Barbie y Hot Wheels heridos por Trump: así podrían aumentar los precios de Mattel
El costo de juguetes icónicos como Barbie y toda la línea de autos y pistas de Hot Wheels puede aumantar de precio con los aranceles impuestos a China por Trump

El costo de juguetes icónicos como Barbie y toda la línea de autos y pistas de Hot Wheels puede aumantar de precio con los aranceles impuestos a China por Trump

La guerra comercial que impulsa desde la Casa Blanca Donald Trump no solo hiere a China y amaneza a México y Canadá, sino que la propia industra estadiunidense se ve afectada. El gigante de juguetes Mattel ya alzó la voz. Los juguetes icónicos en el mundo para niños y niñas como Barbie y Hot Wheels podrían aumentar de precio rápidamente.
El gigante de los juguetes fabrica alrededor del 40% de sus juguetes en China y menos del 10% en México. El plan de Mattel es buscasr cambios en su cadena de suministro para mitgar los efectos de los aranceles impuestos por Trump, pero eso no será ni tan rápido ni tan sencillo, por lo que la primera opción es sin duda un aumento en los precios.
“Ciertamente, contra el arancel, tenemos una serie de medidas de mitigación”, dijo el director financiero Anthony DiSilvestro en la conferencia telefónica sobre los resultados del cuarto trimestre fiscal de la compañía. Dijo que esas medidas incluyen aprovechar las cadenas de suministro de Mattel y “posibles aumentos de precios”.
“Trabajamos en estrecha colaboración con nuestros socios minoristas para lograr el equilibrio adecuado y siempre tenemos en cuenta a los consumidores cuando consideramos las acciones de fijación de precios”, agregó.
El comunicado de Mattel acerca de un posible aumento de precios de sus juguetes, como Barbie, llega después que Trump impusiera esta un arancel del 10% a los productos chinos. El tema principal es que en China es la gran fábrica del mundo, incluido Estados Unidos, por lo que la prioridad de Trump de primero EEUU no garantiza que las empresas de ese país no se vean afectadas.
En un mundo globalizado, una guerra comercial entre Estados Unidos y China no afecta a solo los dos países, sino que permea en todos los países. Por ejemplo, si el arancel del 10% sigue vigente, tendrá un efecto significativo en la industria del juguete, que obtiene alrededor del 80% de sus productos de la región.

Si bien empresas como Mattel han dicho públicamente que planean aprovechar sus cadenas de suministro y trabajar con los proveedores para mitigar los efectos de los aranceles, los ejecutivos han admitido en privado que se resisten a asumir los costos y reducir las ganancias. Si no pueden trasladar el costo total de los aranceles a los proveedores, algunos planean que los consumidores paguen el resto mediante aumentos de precios.
Algunas empresas con cadenas de suministro diversificadas, como Mattel, que opera fábricas propias y de terceros en siete países diferentes, tienen más flexibilidad para trasladar la producción y recurrir a proveedores para reducir el impacto en las ganancias. Además, realiza alrededor del 40% de su negocio fuera de América del Norte, donde no se imponen aranceles de la misma manera que en Estados Unidos.
Para 2027, Mattel espera distribuir la producción de tal manera que ningún país represente más del 25% de la producción mundial total, y México y China representan actualmente alrededor del 50%. Actualmente, no se abastece en Canadá.

La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca despertó preocupación sobre el futuro de las transacciones internacionales y una auténtica guerra comercial a golpe de amenazas, aranceles y medidas de represalia.
Así están las cosas una semana después de que empezaran las tensiones.
Europa también parece estar en la mira de Trump, que el domingo afirmó que «muy pronto» tomaría una decisión respecto al Viejo Continente.
Bruselas está elaborando desde hace meses varios escenarios, para asegurarse de que la UE está preparada para enfrentar un eventual conflicto. Los sectores automotriz, el de maquinaria y el metalúrgico son los más expuestos. Durante su primer mandato, el republicano impuso aranceles a las exportaciones europeas de acero y aluminio, lo que llevó al bloque a responder.
Según Goldman Sachs, el 40% de las exportaciones europeas a Estados Unidos podrían verse afectadas por aranceles, lo que podría representar el 1% del PIB europeo.
«Tendremos que participar en negociaciones difíciles, incluso con socios de toda la vida», dijo el martes la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien llamó a «tomar decisiones sin emoción o nostalgia, sino de acuerdo con un cálculo sobre cuál es nuestro propio interés».