Babylon Berlin, historia de una tragedia anunciada

La serie alemana más costosa y exitosa acaba de arribar a Latinoamérica, luego de un afortunado recorrido mundial, con sus poderosas dosis de sexo, depravación, contrabando, espionaje, conspiradores, corrupción, fanatismo y muertes violentas, en una trama de impecable impacto visual ambientada en la desenfrenada capital germana de las décadas de los años 20 y 30 del siglo pasado, los de la República de Weimar, caldo de cultivo del nazismo

Babylon Berlin, historia de una tragedia anunciada

Cabaret, la mítica película de Bob Fosse -adaptación del musical de Broadway del mismo nombre, original de John Kander y Fred Ebb- filmada en 1972 e interpretada por una Liza Minelli en estado de gracia, mostraba la contradicción de una Alemania libertina y desenfrenada que, sin embargo, ya empezaba a sufrir los primeros embates del nazismo que estaba por llegar.

Ahora, recuperando aquel espíritu contradictorio, llega Babylon Berlin, una de las mejores series europeas recientes, que nos transporta a la capital alemana de los años 20 y 30 del pasado siglo, un momento crucial en la historia de la humanidad.

Sexo, depravación, contrabando, espionaje, conspiradores, corrupción, fanatismo y algunas muertes violentas aparecen en esta serie de 2017, que un poco tardíamente llega a Latinoamérica. En Venezuela ya podemos ver a través del canal por suscripción Film & Arts, que transmite su primera temporada de ocho episodios, en emisiones semanales. Es lo días jueves a las 9 pm, con repeticiones los viernes y sábados en horarios rotativos.

También se puede sintonizar en el canal Europa Europa (72 en Caracas en la parrilla de Inter).

Vale destacar que se trata del seriado más costoso en toda la historia, no solamente de Alemania, sino también de la televisión europea en general. Producir los 28 capítulos de las tres primeras temporadas (hay una cuarta en preparación) se llevó una inversión de 47 millones de dólares.

Inquietante República de Weimar

La acción transcurre entre 1929 y 1934; es decir, tiene como fondo la tormentosa y permisiva República de Weimar, con el brillo de los locales nocturnos y la gran vida cultural, la intensa actividad comercial (no siempre legal) y las luchas callejeras entre nazis y comunistas.

El nazismo avanza mientras trotstkistas y estalinistas dirimen sus diferencias.

En ese mundo inquietante, Gereon Rath, inspector de la Unidad Antivicio de la policía de Colonia, traumatizado por su experiencia en la Primera Guerra Mundial, cumple diversas investigaciones. Una de ellas es ubicar a los chantajistas que amenazan destruir la carrera del alcalde de esa ciudad, Konrad Adenauer.

En eso andaba, cuando repentinamente es trasladado a Berlín a investigar otro caso mucho más complejo, pero con similares ramificaciones. En total, entre policías de buena o mala conducta, víctimas, victimarios, gente de diversos oficios y una jovencita mecanógrafa con ganas de salir de la miseria, hay casi 250 personajes.

Berlín de luz y sombras

La gran protagonista de este thriller policíaco noir es la capital de la República de Weimar, una Berlín en donde la vanguardia creativa y el hedonismo conviven con la extrema pobreza, mientras la mujer emancipada lucha por abrirse paso en una sociedad que se tambalea al borde de un cambio político inminente en medio de una Europa en plena efervescencia.

Con un país sumido en la crisis económica posterior a la derrota en la Primera Guerra Mundial, en Berlín la decadencia general convive con el florecimiento de diversas expresiones artísticas; las convulsiones políticas y la represión policial y parapolicial, con el desenfado y el libertinaje de los clubes nocturnos. Un camino de descomposición social que desembocará en el ascenso de Adolfo Hitler al poder.

Un detective y su chica

La serie es una adaptación de la obra del novelista y autor alemán de best sellers policiales Volker Kutscher, quien ha publicado varios libros con las investigaciones de su personaje de ficción, el inspector Gereon Rath.

Al primero, Sombras sobre Berlín, en el cual se inspira la temporada inicial, le siguen Muerte en Berlín, con los entretelones del negocio del cine en su paso del mudo al sonoro y de una mafia a otra; Un gangster en Berlín y El expediente Vaterland, entre otros.

Como ya dijimos, es 1929 y el detective protagonista (interpretado por Volker Bruch) es enviado desde Colonia, su ciudad natal, a Berlín para trabajar en la división vicios y capturar a un pornógrafo dedicado a extorsionar políticos.

Pero pronto descubrirá que ese negocio encubre asuntos de mucha mayor gravedad, con ramificaciones políticas. A Gereon -que, como suele ocurrir en los policiales modernos, tiene sus debilidades a flor de piel- lo ayudará Charlotte “Lotte” Ritter (Liv Lisa Fries), una joven secretaria que aspira a convertirse en la primera detective mujer del cuerpo policial.

