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7 asesinos más inteligentes de la historia

Feature rapist killers UB
27/10/2017
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COMPOSICIÓN GRÁFICA: PEDRO AGRANITIS

El asesinato es un acto imperdonable. Quitar la vida a otro ser igual a uno mismo; de carne y hueso, que respira el mismo aire, y que tiene sueños y esperanzas es aborrecible y hasta incomprensible para muchos. Que esos sueños terminen en unos instantes por las manos propias es un pensamiento que retuerce las entrañas de algunos, pero saca una sonrisa a otros

Es de asumir que un acto tan visceral y primitivo venga de un ser turbado, de alguien… “especial”. Tal vez el asesino no conocía nada más, tal vez fue abandonado a su suerte desde pequeño, obligado a enfrentar traumas sin apoyo de alguien más, o tal vez no era suficientemente inteligente como para ver más allá del crudo acto que llevó a cabo.

Todas estas opciones son posibles, comunes incluso. Sin embargo, una parte considerable de los asesinos más famosos de la historia han gozado de intelectos ubicados por encima del promedio. Ahora vemos que el término “especial” no siempre es lo que creemos.

A continuación, presentamos una lista de los 7 asesinos más inteligentes de la historia, según su coeficiente intelectual, para demostrar que a veces es mejor no meterse con el cerebrito de la clase.

Andrew Cunaman – IQ: 147

Cunanan

Cunanan nació en un hogar religioso en San Diego, California, en 1969. Demostró una inteligencia superior desde joven, socializando principalmente con hombres mucho mayores que él y llegando a hablar siete idiomas fluidamente a los 21 años de edad. Su juventud fue hundiéndose en drogas, riquezas materiales, prostitución, una obsesión con pornografía violenta (en la que también participaba) y sexo excéntrico con sus parejas homosexuales, una de las cuales fue su primera víctima después de que lo abandonara.

A pesar de haber llamado la atención del FBI con tres asesinatos más, Cunanan no huyó de la justicia, sino que volvió a la comunidad gay de Miami. Unos meses después, mataría a su víctima final, el reconocido diseñador de moda Gianni Versace, provocando una búsqueda más agresiva de parte de la policía federal.

Al verse rodeado por la ley, Cunanan se suicidó antes de ser capturado.

Rodney Alcala – IQ: 160

Alcala

Nacido como Rodrigo Jacques Alcala Buquor en 1943, en Texas, Estados Unidos, Alcala se desempeñó desde joven en la fotografía, incluso bajo la tutela del cineasta Roman Polanski. Era el más inteligente de su clase y obtuvo una licenciatura en Artes en la Universidad de California, Los Angeles. También fue aceptado en la Escuela de Artes de la Universidad de Nueva York.

El asesino y violador abordó a cientos de hombres y mujeres para que figuraran en su “portafolio” fotográfico, tal vez a manera de una lista de presas potenciales, aunque sus víctimas fueron mujeres de entre 8 y 31 años de edad a quienes engañaba con un encanto y labia excepcionales, virtudes que posteriormente llevaron al psicópata a ser invitado (y ganador) en el show de TV estadounidense The Dating Game.

Después de 8 asesinatos registrados -de unos posibles 130-, Alcala fue llevado a juicio tres veces y sentenciado a pena de muerte, también tres veces. Sigue vivo.

Ted Bundy – IQ: 136

Bundy

Theodore Bundy nació en Burlington, Vermont, en 1946. Fue criado por sus abuelos pensando que su madre era su hermana, ya que ella lo había tenido a los 22 años estando soltera, lo que se habría visto mal por la comunidad religiosa que los rodeaba.

Siempre le fue bien en el colegio y a los 26 años obtuvo una licenciatura en psicología de la Universidad de Washington. También fue aceptado en la Escuela de Derecho de la Universidad de Utah y hasta recibió una carta de recomendación del gobernador de Washington en aquel entonces.
Interesado desde pequeño por cuchillos, pornografía violenta y delincuencia, Bundy creció para matar y violar al menos 36 personas, casi todas mujeres, aunque se estima que pudo haber llevado a cabo más de 100 asesinatos. Engañaba a sus víctimas para que se acercaran a su carro alegando estar herido y logró escapar de la justicia múltiples veces.

Fue sentenciado a muerte por silla eléctrica y ejecutado en 1989.

