En cadena nacional de radio y televisión, Maduro aseguró que la Orden Ejecutiva firmada por Barack Obama «es un Frankenstein, un monstruo que fueron componiéndola con aporte del departamento de Estado, de la CIA, de la derecha maltrecha».
Calificó al gobierno estadounidense de esquizofrénico, pues el documento «dice que quiere tener buenas relaciones con el gobierno». Luego se refirió directamente a Obama: «Usted eligió el camino de hundirse en el foso de la historia”.
El Jefe de Estado anunció que encargará al Vicepresidente Ejecutivo, Jorge Arreaza, acudir este martes a la Asamblea Nacional para que se apruebe una «Habilitante Especial» que le otorgue «poderes especiales» para «mantener la paz en Venezuela y defendernos de las amenazas imperiales».
Con esta Ley, dijo sin ofrecer mayores detalles y al término de su alocución de dos horas de duración, se propone enfrentar la agresión de Estados Unidos y » preservar la paz, la soberanía y la integridad» de la patria.
El presidente apeló a un discurso de profundo apelo nacionalista, se declaró indignado y afirmó que la declaración de Estados Unidos, firmada por Obama en contra de siete funcionarios de su gobierno señalados de corrupción y de violación a los derechos humanos «es totalmente ‘desproporcional'».
«Tengo aquí a los 7 dignos, honestos, honorables venezolanos que fueron de manera aberrante objeto de esta condecoración imperial» dijo Maduro al calificar las sanciones como un reconocimiento a la labor de sus funcionarios.
Dijo que en 200 años los nietos de esos funcionarios los recordarán como se recuerda hoy a los libertadores que le dieron la independencia a Venezuela ante el imperio español.
Uno de ellos, el Mayor General Gustavo González López, hasta ahora jefe del Sebin (Servicio Molivariano de Inteligencia) fue designado como nuevo ministro del Interior y Justicia, en sustitución de la almiranta Carmen Meléndez, quien pasa al despacho de la Presidencia de la República.
«Estamos intervenidos, amenazados» por Estados Unidos, afirmó Maduro sobre la «injerencia» de este país en Venezuela. Dio a entender que hay amenazas reales de invasión de Marines estadounidenses a suelo venezolano, en cuyo caso, afirmó, el país podría por sí solo si es preciso derrotar a la principal potencia económica y militar de planeta.
«Nuevos Sucres, nuevos Bolívar, nuevos Chávez, nuevas Luisa Cáceres surgirán» para derrotar al imperialismo estadounidense, dijo al cierre de su discurso.
Se comparó con el ex presidente Cipriano Castro, que en 1902 debió enfrentar (verbalmente) el bloqueo de las costas venezolanas por parte de barcos de guerra de potencias europeas (que le reclamaban a su gobierno pagos de deudas incumplidas).
Leyó la proclama de El Cabito acerca de «la planta insolente del extranjero» que había profanado el suelo de la patria.