Cinco jugadoras de la selección femenina de Irán piden asilo en Australia por amenazas
Activistas han dicho que a las jugadoras se les ha prohibido hablar de forma confidencial con organizaciones que puedan acompañar sus casos. Las cinco que escaparon se encuentran en un refugio bajo resguardo policial y entraron en la gestión de solicitud de asilo
La preocupación por las futbolistas iraníes en Australia crece. Cinco escaparon del hotel donde se hospedaban con la selección femenina de Irán tras recibir amenazas. Actualmente, según autoridades australianas, se encuentran bajo custodia de la policía. De acuerdo con la Australian Broadcasting Corporation (ABC), sus nombres son Fatemeh Pasandideh, Zahra Ghanbari, Zahra Sarbali, Atefeh Ramazanzadeh y Mona Hamoudi.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le pidió a Australia este lunes 9 de marzo que interviniera por las futbolistas iraníes por los riesgos de ser asesinadas o perseguidas si regresaban a su país natal.
Las jugadoras de fútbol de Irán están en Australia porque disputan la Copa Asiática Femenina. Durante su primer partido, que se realizó el lunes 2 de marzo, las futbolistas guardaron silencio cuando empezó a sonar el himno iraní, algo que fue interpretado como traición por el nuevo liderazgo de línea dura.
La selección femenina de Irán jugó dos partidos más, uno el jueves y otro el domingo contra Filipinas, y la dinámica fue distinta: cantaron el himno y además hicieron el saludo militar.
Fuentes de CNN y a la BBC indicaron que estas acciones fueron bajo coacción, pues entre la delegación había miembros del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica que los acompañaban como parte de la delegación.
Las jugadoras de la selección nacional femenina de Irán se negaron anoche a cantar el himno del régimen y a la entrenadora se le escapó una sonrisilla #WomanLifeFreedom 💜 pic.twitter.com/vfeW5t6l91
Al terminar el partido contra Filipinas, que perdieron 2-0, los iraníes acompañaron el bus donde iban las futbolistas y afirmaron que al menos tres hicieron la señal internacional de ayuda: mostrar la palma de la mano, doblar el pulgar hacia adentro y cerrar los cuatro dedos sobre él, formando un puño.
La situación preocupa a las organizaciones defensoras de DD.HH. porque no han podido comunicarse con las jugadoras que continúan en el hotel tras su eliminación de la competencia. Tampoco se les permitió contacto seguro y confidencial en otros espacios.
«Ningún grupo de atletas debería ser tomado como rehén por su propia federación miembro ni se le debería negar el acceso a redes de apoyo externas», dijo Craig Foster, exdefensor australiano de derechos humanos, a la cadena de noticias CNN.
Beau Busch, presidente de FIFPRO Asia/Oceanía, que representa a las futbolistas de la región, declaró a la ABC que no pudieron contactar con miembros de la selección iraní.
La entrenadora iraní Marziyeh Jafari afirmó en una conferencia de prensa posterior al partido del domingo que el equipo estaba deseando regresar a casa: «Personalmente, me gustaría regresar a mi país lo antes posible y estar con mis compatriotas y mi familia».
Sin embargo, Hadi Karimi, defensor de derechos humanos y miembro de la comunidad iraní en Australia, quien estuvo presente en el momento en que las jugadoras de fútbol hicieron la señal de auxilio, hizo una solicitud: «Sepárenlas de los miembros del régimen islámico y entrevístenlas».
La solicitud de asilo: en gestiones
ABC confirmó que Fatemeh Pasandideh, Zahra Ghanbari, Zahra Sarbali, Atefeh Ramazanzadeh y Mona Hamoudi ya iniciaron su proceso para solicitar asilo.
«Los atletas que solicitan asilo en Australia durante eventos deportivos internacionales suelen solicitar protección en virtud del sistema de refugiados del país (…) Una vez presentada la solicitud, los solicitantes pueden permanecer en Australia con un visado puente mientras el Departamento del Interior evalúa sus solicitudes», explicó ABC.
Según Anthony Albanese, primer ministro de Australia, están buscando la manera de ofrecer protección al resto del equipo. Trump felicitó su decisión y afirmó que muchas igual tendrán que volver a Irán por temor a represalias contra sus seres queridos.
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