La mujer emancipada que lucha por abrirse pasos en una sociedad al borde de profundos cambios políticos. Fotos Film & Arts y Europa, Europa.Proveniente de una familia sumida en la miseria, la muchacha lleva una doble vida: por las noches trabaja como anfitriona, y eventualmente como prostituta, en el Babylon, el mayor cabaret de la ciudad.

Apreciable desafío

El triunvirato de directores y creadores de la serie lo integran Tom Tykwer (Corre, Lola, corre/1998, El perfume/2006 y Cloud Atlas (2012), conjuntamente con Henk Handloegten y Achim von Borries, guionistas de ¡Good bye, Lenin! y Cartas de Berlín, respectivamente.

“La escala de Babylon Berlín es el mayor desafío para un director. No creo que alguna vez antes hubiera trabajado en una serie o película con tanta diversidad de personajes -expresó Tom Tykwer en una conferencia de prensa con medios latinoamericanos, con motivo de la transmisión de la serie en nuestro continente-. Yo soy excesivamente sociable, y tengo que encontrar un equilibrio para mantener las intensas relaciones con mis amigos, al tiempo que estoy con mi familia. Del mismo modo, busco no perderme entre los personajes, más allá de que el mayor peso lo carguen Gereon y Lotte”.

La ciudad, como personaje central, se asume eficazmente en esa recreación de época. Esto incluye el vestuario y demás detalles, donde se percibe gran parte del millonario presupuesto. Alrededor del 70 por ciento se rodó en escenarios reales durante más de seis meses, algo que refuerza la sensación de autenticidad y disimula los efectos visuales generados digitalmente.

-Queríamos que Berlín no fuera sólo un escenario, sino un organismo, una criatura viviente -destaca Tykwer-. Y entre los personajes, que todos tuvieran profundidad, carnadura como seres humanos. No hay ninguno que aparezca sólo para que el guion funcione y la trama avance, por eso la serie tiene ese nivel de intensidad.

Laureado éxito mundial

Babylon Berlin fue un éxito en lugares tan diversos como la India o África, sin pasar por alto la repercusión que tuvo en su paso por Netflix en los Estados Unidos, con críticas elogiosas en medios influyentes como The New York Times, Vogue y The New Yorker.

La explicación que encuentra Tykwer a ese éxito es la complejidad dramática: “Los alemanes la quieren ver porque es sobre su país, sus ancestros, y explica cómo nos convertimos en quienes somos. Pero es interesante para todos porque no cae en clichés: cada personaje tiene una segunda o tercera capa, energías contradictorias. No importa en qué país suceda un drama de época, pues son interesantes cuando no se ocupan de introducirnos en ese mundo como extranjeros, sino que nos lo muestran desde adentro, desde una perspectiva subjetiva”.

-Tratamos de ver el mundo desde los ojos de Gereon, Lotte y algunos otros personajes, y estar cerca de su perspectiva. La curiosidad por otras culturas, sus estructuras sociales y su historia se enciende cuando se aborda de manera específica.

Impecable cuidado en los detalles

A sus 40 años, Volker Bruch, el protagonista masculino, tiene un largo recorrido en su Alemania natal y también participó en algunas producciones de Hollywood, como El lector (2008) y La chica en la telaraña (2018), de la trilogía Millenium.

Cuenta que antes del inicio del rodaje de la primera temporada, gran parte del equipo tuvo reuniones semanales con expertos en la República de Weimar:

-Nos reuníamos todos los jueves en la noche, cenábamos y mirábamos una película sobre la época, desde Cabaret y El huevo de la serpiente, hasta clásicos alemanes de esos años, como El vampiro negro y Gente en domingo. Venían académicos que nos hablaban durante una hora sobre su área de conocimiento específico de la época: la vida sexual, las fiestas, la política, la policía. Eso también sirvió para que nos conociéramos bien con todo el equipo y se formara un ambiente de trabajo sólido.

Y menciona con franqueza que si bien Babylon Berlin no es el emblema de la originalidad, pues esta historia tiene, al fin y al cabo, los ganchos convencionales de la mayoría de las superproducciones históricas, es decir, un cóctel de thriller, drama, conspiración y romance, lo reivindica el hecho de que estos ingredientes tienen un toque genuinamente propio.

-Mucha de la televisión que se hace actualmente es muy parecida, sin importar su procedencia. Nosotros lo que tratamos es que nuestra serie tuviera una voz y un lenguaje especial, lo cual está plenamente conseguido.

