«Pdvsa ha alcanzado un acuerdo para vender su participación de la Refinería de Chalmette (Chalmette Refining LLC) ubicada en Chalmette, Luisiana (EE.UU.) a la empresa PBF Energy Inc», informó la petrolera en un comunicado.
La también estadounidense Exxon Mobil, propietaria del otro 50% de estas instalaciones, reveló que también vendió su parte a la misma empresa, reportó EFE.
Según el vicepresidente de Refinación, Comercio y Suministro de Pdvsa, Jesús Luongo, en declaraciones facilitadas en el comunicado, la decisión de desprenderse de estos activos «está en línea con las prioridades de salir de activos no estratégicos y no alineados con las políticas de alianzas comerciales que tanto la empresa como el país tienen».
El texto señala que se espera que el cierre de la transacción «se materialice para finales de 2015» y señaló que «los detalles comerciales del acuerdo son confidenciales».
Tras la venta de estas instalaciones Pdvsa todavía posee, a través de su filial en el país norteamericano Citgo Petroleum, dos refinerías en los estados de Texas e Illinois y una red de autoservicio de combustible.
En varias oportunidades se ha especulado con el interés del gobierno venezolano por vender Citgo y el pasado agosto el entonces ministro de Petróleo y Minería y también presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, señaló que ésta se vendería si hubiese una propuesta «conveniente».
Ramírez, actualmente embajador de Venezuela en la ONU, estimó incluso que Citgo valía «un poco más» de $10.000 millones.
Sin embargo, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, durante una visita a Nueva York semanas después negó una futura venta de la filial de PDVSA.
«Nuestros planes con Citgo es fortalecerla cada vez más, hacer las alianzas necesarias para fortalecer esa inversión de Venezuela en los Estados Unidos», sostuvo Maduro durante el encuentro con grupos sociales del barrio neoyorquino del Bronx.
Venezuela produce alrededor de 3 millones de barriles diarios, de los cuales exporta unos 2,5 millones, principalmente a Estados Unidos y China, según los datos oficiales.
La caída de los precios del petróleo desde los más de $100 el barril hasta los alrededor de $50 en los últimos meses ha afectado a la economía del país.
El petróleo proporciona nueve de cada diez dólares que recibe el país y la mitad de los ingresos del presupuesto fiscal, una pérdida que ha obligado al Ejecutivo a aplicar medidas económicas para rebajar el impacto por la caída de los ingresos, que disminuyeron en al menos un 30 por ciento.