José «Pepe» Mujica, expresidente de Uruguay, falleció este martes 13 de mayo tras pasar varios años de luchando contra el cáncer de esófago, informó el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi.
«Con profundo dolor comunicamos que falleció nuestro compañero Pepe Mujica. Presidente, militante, referente y conductor. Te vamos a extrañar mucho Viejo querido. Gracias por todo lo que nos diste y por tu profundo amor por tu pueblo», escribió el presidente uruguayo.
Pepe Mujica fue un exguerrillero que gobernó Uruguay de 2010 a 2015 e incluso enfermo seguía siendo una influyente figura en la política nacional y en la izquierda latinoamericana.
Durante su última entrevista, que dio en agosto de 2024 al New York Times, que hizo desde una finca en las afueras de Montevideo, pidió que «lo dejaran morir tranquilo» y que ya no quería seguir con su tratamiento por ser un «anciano».
«Porque la vida es una y se va. Hay que darle sentido a la vida. Hay que luchar por la felicidad humana. No solo por la riqueza», reflexionó en esa última entrevista.
También expresó: «La vida es hermosa. Con todas sus peripecias, amo la vida. Y la estoy perdiendo porque estoy en el tiempo de irme».
Mujica se alzó en armas bajo gobiernos democráticos en los años 1960 y 1970 y estuvo 13 años preso, la mayor parte durante la dictadura cívico-militar (1973-1985) y en duras condiciones. Antes de morir, convaleció su enfermedad junto con su esposa, Lucía Topolansky, otra exguerrillera que llegó a ser vicepresidenta de Uruguay (2017-2020).
Dolor mundial
Gran amigo», «viejo querido», «ejemplo». Uruguay y líderes políticos mundiales lloraron la muerte de Mujica.
El expresidente uruguayo Luis Lacalle Pou presentó su «respeto y saludo a su partido político, a su gente y su compañera de vida», Lucía Topolansky. «Me nace destacar lo bueno y las coincidencias», señaló en X.
El gobierno brasileño expresó su «profundo pesar». Mujica fue «uno de los principales artífices de la integración de América del Sur y América Latina y, sobre todo, uno de los humanistas más importantes de nuestra época», señaló un comunicado del Ministerio de Exteriores.
«Su compromiso con la construcción de un orden internacional más justo, democrático y solidario es un ejemplo para todos», agregó.
El también exguerrillero Gustavo Petro, primer presidente de izquierda de Colombia, lo calificó de «gran revolucionario». «Adiós amigo», se despidió.
Mujica fue un «ejemplo para América Latina y el mundo entero» por su sabiduría y sencillez, afirmó la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
«Esperanza incombustible»
Romántico, el presidente chileno, Gabriel Boric, escribió: «Pepe querido, te imagino partiendo preocupado por la ensalada amarga que hay hoy en el mundo. Pero si algo nos dejaste fue la esperanza incombustible de que es posible hacer las cosas mejor».
«Su vida fue un testimonio de rebeldía y amor por su pueblo. Su legado perdurará en nuestros corazones», afirmó el mandatario boliviano, Luis Arce.
«Toda América Latina está de luto», dijo de su lado el expresidente boliviano Evo Morales, archirrival de Arce.
El presidente paraguayo Santiago Peña lo despidió como «un hombre fiel a sus ideas y trabajador incansable de la integración americana».
El mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, rememoró en X la «esperanzadora etapa de las izquierdas en el poder y el sueño irrealizado de la integración». «No olvidar», pidió.
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, despidió con «pesar» en su cuenta de Telegram al «hombre humilde e incansable luchador social, cuya vida fue de lucha, enfrentando todas las vicisitudes con entereza y dignidad».
«Lamento profundamente la partida de José ‘Pepe’ Mujica», dijo el presidente dominicano, Luis Abinader. «Tuve el honor de conocerlo y aprender de su sabiduría y humildad», señaló del político al que calificó de «referente moral y humano».
«Adiós, querido Pepe. Ejemplo de humildad y de grandeza. De liderazgo entendido como servicio siempre a quienes más lo necesitan», manifestó de su lado el presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo.
La presidencia peruana expresó en un comunicado el «profundo pesar» por la partida de quien fue «ejemplo de fidelidad a sus principios».