La niñez venezolana sigue en estado de emergencia tras los sismos del pasado 24 de junio
En el marco del Día Internacional de la Niña, celebrado el 11 de octubre, Plan International identifica las principales amenazas y riesgos que enfrentan las niñas en el país
La disminución de la cobertura mediática sobre la crisis no significa que exista una recuperación real. La niñez venezolana sigue expuesta a graves riesgos de protección que es fundamental visibilizar y atender, y las niñas enfrentan una vulnerabilidad adicional: en contextos de emergencia, son quienes concentran en mayor medida los riesgos de violencia, deserción escolar y pérdida de autonomía. Plan International ha identificado tres prioridades clave que representan grandes desafíos para garantizar la seguridad de la niñez en este contexto.
La primera prioridad es la protección y la transición hacia espacios seguros. Miles de niñas y niños experimentaron desplazamiento interno, ya sea hacia campamentos transitorios, albergues informales o casas de familiares en distintos estados. Organizaciones locales han detectado que durante la reubicación o tras la pérdida del hogar, la niñez queda expuesta a violencia doméstica, abuso sexual o incluso negligencia por parte de cuidadores que también se han visto sobrepasados por la tragedia. Para las niñas, el desplazamiento conlleva riesgos adicionales: la falta de privacidad, por ejemplo, aumenta su exposición a riesgos de violencia sexual, y son las primeras en abandonar la escuela cuando son designadas para cuidar a los más pequeños.
Para atender estos casos, resulta vital mantener un monitoreo continuo, la gestión de casos y el apoyo psicosocial, especialmente en un momento de adaptación a una nueva realidad a la que nadie está acostumbrado. El segundo desafío crítico es el acceso a agua, saneamiento e higiene. En los asentamientos informales ubicados en La Guaira, el 92% de los habitantes carece de un sistema adecuado de abastecimiento de agua potable. Para las niñas y adolescentes, la falta de agua tiene una dimensión agregada: sin acceso a agua limpia ni a instalaciones privadas, la gestión de la higiene menstrual se convierte en una barrera más para asistir a la escuela y moverse con seguridad.
A esto se suma que el fenómeno de El Niño ha generado sequías en fuentes hídricas vitales para las comunidades guaireñas. En Catia La Mar, líderes comunales reportan un mayor gasto para abastecerse de agua mediante camiones cisterna cada dos días; una carga económica insostenible para familias que también perdieron sus medios de vida. El informe El Estado Mundial de las Niñas 2026: Cambia su pronóstico, presentado por Plan International esta semana, muestra que los fenómenos climáticos agravan los riesgos de protección para las niñas, especialmente cuando su escolaridad se ve interrumpida. En Venezuela, los terremotos han generado exactamente ese escenario: miles de niñas sin acceso a agua, con escuelas dañadas y familias desplazadas.
Foto: Alejandra Otero
La tercera prioridad identificada es la continuidad académica. Muchos niños se incorporan a un nuevo ciclo escolar sin hogar y en aulas donde ya no ven rostros familiares. «Muchos de mis amigos murieron. Y ya no veré a mi maestra, porque se fue de La Guaira», relató Greymar, una niña de 12 años cuya vivienda quedó devastada.
En contextos de emergencia, la escuela es particularmente importante para las niñas: un espacio seguro frente a la violencia, el matrimonio infantil, las uniones tempranas o el trabajo infantil, por lo que garantizar su continuidad educativa resulta esencial para reducir estos riesgos.
Plan International busca integrar a actores locales e internacionales para mitigar o reducir estos riesgos de protección, enfocando su capacidad de acción en asistencia y protección infantil a través de espacios amigables para niñas, niños y adolescentes; continuidad y reforzamiento escolar; acompañamiento psicosocial y pedagógico para la niñez, cuidadores y docentes; y abastecimiento de agua, saneamiento e higiene mediante la construcción de sistemas de tratamiento de agua en comunidades, con un enfoque de género que busca proteger a las niñas y adolescentes en situaciones de crisis complejas.
“La emergencia debe entenderse desde una perspectiva interseccional. Aunque todos hemos sufrido las repercusiones de los sismos, las niñas y adolescentes mujeres son las más vulnerables ante los riesgos. Si bien la atención mediática ha bajado, la emergencia continúa. Hay que seguir atendiendo a las comunidades. Por eso, desde Plan International hemos diseñado una respuesta integrada que busca mitigar los riesgos asociados y previos al terremoto, a través de socios locales que han generado vínculos fuertes con la población”, concluyó Daniela Montesinos, jefa interina de Misión en Venezuela.
Acerca de Plan International
Plan International es una organización independiente de desarrollo y humanitaria que promueve los derechos de la niñez y la igualdad para las niñas. Creemos en el poder y el potencial de cada niña y niño, pero sabemos que a menudo se ven reprimidos por la pobreza, la violencia, la exclusión y la discriminación. Y son las niñas las más afectadas.
En colaboración con niñas, niños, jóvenes, seguidores y socios, luchamos por un mundo justo, abordando las causas profundas de los problemas a los que se enfrentan las niñas y los niños en situación más vulnerable. Apoyamos a la niñez desde su nacimiento hasta la edad adulta y los capacitamos para prepararse y responder a las crisis y a la adversidad. Impulsamos el cambio de prácticas y políticas a nivel local, nacional y global gracias a nuestro alcance, experiencia y conocimientos.
Durante más de 85 años hemos reunido a otros optimistas determinados para transformar la vida de todas las niñas y niños en más de 80 países.
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