Venezuela

Libertad, amnistía y transición: "Sin los jóvenes no es posible"

Sociedad civil, familiares de presos políticos y ONG salieron a la calle para apoyar la manifestación convocada por el Movimiento Estudiantil venezolano por el Día de la Juventud. Hay una exigencia clara: incluir sus voces en el proceso político actual y la discusión ley de amnistía

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Algunos tenían años sin salir a la calle de manera masiva. Otros ni siquiera habían tenido la oportunidad de salir por primera vez como miembros del movimiento estudiantil. Volvieron al ruedo porque se sienten con menos miedo. Es un sentir colectivo, de muchas caras jóvenes.

«Yo soy de la generación que tuvo miedo. Esto es lo único que conozco y, hasta hoy, solo tuve miedo, pero ya no pienso igual», dice Paola Carrillo, consejera estudiantil de la Universidad Central de Venezuela (UCV), para conmemorar el Día de la Juventud nacional. Lo grita desde el techo de un pasillo de la universidad para que todo el mundo la vea, para que sus palabras no se pierdan entre la gente que fue a apoyarlos.

Paola Carrillo sobre el techo de un pasillo de la UCV. Foto: Daniel Hernández.

Los chamos que están allí tienen entre 18, 20, 25 y hasta 29 años. Son la prueba de que la memoria existe, o al menos se estimula: en sus conversaciones incluyen nombres que escucharon cuando eran niños, niñas o adolescentes. Hablan de Bassil Da Costa, Robert Redman, Neomar Lander, Génesis Carmona, todos jóvenes asesinados durante las protestas de años pasados y que este 12 de febrero recuerdan.

La razón para estar allí es muy clara. Lo dice una estudiante antes de empezar a marchar: «Salimos por ellos, pero también por todos nosotros. No somos solo el futuro, somos el presente de este país».

Una iniciativa estudiantil

La Federación de Centros Universitarios de la UCV convocó para este jueves una manifestación en las instalaciones de la universidad. A la plaza del rectorado asistieron la sociedad civil, ONG y familiares de los presos políticos venezolanos. Llegaron de todas partes no solo para apoyar a los estudiantes, sino para visibilizar sus propias historias.

«Estamos contentos. No habíamos experimentado esta unión desde hacía mucho. El 3 de febrero llenamos una calle, la que está por la plaza del rectorado, pero esta vez llenamos una avenida. Esto habla de ese cambio que sentimos», dice Ángel Luis, estudiante de Ciencias Políticas de la UCV.

Estudiantes con la bandera de Venezuela antes de que saliera la marcha de la universidad. Foto: Daniel Hernández.

Más allá de las fotos lejanas de uno que otro policía, la concentración salió al mediodía hacia la avenida Los Ilustres sin inconvenientes.

«Estamos defendiendo aquí causas justas. Nosotros exigimos un futuro digno. No conozco nada más que no sea esta dictadura, no conozco más que vivir con miedo, que vivir bajo un régimen que te persigue por pensar distinto y te encarcela. Exigimos futuros dignos y dejar de ser perseguidos por pensar diferente», expresa Aryeliz Villegas, consejera universitaria de la UCAB y miembro del movimiento estudiantil.

Familiares de los presos políticos que asistieron a la concentración. El cartel muestra a Josnar Baduel, hijo del preso político Isaías Baduel, quien murió bajo custodia del Estado. Foto: Daniel Hernández.

Los estudiantes dan declaraciones calmadas, como dándose cuenta de que tienen el derecho a hablar y a ejercerlo. Por unas horas, ninguno es imprudente por exigir lo que no ha experimentado a plenitud: democracia, libertades, algo parecido a una posibilidad de transición.

«Que sean todos»

«Nosotros queremos la libertad de todos los presos políticos. Que sean todos», vuelven a gritar mientras avanza la marcha. La ley de amnistía, que se discutiría este jueves en la Asamblea Nacional, es una de las exigencias clave de esta convocatoria. Quieren que incluyan a los militares, a los que se fueron por persecución, y que se incluyan las sugerencias y observaciones que ONG no han parado de ofrecer desde que se anunció la ley.

Comité por la Libertad de los Presos Polítcos declarando a los medios. Foto: Daniel Hernández.

«Nosotros no hemos podido tener algún espacio donde expresemos las sugerencias, pero aprovecho cualquier espacio que tenga para decirlo. La ley de amnistía no puede componerse de hechos y causas concretas. Tiene que ser una amnistía general para que puedan caber todos los casos que Delcy Rodríguez definió, casos de violencia política desde el 99. Todos esos presos políticos que son inocentes la amnistía tiene que cubrirlos a todos», expresa Miguel Suárez, presidente de la FCU UCV, sobre la ley.

Rosa Cucunubá, vicepresidenta de la FCU-UCV, lo reafirma: «No podemos celebrar mientras haya madres afuera de las cárceles, como en Zona 7, mientras haya familias rotas. Queremos la libertad para todos los presos políticos. La liberación no puede esperar. Estamos listos para vivir en esa Venezuela, para ser parte de la reconstrucción de nuestro país, más nunca nos van a silenciar. Es por todos, por la libertad y la democracia de Venezuela».

La postura es similar entre todos los dirigentes estudiantiles. Están alineados de pensamiento y acción. Desde afuera se nota: es su forma de cuidarse en un contexto que continúa siendo incierto: «Que se entienda: no hay una transición a la democracia posible sin que los jóvenes estén sentados en esa mesa».

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