Nathan Leopold y Richard Loeb – IQs: 210 y 169

Leopold y Loeb

Nathan Leopold nació en 1904 en Chicago, Illinois. Se jactaba de la posición económica de su familia y de su inteligencia superior, cosa que lo alejó de sus pares y convirtió en objeto de bullying. Hasta fue abusado sexualmente por una institutriz a los 12 años de edad.

Después de que su familia se mudara a un barrio exclusivo de Chicago, fue transferido a la Escuela de Harvard, donde su educación avanzó rápidamente. Entró a la universidad de Chicago a los 15 años. Es aquí donde conocería a su codelincuente, Richard Loeb.

Loeb nació en 1905, también en Chicago. Era otro niño extremadamente inteligente: saltó varios grados en el colegio y entró a la Universidad de Chicago a los 14 años de edad. También era de familia adinerada, pero se diferenciaba de Leopold en sus habilidades sociales, ya que era considerado un niño agradable y popular.

Desde pequeño estuvo interesado por el robo, el vandalismo y la piromanía. Además, se hacía fantasías de una vida perfecta como criminal, con todo y planes para un “crimen perfecto”.
Estos planes serían compartidos e inoculados en Leopold -a cambio de favores sexuales- años más tarde, cuando se reencontraron para cursar el postgrado de sus carreras respectivas. Llevaron a cabo su soñado crimen con Bobby Franks, de 14 años de edad, a quien secuestraron, mataron a golpes con un cincel y quemaron su rostro y genitales para esconder su identidad.

Fueron descubiertos y capturados por una nota de rescate que enviaron al padre del niño después de abandonar el cuerpo en una cuneta: Franks contactó a la policía, quienes encontraron los lentes de Leopold cerca de la escena del crimen y los rastrearon hasta los asesinos. Ambos evadieron la pena de muerte y fueron condenados a cadena perpetua, más 99 años.

Loeb murió asesinado en la cárcel por su compañero de celda después de hacerle supuestas proposiciones sexuales. Leopold obtuvo libertad condicional después de 33 años, escapó a Puerto Rico y murió a causa de un infarto producto de su diabetes.

Juan Corona – IQ: 130

Corona

Corona nació en México en 1934. Huyó a Estados Unidos y rápidamente creó una reputación como un contratista confiable para trabajadores inmigrantes en Yuba City, California.

Mientras unos empleados de Corona trabajaban en una casa, un granjero vecino notó un hoyo en el jardín de la residencia. Más tarde, el hoyo había sido rellenado. Llamó a la policía y se descubrió el cadáver de un vagabundo con la cabeza y cuello cortados, y con revistas de pornografía homosexual a su lado.

Días después se descubrirían 24 tumbas más en una granja remota. Todas las presas, masculinas, tenían una herida punzante en el medio del pecho y cortadas en forma de cruz en la parte posterior del cráneo, sus camisas estaban por encima de sus rostros y sus pantalones, por debajo de las rodillas. Todos mostraban signos de actividad sexual reciente.

El asesino fue capturado y sentenciado a cadena perpetua, y sigue preso hasta el sol de hoy, aunque sólo tiene un ojo; el otro lo perdió a punta de cuchillo en la cárcel.

Ted Kaczynski – IQ: 167

Kaczynski

Nació en 1942, en Chicago, Illinois. Saltó dos grados en el colegio y solía ser rechazado por sus pares, quienes lo consideraban diferente por su edad e inteligencia precoz.

Entró a Harvard a los 16 años con una beca, donde obtuvo su licenciatura en Matemática. Después, sacó un doctorado en la Universidad de Michigan a los 25 años. Daba clases pero nunca hacía contacto directo con sus estudiantes; no le gustaba la compañía.

Construyó una cabaña remota en Montana, donde vivió en aislamiento y desarrolló ideas antigubernamentales y antitecnológicas. Pronto enviaría bombas caseras dentro de cartas y paquetes a varias universidades y aerolíneas estadounidenses, ganando el seudónimo “The Unabomber” (por el acrónimo del caso policial UNABOM: University and Airline Bombing).

Exigió que su manifiesto se publicara bajo este seudónimo en el New York Times con la amenaza de más atentados. Su hermano reconoció las ideas y caligrafía de Kaczynski y ayudó en su captura.
Sentenciado a cadena perpetua más 30 años, está actualmente preso en Colorado.