
Representantes de los Parlamentos de los Estados miembros de la Unión Europea (UE) y algunas autoridades comunitarias llamaron hoy en Roma a la unidad ante amenazas como el nacionalismo, con la salida del Reino Unido como trasfondo.La capital italiana acogió hoy una conferencia de líderes parlamentarios europeos que sirvió como preámbulo de la gran celebración, el próximo 25 de marzo, del sexagésimo aniversario del Tratado de Roma, documento que dio origen a la UE.
Los parlamentarios hicieron especial hincapié en la necesidad de unión entre países europeos y todos ellos señalaron los logros conseguidos durante estos sesenta años de integración.
En el acto matutino, que no contó con la presencia del Reino Unido, país en proceso de desconexión de la Unión, fue celebrado en la Cámara de los Diputados italiana. La anfitriona y presidenta de la Cámara de los Diputados de Italia, Laura Boldrini, dijo que hay que ser «conscientes y orgullosos de la integración europea».
Participó la presidenta del Congreso de los Diputados de España, Ana Pastor, quien defendió que «es imprescindible que estemos todos juntos ante el desafío de algunos retos».
Por su parte, el presidente del Senado de España, Pío García Escudero, apostó por una Europa «fuerte, unida y sólidamente cimentada en los valores democráticos».
Acto seguido tomó la palabra el presidente del Bundestag alemán, Norbert Lammert, quien subrayó que, «ante los grandes desafíos del siglo XXI, como el terrorismo o los refugiados, no se puede llegar con una mínima perspectiva de éxito» sin la unión entre los Estados europeos.
En su opinión, una muestra de que es necesaria una Europa «más unida» es el hecho de que ni al presidente estadounidense, Donald Trump, ni al ruso, Vladimir Putin, les interese un continente europeo fortalecido.
Uno de los temas candentes de esta jornada, como era de esperar, fue el futuro de la UE una vez que Reino Unido la abandone definitivamente.
Lammert dijo que el Brexit «no es lo peor que podía pasar, pero sí una herida muy grave» y el presidente de la Cámara de Representantes belga, Siegried Bracke, subrayó que «no puede ensombrecer las cosas buenas» que ha traído la unión.
Otro asunto que salió a colación fue la hipótesis de una Europa a dos velocidades, una opción rechazada por el presidente del Senado polaco, Stanislaw Karczewski, que advirtió que «llevaría al desmantelamiento de la UE».
La conferencia continuó por la tarde en la sede del Senado italiano, con un acto protagonizado por dirigentes de las instituciones comunitarias como el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk o el del Parlamento Europeo, Antonio Tajani.
«Cuando Europa es débil, sus países también son débiles. Si es fuerte, los Estados miembro son fuertes. Solo estando unidos, juntos, podemos de verdad asegurar nuestra soberanía, ser verdaderamente libres en el mundo», declaró Tusk.
Tajani, por su parte, pronunció un enérgico discurso en el que reclamó que la UE «es mucho más que un mercado y una moneda»; es «un faro para los Derechos Humanos».