente inédito. O sea este material no está probado, esto es un material cero. Las personas que lo escucharon, lo escucharon tal cual fue escrito.

-¿Cómo han surgido ‘El mecánico pirata’ e ‘Ismaelito original’? En el podcast de Chiste Interno comentaste que es la mezcla de muchas cosas, pero ¿vivencias? ¿Actitudes de personas que conoces? Tu propio mecánico tal vez…

-Todos los personajes que tengo hasta ahora han nacido primero por la gracia de Dios. Soy una persona muy creyente y decido creer, darle el mérito a él y decir “Señor, gracias por iluminarme y poder ver lo que las personas no ven”.

Estos personajes nacen por una respuesta, por una necesidad, porque la gente quiere escuchar por qué un mecánico es tan pesetero, porque cuando tu vas a un mecánico él te dice que el carro no tiene nada y tu dices “Ah, este un loco”. Hay una frase que me gusta mucho que dice que la vida se resume en tres máximas: comedia, tragedia y ficción, y el todo hace la vida. Entonces, la comedia es el proceso de la reflexión y las conclusiones. La tragedia es lo que vives en el día a día. Y la ficción es lo que te imaginas que hubiese pasado. Mi comedia normalmente es muy franca, trato de ser muy real y no ser imprudente con la realidad que vivo.

John Acosta como "El mecánico pirata"

-¿Y cómo haces para no caer en la burla y mantenerte en los límites o espacios de la comedia?

-Porque respeto lo que hago. Mi intención no es menoscabar, es hacer entender a la gente que también son personas que sienten y padecen. Mi intención es divertirme. Hoy justamente me dijeron “mano, diviértete” y dije “¿cómo es divertirse?”. Entonces eso me hace llegar a las conclusiones de qué es divertirse, qué es lo que te hace divertido. La diversión no tiene por qué menoscabar la integridad de otras personas, solamente resaltar quizás unas pequeñas peripecias, ponerlas en unos contextos que resalten y den risa.

-Comentaste que conoces la comedia gracias a Carlos Sicilia y también en una entrevista dijiste que cuando eras pequeño veías las películas de Cantinflas. ¿Los tienes como referentes en tu manera de hacer humor? ¿Hay algún humorista que al día de hoy también admires?

-Yo no quiero ser como ningún comediante, yo quiero ser mi propio comediante. En estos días me preguntaban ¿quién es el mejor comediante que has visto? Y dije, “yo”. Y me dijeron, “eso es ego”. Y respondí: “No, es que tienes que creer que eres el mejor, actuar como el mejor, formarte como el mejor, darlo todo para ser el mejor”. O sea, voy a decir “Fulano es el mejor” ¿y yo qué? ¿Soy menos? ¿Soy un mediocre? No, eso se llama creer en uno. Ahora, entiendo que hay comediantes muy buenos, que hay algunos que tienen unas aristas de pensamiento increíbles. Pero yo quiero ser mejor que yo, quiero mejorar cada detalle. Por eso esta producción fue distinta, la preparación fue distinta. Yo me analizo y quiero ser mejor que la versión anterior. Entonces, si soy mejor que el John de hace dos semanas lo estoy logrando, estoy diciendo lo que quiero, mejor que mí mismo. ¿Carlos Sicilia? Sin él no sé qué sería en este momento de mi vida, tengo que agradecerle muchísimo por haber hecho ese programa en Canal I, fue una luz en mi vida. ¿Cantinflas? Es una gran pregunta que hasta ahora no he podido responder qué es: ¿Por qué la gente se enfoca en verlo? ¿Por qué la gente lo ve y se ríe? Mi abuela, que en paz descanse, era una gracia, una risa y yo decía “Hay algo ahí que yo quiero, que él tiene y que todavía no se que es? Hasta que descubrí que era la comedia.

-¿Te ha costado traducir el humor de Venezuela a audiencias internacionales?

-Este humor en particular me parece que es bastante transversal. Un humor que cualquier persona puede entender porque en cualquier país hay mecánicos, en cualquier país hay personas que están iniciando una relación, en cualquier país hay un hombre que está empezando a experimentar lo que es ser un padre responsable. Entonces, es como decía un poeta: “Todos reímos y lloramos en el mismo idioma”. La risa es universal, el llanto es universal, el padecimiento es universal. Todos queremos ser y estar mejor, todos tenemos algo de que arrepentirnos y que mejorar. Y en ese todo hay que encontrar la oración que englobe todos esos sentimientos y anhelos. De verdad que tengo que agradecer a Dios que me permite ver más allá y hacer construir una oración que hilvane todo eso.

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