Cinco aspectos resaltantes

El auge de las series alemanas comenzó hace ocho años con el éxito internacional de Hijos del Tercer Reich y, sobre todo, Deutschland 83, ganadora de un Emmy. Luego llegaron Dark, Bad Banks, Das Boot: El submarine y Charité.

Pero la mayor apuesta de la ficción germana, sin ninguna duda, ha sido Babylon Berlin. Recapitulando, existen cinco aspectos resaltantes de su producción, que actúan como factores esenciales para verla y sumergirse en su fascinante mundo:

El diseño de producción: Solo por ver la exquisita recreación del Berlín de entreguerras merece la pena esta serie. Los legendarios cabarets, los cafés donde se discute sobre la república de Weimar, los clubes de junkers en los cuales se conspira contra ella, las empedradas calles donde se manifiestan los obreros comunistas, los estudios de cine donde se ruedan películas expresionistas, las célebres plazas, patios, tranvías, carteles. Un excelente diseño visual, a cargo de Daniel Chour (El atlas de las nubes, La cura del bienestar), capaz de evocar el Berlín de 1929 con un gusto y una potencia estética apabullantes.

Represión y florecimiento cultural conviven con el libertinaje de los clubes nocturnos.

La canción principal: La aparición de la misteriosa aristócrata rusa Sorokina (Severija Janusauskaite) interpretando el tema Zu Asche Zu Staub (A las cenizas, al polvo) es uno de los grandes momentos de Babylon Berlin. La actuación, que incluye referencias a la mítica bailarina Josephine Baker (las faldas con plátanos) y al travestismo cabaretero, se ha convertido en la señal de identidad de la serie y en un éxito en Alemania. También hay que destacar la aparición de Bryan Ferry cantando Reason of Rhyme, así como los inquietantes títulos de créditos, obra del compositor Johnny Klimek.

La fusión de thriller con drama histórico: Aunque narrativamente no esté a la altura de su impresionante apartado visual, la historia que cuenta es bastante entretenida. A través de una sugestiva trama criminal, que funciona muy bien como soporte argumental, se elabora el retrato de una ciudad en plena ebullición cultural y política. Sus tres creadores -Henk Handloegten, Achim von Borries y Tom Tykwer- trasladan con acierto (y mucha libertad) el universo literario en el que se basa la serie: Sombras sobre Berlín (primera y segunda temporadas) y Muerte en Berlín (tercera temporada).

La pareja protagónica: Los dos personajes principales -el atormentado, perspicaz y fiestero detective Gereon Rath, recién llegado a Berlín desde la católica Colonia, y la encantadora, sagaz y poco convencional Charlotte Ritter, mecanógrafa, prostituta ocasional y aspirante a policía- son lo suficientemente interesantes como para sostener una serie que, dado que hay siete novelas publicadas de la saga Gereon Rath, podría alargarse varias temporadas más. A ello también contribuye el acierto del casting.

Fotos Film & Arts y Europa, Europa

El enigmático doctor Schmidt: Por debajo de la trama principal se desliza una subtrama, protagonizada por un misterioso psiquiatra de rostro deformado y métodos poco ortodoxos. Es una intriga poco explicada, pero muy sugestiva, donde se mezclan drogadicción, métodos psicoterapéuticos y ciencias ocultas. La magnética presencia del doctor Schmidt, con una voz hipnótica que atrapa como si del doctor Caligari se tratara, impregna gran parte de la serie, añadiéndole una capa de irrealidad y generando giros argumentales inesperados. Babylon Berlin ya tiene confirmada la cuarta temporada, que estará basada en el tercer libro de la saga: Un gánster en Berlín.

Drama con olor a tragedia

Una de las razones del éxito de esta serie en los últimos años, ha sido la afluencia de voces que establecen paralelismos entre el contexto político actual de una Europa donde la ultraderecha está en ascenso, con la turbulenta historia de la República de Weimar.

La trama transcurre con el nazismo llamando a las puertas de Alemania, mientras trotstkistas y estalinistas dirimen lo que ellos creen el destino del mundo. El drama se adivina en cada esquina de una ciudad que transpira modernidad, pero que huele a tragedia.

La ambientación de toda Babylon Berlin es impresionante, dentro de una historia de intriga deliberadamente confusa, rescatada en ocasiones por algún número musical hipnótico. Mientras la olla a presión se prepara para estallar, un puñado de personajes cruzan los intereses contrapuestos que tejen sus destinos.

Artistas, prostitutas, anarquistas, bolcheviques y espías, algunos de los cuales caben en dos o más de los grupos citados, reman a favor de sus respectivos intereses, en un choque de grandes dimensiones e incierto resultado.
Qué duda cabe: en términos de entretenimiento televisivo, lo mejor en Babylon Berlin está por venir.

A través de una sugestiva trama criminal en Babylon Berlin se elabora el retrato de una ciudad en plena ebullición cultural y política.