¿La renuncia de Barboza pondrá fin a la Plataforma Unitaria Democrática?
La renuncia del político zuliano Omar Barboza a la secretaría ejecutiva de la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), y especialmente lo señalado por éste en su carta de dimisión, supone un duro revés para dicha instancia de coordinación de la oposición prodemocracia venezolana
A diferencia de la renuncia de Ramón Guillermo Aveledo a la secretaría ejecutiva de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), hace algo más de una década, la salida de Barboza de la PUD tiene lugar ahora en un momento de suma fragilidad, en el que se combinan tanto la estrategia oficial de no reconocer lo ocurrido en las urnas el 28J y arreciar la represión, como la propia lucha intestina dentro de esta plataforma que ahora sin una conducción política como la que ejercía Barboza corre el riesgo de sufrir una implosión.
Cuando Aveledo se retira de la MUD la dinámica política era otra. Se había acumulado fuerza electoral, como quedaría demostrado después en la sonora victoria de la tarjeta unitaria en las elecciones parlamentarias de 2015, estando ya en ese momento Jesús Chúo Torrealba como secretario ejecutivo de una ya debilitada MUD.
El gobierno de Nicolás Maduro y el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) reconocieron a regañadientes el resultado para luego dinamitar la labor parlamentaria, en los años siguientes. Sin embargo, de entrada, admitieron su derrota. El chavismo dio un giro radical entre aquellas parlamentarias y las presidenciales de 28J. Básicamente en 2015 no estaba en juego el mero centro del poder, como es la presidencia.
Si algo desnudó el proceso político de 2024, en el cual Barboza tuvo un rol de bajo perfil público, pero sumamente importante, es que el chavismo está dispuesto a mantenerse en ese epicentro del poder a sangre y fuego, si es necesario.
Si tener una estrategia unitaria de la oposición prodemocracia era importante en los años de la MUD, resulta sencillamente una necesidad existencial en este 2025 con la PUD. Y tal cosa no existe, como lo confirmó Barboza en su carta de renuncia pública: “no ha sido posible crear las condiciones políticas para enfrentar esta difícil situación unidos, con una misma estrategia y con un plan consensuado, como lo hicimos al inicio de nuestra actuación como Plataforma, lo cual hizo posible el triunfo del 28 de julio”.
Hombre de pocas apariciones públicas, más bien un articulador político que un dirigente de masas, no pocos cuestionaron su ascenso como coordinador político de la PUD, cuando asumió este cargo en 2022. Se decía entonces, que era un alfil de Manuel Rosales y que su presencia en la instancia opositora básicamente era para dinamitarla y beneficiar al chavismo.
A la vista de lo ocurrido en un período de nueve meses, una suerte de analogía con un embarazo humano, Barboza no se la jugó a favor de su partido, Un Nuevo Tiempo, ni de Rosales, en ese período crucial entre las elecciones primarias del 22 de octubre de 2023 y las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024. Sin ser un “María Corina Lover”, Barboza condujo a la PUD y la puso al servicio del deseo de cambio que, sin duda alguna, encarnó entonces (y sigue encarnando, según diversas encuestas) María Corina Machado.
Puertas adentro de la PUD, con su estilo silencioso de cara al público, Barboza fue un factor determinante para lo que fue la piedra de toque para todo lo que vendría después. Cuando varias fuerzas políticas, dentro de la plataforma, planteaban que las primarias estuviesen restringidas solamente a precandidaturas de los partidos que integran la PUD, este referente político del Zulia tejió un acuerdo para que fuesen abiertas.
No debe olvidarse que desde un punto de vista formal el partido de MCM, Vente Venezuela, no forma parte de la PUD ni la voz de esta líder opositora tiene espacio propio dentro de la plataforma, más allá de que entidades como Voluntad Popular o La Causa R estén abiertamente alineados con su estrategia.
Tampoco compró Barboza lo que solicitaba un sector opositor, que Machado no pudiese participar de las primarias al estar inhabilitada, lo cual era una suerte de sordina para lo que en realidad buscaba el régimen. Maduro y el PSUV jugaban a la exclusión de María Corina por las propias fuerzas de oposición que controlan la PUD, el llamado G-4 que históricamente han formado Primero Justicia, Voluntad Popular, Un Nuevo Tiempo y Acción Democrática.
Fue determinante Barboza, asimismo, en aquella reunión entre Rosales y Machado, en la cual el gobernador zuliano a regañadientes bajó sus aspiraciones presidenciales. Y finalmente, el ahora ex secretario general de la PUD ayudó a construir la opción de un hasta entonces desconocido Edmundo González Urrutia como candidato de consenso, un arduo consenso que debió tejerse entre MCM y los partidos del G-4, y –obviamente- con el propio candidato presidencial.
Que ese mismo Barboza, tan crucial en los nueves meses que cambiaron el panorama político venezolano, haya decido renunciar es en sí una mala noticia. Que su dimisión desnude la falta de unidad y la ausencia de voluntad política para construir una estrategia unitaria para hacer frente a la intención de perpetuarse en el poder que tiene el chavismo, es sencillamente catastrófico, como lo sostiene en unas líneas de su carta de renuncia.
Barboza promovió, mediante documentos internos, “la realización de acciones unitarias por parte de la Plataforma en defensa de los derechos de los venezolanos, pero con pocas excepciones, los partidos han solicitado diferir su aprobación para consultas que no han terminado, lo cual atribuyo al clima de diferencias que existen”. El tenor de pesadumbre que deja este mensaje deja flotando en el ambiente si habrá voluntad de mantener viva y activa una instancia como la PUD.
En entrevista con Carlos Croes a través del canal Televen, el actual presidente de la Asamblea Nacional (AN), Omar Barboza cuestionó la legitimidad tanto constitucional como política del presidente Nicolás Maduro, pues consideró que las presidenciales del pasado 20 mayo fueron un "simulacro que no goza de reconocimiento a nivel nacional e internacional"
El presidente del Parlamento, el opositor Omar Barboza, informó el 8 de octubre que el Legislativo promoverá una investigación independiente por la muerte del concejal Fernando Albán, quien, según informó la Fiscalía, se suicidó lanzándose desde un décimo piso del edificio policial donde estaba detenido.