¿Cómo sacarse el susto del cuerpo? Guia de PsicoData para el terremoto emocional
Especialistas de la Escuela de Psicología de la UCAB publican pautas básicas para estabilizar las reacciones de pánico, insomnio y ansiedad ante la crisis sísmica. La institución recuerda que experimentar miedo es normal y mantiene activos sus canales de soporte para la población
El impacto de un terremoto no solo deja graves secuelas en la infraestructura física de un país; el bienestar emocional y psicológico de la población también se ve profundamente afectado.
Tras el doble terremoto registrado en Venezuela, el equipo de Psicodata Venezuela, perteneciente a la Escuela de Psicología de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), diseñó y difundió una guía de orientaciones psicosociales y espirituales titulada «Sacarse el susto del cuerpo», orientada a ayudar a la ciudadanía a recuperar la seguridad y la serenidad en momentos de alta tensión.
Los especialistas recuerdan que, después de un evento tan fuerte, el organismo puede mantenerse de forma prolongada en un estado de alerta. El propósito no es reprimir ni negar las emociones, sino brindar herramientas prácticas para estabilizar el sistema nervioso ante una amenaza real.
1. Validar las reacciones físicas y emocionales
Los expertos de Psicodata UCAB enfatizan que experimentar temblores corporales, taquicardia, ganas de llorar, insomnio, irritabilidad, miedo constante a sufrir una réplica o la persistente sensación de que todo se sigue moviendo es completamente normal.
La guía aclara explícitamente a los ciudadanos que «no están exagerando», ya que se trata de respuestas naturales del cuerpo frente a una situación de peligro.
2. Acciones que ayudan a recuperar el control
Para bajar los niveles de ansiedad en plena crisis, existen una serie de pautas que PsicoData recomienda a la población puede poner en práctica de inmediato :
Respiración controlada: Inhalar lentamente durante 3 segundos y exhalar a lo largo de 5 segundos.
Anclaje físico: Poner firmemente los pies sobre el suelo y observar detenidamente el entorno circundante.
Hidratación: Consumir agua potable en pequeños sorbos.
Comunicación: Hablar directamente con alguna persona que se muestre serena.
Enfoque en tareas concretas: Concentrar la energía en acciones inmediatas y útiles, tales como ubicar a familiares, organizar objetos desarreglados tras el sismo o colaborar con el orden general del espacio.
3. Lo que se debe evitar
De la misma manera, la Escuela de Psicología de la UCAB advierte sobre conductas nocivas que aumentan el pánico o extienden el trauma colectivo, pidiendo evitar las siguientes prácticas:
Ver videos o imágenes de la tragedia de forma repetitiva e indiscriminada.
Reenviar rumores o audios alarmistas a través de plataformas de mensajería .
Consumir alcohol o automedicarse con el fin de forzar la relajación .
Reprimir el llanto propio o exigir a terceros que lo superen de inmediato .
Aislarse o quedarse solo en caso de encontrarse bajo un estado de alteración profunda .
4. El rol del soporte espiritual
La guía incluye un componente de acompañamiento espiritual, señalando que la fe es capaz de sostener, brindar fortaleza y ofrecer una esperanza realista en escenarios de desastre.
Los especialistas aclaran que tener miedo no representa una falta de fe, y puntualizan que las creencias espirituales jamás deben ser empleadas para culpar a las víctimas, negar los temores naturales o afirmar que la catástrofe telúrica es producto de un castigo divino.
Psicodata advierte a las comunidades que es imperativo buscar el apoyo de personal especializado si el miedo no disminuye con el paso de las horas, si se presenta una imposibilidad absoluta para conciliar el sueño, si ocurren crisis de pánico constantes o repetidas, o si la persona siente que es incapaz de cuidar de sí misma o de su núcleo familiar.
Asimismo, es una señal de alerta prioritaria la aparición de pensamientos recurrentes ligados a la desesperanza extrema, tales como la idea fija de «no puedo más».
Ante la magnitud de la crisis nacional, los servicios de asistencia psicológica de la institución mantienen operativas y activas sus líneas de atención telefónica y canales de acompañamiento humanitario para abordar de forma directa a los damnificados y ciudadanos afectados que requieran contención en tiempo real.
Para canalizar este apoyo de forma inmediata, la institución mantiene activo PsicoLínea UCAB, un servicio completamente gratuito, anónimo y confidencial diseñado para que la población venezolana reciba primeros auxilios psicológicos e intervención en crisis a través de una llamada telefónica.
Los ciudadanos que requieran contención emocional o apoyo especializado ante el trauma dejado por los sismos pueden comunicarse directamente a los números telefónicos 0414-121-78-82 y 0424-172-39-81, donde serán atendidos de forma personalizada por psicólogos especialistas de la Escuela de Psicología de la UCAB.
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