[videos] Así se registró el terremoto en Birmania: decenas de muertos, cientos de heridos y edificios colapsados
Un edificio en construcción de más de 30 pisos se derrumbó con decenas de obreros en su interior. El devastador terremoto de magnitud 7,7 golpeó a Birmania y Tailandia, al menos 23 muertos se contabilizan entre ambos países, pero la cifra debe aumentar con el paso de las horas. Los hospitales no se dan abasto
El devastador terremoto de magnitud 7,7 que golpeó este viernes 28 de marzo a Birmania dejó al menos 20 muertos y en la vecina Tailandia tres personas fallecieron por el derrumbe de un rascacielos en construcción que dejó atrapados a decenas de obreros.
El epicentro del sismo se situó a 16 kilómetros de la ciudad de Sagaing, en Birmania, a una profundidad superficial de 10 km, sobre las 12H50 locales (06H20 GMT), indicó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
La sacudida rompió carreteras, que quedaron surcadas por profundas grietas, derrumbó edificios y arrasó el conocido Puente Ava.
El nivel de devastación obligó a la junta militar que gobierna el país a lanzar un inusual pedido de ayuda internacional y a declarar el estado de emergencia en seis regiones.
La Unión Europea, Francia e India ya expresaron su disposición a enviar ayuda.
El terremoto, cuyo epicentro se situó cerca de la ciudad birmana de Mandalay, estuvo seguido de una fuerte réplica de magnitud 6,4 unos minutos después y desde entonces continúan los sismos en la zona.
El hospital general de la capital Naipyidó, ubicada a 250 kilómetros del epicentro, recibió a cientos de víctimas.
Un médico de este centro informó a la AFP que por el momento contabilizaron 20 muertos y que hay muchos heridos.
«Nunca vi nada parecido. Estamos intentando manejar la situación», indicó un médico.
Ante la saturación del hospital, muchos heridos fueron atendidos fuera del recinto, en el suelo o en camillas improvisadas. Algunas víctimas gritaban de dolor y otras yacían en el suelo, con vías intravenosas en el brazo, mientras eran consoladas por sus familiares.
El jefe de la junta de gobierno Min Aung Hlaing visitó el hospital, constataron periodistas de la AFP.
El inusual pedido de ayuda de los militares birmanos es un indicio de la proporción de los daños y la posible magnitud del balance de víctimas, en un país donde la infraestructura y el sistema de salud está arrasado por cuatro años de guerra civil.
«Ayuda por favor»
El sismo sacudió con fuerza el norte de Tailandia y también la capital Bangkok, a unos 1.000 kilómetros de distancia del epicentro.
Las autoridades tailandesas decretaron el estado de emergencia en la capital, donde un edificio en construcción de más de 30 pisos se derrumbó con decenas de obreros en su interior.
El viceprimer ministro, Phumtham Wechayachai, dijo a los periodistas que al menos tres trabajadores murieron y que 81 están atrapados en los escombros, un amasijo de hierros y restos de bloques de cemento.
«Cuando llegué para inspeccionar el lugar, escuché personas pidiendo ayuda‘», declaró a la AFP Worapat Sukthai, subdirector de la policía del distrito de Bang Sue.
«Nunca habíamos experimentado un terremoto con un impacto tan devastador«, afirmó.
En la capital tailandesa, la población está acostumbrada a los temblores y está entrenada para buscar refugio fuera de los edificios, pero el terremoto de este viernes causó conmoción.
«Estaba comprando en un centro comercial cuando noté algunos indicios de movimiento y salí corriendo», relató Attapong Sukyimnoi, un corredor de bolsa. «Sabía que tenía que llegar a un espacio abierto, fue algo instintivo».
El terremoto también se sintió en la provincia china de Yunnan, limítrofe con Birmania, según el Centro de Redes Sísmicas de China (CENC).
Los terremotos en Birmania son relativamente habituales. Entre 1930 y 1956, seis sismos de magnitud 7 o superior se registraron en la falla de Sagaing, que recorre de norte a sur el centro del país, según el USGS.
El vertiginoso ritmo de desarrollo de las ciudades birmanas, combinado con unas infraestructuras precarias y una deficiente planificación urbanística, hacen el país vulnerable ante terremotos y otros desastres.
Además, Birmania se encuentra sumida en la inestabilidad desde un golpe militar en febrero de 2021 que desencadenó una sangrienta represión y combates del ejército con grupos étnicos armados y disidentes.
Cuerpos ensangrentados
Cuerpos ensangrentados y retorciéndose de dolor yacen en el suelo, por falta de espacio, delante de las urgencias de un hospital de la capital birmana, Naipyidó, tras el violento sismo que sacudió el viernes el país.
«Es un lugar reservado a las numerosas víctimas«, declara un responsable de este establecimiento, que cuenta con unas mil camas, pidiendo a los periodistas que se alejen.
Algunos heridos, con sangre y cubiertos de polvo, llegaron en autos, otros en camionetas o en camilla.
«Están llegando muchos heridos«, relata un médico a AFP, admitiendo estar agotado. «Nunca vi nada parecido. Estamos intentando manejar la situación».
Algunos de los afectados gritan y se retuercen de dolor, otros todavía parecen aturdidos, en estado de shock, con vías intravenosas en los brazos. Sus seres queridos intentan consolarlos.
Aquellos que esperan a ser atendidos, sentados y con aspecto totalmente demacrado, ponen la cabeza entre las manos.
Dentro del hospital, la gente corre en todas direcciones. Unos lloran, otros tiemblan mientras intentan desesperadamente contactar con sus familiares para asegurarse de que están vivos.
«Están llegando cientos de heridos (…) Pero el edificio de las urgencias también se derrumbó«, explican los miembros del personal a cargo de la seguridad.
Fuera, un atasco bloquea la carretera que conduce a uno de los mayores hospitales de Naipyidó.
Mientras una ambulancia se cuela entre los vehículos, un socorrista grita suplicando que le dejen pasar para poder llegar más rápido al hospital.
La capital de Birmania se sitúa a unos 250 kilómetros al sur del epicentro del sismo.
Varios periodistas de AFP se encontraban en el Museo Nacional en Naipyidó cuando se produjo el sismo. Algunos trozos del techo cayeron y las paredes se agrietaron.
En la capital tailandesa, Bangkok, a 1.000 km del epicentro, se produjeron escenas de pánico. Se evacuaron oficinas y comercios y se suspendieron algunos servicios de metro.
Un edificio en construcción de más de 30 pisos se derrumbó con decenas de obreros en su interior. Los servicios de rescate indicaron que ya iniciaron la búsqueda de los trabajadores atrapados en el lugar.
«Cuando llegué para inspeccionar el lugar, escuché a personas pidiendo ayuda», declaró a AFP Worapat Sukthai, subdirector de la policía del distrito de Bang Sue.
«Calculamos que hay cientos de heridos, pero aún estamos en proceso de determinar el número de víctimas«, explicó. El funcionario dijo temer que se hayan «perdido muchas vidas. Nunca habíamos experimentado un terremoto con un impacto tan devastador».
De momento, Cali es la ciudad más afectada por el terremoto ocurrido el lunes en Colombia: 95 personas fallecidas, 997 heridos y 239 atrapadas entre las edificaciones caídas