Venezolanos en Nueva York realizan su compartir en Rainey Park
Los venezolanos que residen en Nueva York realizaron por cuarto año consecutivo el VI Compartir Venezolano, un evento que buscó unir a la colonia que cada día crece.
Los venezolanos que residen en Nueva York realizaron por cuarto año consecutivo el VI Compartir Venezolano, un evento que buscó unir a la colonia que cada día crece.

Alrededor de 250 venezolanos afincados en la Gran Manzana se dieron cita este domingo en los espacios del parque Rainey en Astoria, Nueva York, para participar en esta cita.
Este evento sirvió para encontrar a los recién llegados y a los antiguos venezolanos que viven en Nueva York. Un encuentro similar es organizado por la colonia criolla en New Jersey.
En la ciudad de Nueva York todas las comunidades tienen un centro social para realizar sus festejos. Por ahora, los venezolanos no cuentan con un local. Aunque hay uno en Astoria que, en ocasiones, cumple con esta función.
La programación del compartir tuvo dos objetivos: pasarla bien y recolectar donaciones, como camisas, medias, zapatos, entre otros, para los niños en Venezuela, informaron los organizadores.
Este proyecto es promovido por Anthony Sosa, quien tiene varios años residiendo en la Gran Manzana. Sosa observa con preocupación la gran cantidad de venezolanos que están llegando a la ciudad sin ninguna información. Su idea es tratar de aglutinar a todos los connnacionales para tratar de ayudarlos y que establezcan mayores lazos.
Podríamos decir que esta es una reunión de “traje” todos los participantes o casi todos traen algo para compartir. Incluso, unos venezolanos ofrecieron un carrito de chicha. Ellos buscan abrir un punto de venta de este producto en New York.
El acto contó con el apoyo de diversas organizadores: Fundacion El Cocotero, Seguroenvio, Prudential, Los Taxes,Tambor y Caña, Curbata Grupo y Arepas Café entre otros.
La Fundación Cocotero hizo el llamado entre los invitados para realizar una colecta de útiles escolares para enviar a Venezuela a finales de agosto para que lleguen al país cuando inicie el periodo escolar en septiembre.
El encuentro estaba pautado para las once de la mañana pero el Mundial de Fútbol retardó la llegada de los invitados. Mientras salía del parque al fondo se oía el repicar de tambores.

]]>