Venezuela pedirá a petroleras que generen su propia electricidad (Bloomberg)
Las empresas que inviertan en petróleo y gas tendrán que ser autosuficientes y desconectarse de la red nacional, según un borrador de reglamento de la nueva ley petrolera

Las empresas que inviertan en petróleo y gas tendrán que ser autosuficientes y desconectarse de la red nacional, según un borrador de reglamento de la nueva ley petrolera

La crisis eléctrica que enfrenta Venezuela no se alinea con la intención de aumentar la producción petrolera y el país está lejos de cubrir el déficit energético que enfrenta desde hace años. Es por eso que, según información manejada por la agencia Bloomberg, las autoridades venezolanas preparan normas para exigir a las empresas petroleras producir su propio energía.
El cambio formaría parte de las regulaciones asociadas a la nueva ley de hidrocarburos y obligaría a las compañías que operan en campos petroleros y gasíferos a desconectarse del sistema eléctrico nacional. La medida busca evitar una mayor presión sobre una infraestructura que ya presenta déficits de generación y frecuentes interrupciones del servicio.

De acuerdo con un borrador de las regulaciones al que tuvo acceso Bloomberg, las empresas energéticas deberán garantizar su autosuficiencia eléctrica mediante plantas propias o mediante acuerdos con proveedores privados de energía.
La normativa representa un cambio significativo respecto a años anteriores, cuando los proyectos petroleros dependían en gran medida de la red nacional para mantener activas sus operaciones. Ahora, los inversionistas que lleguen al país deberán incluir en sus planes de negocio la instalación de infraestructura de generación eléctrica.
Las fallas eléctricas se han convertido en uno de los principales factores de riesgo para la producción de crudo en Venezuela.
Según documentos citados por Bloomberg, una falla eléctrica registrada el 23 de abril afectó los 827 pozos que opera Chevron en la Faja Petrolífera del Orinoco, una de las zonas con mayores reservas de crudo del mundo. El incidente provocó una caída en los niveles de producción.
La extracción petrolera depende de motores eléctricos que operan de forma continua en los pozos. Cuando la red presenta fluctuaciones de frecuencia o interrupciones del suministro, esos equipos se apagan automáticamente para evitar daños, obligando a reiniciar los sistemas y generando pérdidas de producción.

Fuentes consultadas por la agencia indicaron que más del 95 % de los pozos operados por la empresa estadounidense en esa región dependen actualmente de la red eléctrica nacional, mientras que menos del 5 % cuenta con sistemas propios de generación.
La situación no se limita al oriente del país. En la cuenca del lago de Maracaibo, históricamente uno de los principales centros petroleros de Venezuela, las interrupciones eléctricas también afectan las operaciones.
Bloomberg señala que la empresa mixta Petrozamora participa junto con Pdvsa en trabajos para modernizar la planta de gas San Timoteo, con el objetivo de incrementar la disponibilidad energética para las actividades de extracción.
Los problemas de suministro han obligado a las empresas a considerar inversiones adicionales para garantizar la continuidad operativa, elevando los costos de producción en un momento en que Venezuela busca incrementar su capacidad de bombeo.
Especialistas del sector advierten que la decisión de exigir autogeneración responde a la limitada capacidad actual del sistema eléctrico venezolano.
Miguel Lara, exfuncionario del sector eléctrico y asesor de empresas energéticas, estima que las centrales hidroeléctricas del país operan alrededor del 60 % de su capacidad, mientras que las plantas termoeléctricas funcionan apenas al 20 % de su potencial.
Entre enero y abril de este año se registraron 35 apagones de distinta magnitud, según datos recopilados por el experto. Además, el sistema enfrenta un déficit de entre 2.000 y 3.000 megavatios frente a la demanda nacional.
Durante décadas, la falta de inversión, problemas de mantenimiento y casos de corrupción han deteriorado la infraestructura eléctrica venezolana, reduciendo la capacidad de generación y aumentando la vulnerabilidad ante fallas.
Para las compañías interesadas en expandir sus operaciones en Venezuela, la obligación de generar su propia electricidad supone una inversión adicional que no siempre forma parte de los costos habituales de exploración y producción.
Sin embargo, expertos consideran que la medida podría ofrecer una ventaja operativa al reducir la dependencia de una red eléctrica inestable y disminuir las interrupciones que afectan la continuidad de los proyectos.
Lara sostiene que cualquier crecimiento significativo de la actividad petrolera requerirá necesariamente sistemas de autogeneración, debido a que la red nacional no cuenta actualmente con capacidad suficiente para abastecer una expansión de la demanda energética sin afectar el suministro destinado a hogares y comercios.