Venezuela

Solo faltaba un poco de voluntad para devolverle la vida a Nahuel Gallo

Singulares conexiones se alinearon para que el argentino Nahuel Gallo recuperara la libertad y regresara a casa

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«Nahu necesita sanar su cuerpo, y de eso ya se está ocupando un equipo médico. Nahu necesita sanar su corazón y su mente… y de eso nos vamos a encargar nosotros, con amor, con paciencia, con abrazos que reparen cada herida invisible», escribió en sus redes María Alexandra Gómez, anunciando la llegada a casa de su esposo, el gendarme argentino Nahuel Gallo.

La liberación del cabo primero de la Gendarmería Nacional Argentina resultó una curiosa sorpresa. La noticia la dio la Asociación del Fútbol Argentino el 1 de marzo a través de un posteo en X a las 7:59 de la noche: «Gracias a un trabajo silencioso y mancomunado con la Federación Venezolana de Fútbol y Conmebol, hoy, después de 448 días, Nahuel Gallo regresa a Argentina y puede reencontrarse con su familia».

Inesperado totalmente: la AFA y la FVF conectaron para liberar a un argentino detenido en Venezuela de forma arbitraria el 8 de diciembre de 2024 cuando cruzó la frontera desde Colombia para entrar al país a visitar a su esposa y a su hijo y terminó acusado de formar parte de una conspiración terrorista.

448 días estuvo preso el suboficial nacido en Mendoza en una condición que para los parámetros de derechos humanos se trató de una desaparición forzada. Apenas el 26 de febrero pudo comunicarse con su pareja, es decir, 445 días después de su detención y tras una huelga de hambre iniciada en su celda de El Rodeo I.

En esa oportunidad, María Alexandra escribió: «Después de 445 días me volvió el alma al cuerpo. Nahuel me llamó, Nahuel llamó para decirme que seguía fuerte. Que nos necesitaba fuertes». Posiblemente, ya para entonces las gestiones habían dado resultado.

Hoy, mientras Nahuel Gallo se recupera bajo observación y cuidados médicos, hay cierto nivel de debate en el país por la curiosa circunstancia del papel desempeñado por la AFA y en particular por su presidente Claudio «Chiqui» Tapia en una gestión en la que no participó el gobierno argentino que, como se sabe, no mantiene relaciones con Miraflores y que tampoco tiene a Tapia en mucha estima. Así las cosas, la lógica lleva a pensar que el célebre «Chiqui» se valió de la cercanía entre el presidente de la FVF, Jorge Giménez, y la mandataria encargada Delcy Rodríguez.

¿Es eso bueno o malo? Hay dos conclusiones obvias: todo vale para la liberación de una persona presa sin justicia, sería la primera. La segunda, excarcelar a presos políticos y a detenidos de forma arbitraria no es tan complicado, basta un poco de voluntad desde las instancias de poder para devolverle la vida a alguien como Nahuel Gallo.

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