
Aunque las tomas de empresas evitan al Estado asumir los costos políticos y monetarios de una expropiación, los resultados son los mismos: la producción de la mayoría de las compañías intervenidas nunca logra remontar vuelo.

Aunque las tomas de empresas evitan al Estado asumir los costos políticos y monetarios de una expropiación, los resultados son los mismos: la producción de la mayoría de las compañías intervenidas nunca logra remontar vuelo.