Con algo más de 800 mil habitantes y una parte significativa de su territorio en disputa, ya que los guyaneses incorporaron al Esequibo dentro de sus mapas, Guyana ha sido noticia en los últimos tiempos. Ahora, por su actual crecimiento económico y la proyección de que será aún más importante en la región, este boom podría ser mayor para 2026 y 2027.
La extensión total de Guyana, incluyendo el territorio en disputa con Venezuela, sobre el cual ejerce control por la vía de los hechos, es de aproximadamente 214.970 kilómetros cuadrados. El Esequibo representa en 75% del territorio guyanés. Se le considera un país pequeño, ya que si se compara con el estado Bolívar de Venezuela, éste es ligeramente más extenso.
Guyana, que no estaba en el mapa mundial como nación petrolera pujante, vivió un cambio drástico a partir de 2015, tras los descubrimientos de ExxonMobil en la cuenca de Stabroek. Actualmente es una de las economías de mayor crecimiento en el mundo, transformándose de una nación de ingresos medianos-bajos a un referente de prosperidad y expansión.
De acuerdo con los datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), el salto cuántico de Guyana ocurrió en 2022 cuando registró un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) real del 62,3%, siendo entonces el más alto a nivel global. Aunque en los años siguientes, esta cifra tan elevada bajó, Guyana ha seguido teniendo crecimientos anuales de su PIB por encima del 20%. La economía guyanesa es una locomotora.
El Banco Mundial proyecta que Guyana será la segunda economía de mayor crecimiento en 2025, con una tasa de expansión del PIB del 16,3%. Para poner en contexto la magnitud de lo que está ocurriendo en el país vecino, del que poco hablamos, América Latina en su conjunto, exceptuando a Guyana, crecerá 2,3% durante este año, según el Banco Mundial.
Para 2026 y 2027, las proyecciones son aún más optimistas por parte de los entes multilaterales, posicionando al país como el líder mundial en cuanto al ritmo de crecimiento de su economía. El petróleo es la clave del boom guyanés.
Como ocurrió con Venezuela en los 1970, el debate entre economistas internacionales hoy parece estar en preguntarse si Guyana tendrá las capacidades humanas para diversificar su base productiva y fortalecer sus instituciones para consolidar este «milagro económico» y transformarlo en un desarrollo sostenible.
Socios de Venezuela operan en Guyana
El auge petrolero de Guyana, impulsado por los descubrimientos en el bloque Stabroek desde 2015, ha atraído a diversas empresas petroleras internacionales de gran envergadura. La presencia de Chevron y de una empresas estatal china en Guyana hablan de cómo el capital finalmente no parece detenerse por los diferendos y conflictos entre países. Y en este caso operan a ambos lados del Esequibo.
Las principales compañías que operan en Guyana son:
ExxonMobil
Líder del consorcio que opera el bloque Stabroek, con una participación del 45%. Esta trasnacional, cuya sede principal está en Houston, ha llevado la batuta en los descubrimientos y la explotación de petróleo en Guyana, iniciando la producción comercial en 2019. Y esto se conecta con el tema del Esequibo y la disputa entre Caracas y Georgetown.
El territorio del Esequibo es objeto de una disputa histórica con Venezuela, cuyo eje principal es la demanda de nulidad del Laudo Arbitral de París de 1899. La explotación petrolera en aguas frente al Esequibo, particularmente en el bloque Stabroek, avivó la demanda de Venezuela. Este bloque, aguas afuera, contiene reservas estimadas en más de 11.000 millones de barriles de petróleo.
Chevron
Inicialmente Hess Corporation tenía entre sus múltiples inversiones un 30% de participación en el bloque Stabroek. En 2023, Chevron adquirió Hess, con lo cual consolidó su presencia en Guyana mientras que en paralelo ha sido la petrolera estadounidense beneficiada durante los gobiernos de Joe Biden y ahora el segundo período de Donald Trump con permisos específicos para seguir operando dentro de Venezuela.
La estatal China National Offshore Oil Corporation (CNOOC) tiene un 25% de participación en el bloque Stabroek. Su involucramiento refleja el interés estratégico de China en la región, más allá de factores ideológicos, como lo demuestra su relación también con chavismo y presencia en Venezuela.
Adicionalmente, la política de Guyana fue diversificar la presencia extranjera en el sector petrolero, con lo cual además de las operaciones de empresas estadounidenses y el consorcio estatal chino, hay capitales de firmas de Francia, Nigeria y Arabia Saudí.
Stabroek, petróleo y disputas
La irrupción de Guyana en el mapa petrolero global se debió, inicialmente a Stabroek. Este bloque, operado por ExxonMobil, Chevron y CNOOC, se encuentra a unos 200 km de la costa guyanesa, en aguas que Venezuela considera «pendientes por delimitar».
Desde 2019, se producen aproximadamente 450.000 barriles diarios de petróleo ligero de alta calidad, con proyecciones de alcanzar 1,2 millones de barriles diarios para 2027. Guyana defiende la posición de que este bloque, una suerte de gallino de los huevos de oro, está en aguas guyanesas no disputadas con Venezuela.