El Ministerio de Defensa ha ordenado al Centro Militar de Farmacia, ubicado en Colmenar Viejo (Madrid), que acelere la producción del fármaco antiviral ribavirina, el más utilizado para tratar cepas del hantavirus si la detección es precoz, ante el inminente desembarco de los españoles que viajan en el crucero MV Hondius y que partió de la ciudad argentina de Ushuaia, según revelan fuentes militares a THE OBJECTIVE.
El departamento que dirige Margarita Robles cuenta con dosis suficientes en el Centro Militar de Farmacia para atender a los 14 españoles que viajan en el MV Hondius si experimentasen síntomas de contagio tras su ingreso hospitalario en el Gómez Ulla, donde deberán guardar cuarentena. Además, existe la posibilidad de que las autoridades holandesas soliciten a España que comparta dicho fármaco, ya que el barco terminará su ruta en este país europeo, de ahí la necesidad de aumentar la producción.
El Ejército del Aire trasladará a los españoles del MV Hondius desde Tenerife a la base aérea de Torrejón de Ardoz en un avión medicalizado. Una vez en tierra, miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME) les llevarán al Gómez Ulla para su ingreso hospitalario, según los planes que maneja Defensa.
El tratamiento con ribavirina consiste en administrar dosis de este fármaco durante cinco días consecutivos si la infección de hantavirus aparece en un paciente, según las citadas fuentes. La detección precoz es crucial porque no existe un tratamiento eficaz a día de hoy. La ribavirina ha mostrado ser exitosa contra la fiebre hemorrágica con síndrome renal, más frecuente en Europa y Asia, pero no ha tenido la misma eficacia en el síndrome cardiopulmonar, precisamente el más común en zonas de América y que tiene peor pronóstico, con una tasa de mortalidad de entre el 30% y el 40% en caso de contagio. Justo el que ha aparecido en el crucero.
En el hospital militar Gómez Ulla ya están preparados para la recepción en la tarde-noche del domingo de los pasajeros españoles del crucero, aunque no ingresarán para la cuarentena en la planta 22 del edificio, la mejor preparada para tratar enfermedades contagiosas, sino en la 13, ya que es suficiente con el aislamiento respiratorio y de contacto si están asintomáticos, subrayan las fuentes militares. Cada uno de los pacientes tendrá una habitación individual en el hospital.
A todos los ingresados se les realizarán PCR a diario y solo si dieran positivo en hantavirus se les administraría el citado fármaco. En ese caso, cada paciente puede llegar a necesitar medio centenar de ampollas de ribavirina para el tratamiento de choque contra la enfermedad. En los casos más graves, se requiere el ingreso en la UCI bajo la vigilancia de médicos intensivistas. A diferencia de otras enfermedades con una alta exposición al contagio, el hantavirus no necesita el aislamiento de una zona concreta de un hospital, ya que la transmisión no es tan virulenta como puede ser la del ébola o el coronavirus.
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