Salud

OMS declara emergencia sanitaria internacional por brote de ébola en África central

La OMS elevó la alerta sanitaria internacional por un brote de ébola en la República Democrática del Congo y Uganda causado por la variante Bundibugyo, para la que no existe vacuna

OMS
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La Organización Mundial de la Salud (OMS) activó una emergencia de salud pública de importancia internacional ante el avance de un brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda, provocado por la variante Bundibugyo, una cepa para la que todavía no existe vacuna ni tratamiento específico.

La decisión coloca al brote en el segundo nivel de alerta más alto dentro del Reglamento Sanitario Internacional y refleja la preocupación de las autoridades sanitarias por la expansión de la enfermedad en una región marcada por la movilidad constante de personas y la violencia armada.

La OMS aclaró, sin embargo, que la situación aún no reúne las condiciones para ser considerada una pandemia.

Una variante sin vacuna disponible

El ébola es una enfermedad viral altamente contagiosa que provoca fiebre hemorrágica y que puede transmitirse mediante el contacto con fluidos corporales, sangre o restos humanos infectados. Aunque en los últimos años se desarrollaron vacunas y terapias eficaces contra la cepa Zaire —responsable de las epidemias más letales—, la variante Bundibugyo sigue sin herramientas médicas específicas.

La situación preocupa especialmente porque el foco principal del brote se ubica en la provincia de Ituri, en el este de la RDC, una zona minera fronteriza con Uganda y Sudán del Sur donde hay intensos desplazamientos de población.

OMS ÉBOLA
UNICEF/Vincent Tremeau Un trabajador sanitario examina a un niño en busca de ébola durante un brote anterior en la República Democrática del Congo (archivo, 2019).

Hasta el 16 de mayo, la OMS había confirmado ocho casos mediante pruebas de laboratorio y otros 246 sospechosos, además de 80 muertes presuntamente asociadas al virus. También se reportó un caso en Kinshasa y una muerte en Uganda relacionada con viajeros provenientes de Ituri.

Por su parte, la agencia sanitaria de la Unión Africana elevó el balance a 336 casos sospechosos y 88 fallecimientos probables.

Violencia y falta de acceso dificultan la respuesta

Uno de los principales desafíos para contener el brote es que muchas de las zonas afectadas son de difícil acceso debido a conflictos armados y problemas de seguridad.

La escasez de laboratorios y la imposibilidad de trasladar muestras complican la confirmación de casos. Por ello, gran parte de las cifras actuales se basan en diagnósticos sospechosos y reportes comunitarios.

“Desde hace dos semanas vemos morir a la gente”, declaró a AFP Isaac Nyakulinda, representante de la sociedad civil en la ciudad de Rwampara, en Ituri. Según relató, muchos enfermos fallecen en sus hogares porque no existen centros adecuados de aislamiento.

La OMS advirtió además que las prácticas funerarias tradicionales y la manipulación de cuerpos sin protección aumentan el riesgo de transmisión.

La RDC enfrenta su brote número 17 de ébola

La República Democrática del Congo es uno de los países más golpeados históricamente por el ébola desde que la enfermedad fue identificada en 1976, cuando el país aún se llamaba Zaire.

El actual episodio representa el brote número 17 registrado en territorio congoleño. El más devastador ocurrió entre 2018 y 2020 y dejó cerca de 2.300 muertos.

Más recientemente, entre agosto y diciembre de 2025, el país enfrentó otra ola que causó al menos 34 fallecimientos.

En las últimas cinco décadas, el virus ha provocado más de 15.000 muertes en África, con epidemias también registradas en países como Guinea y Sierra Leona.

Con información de agencias

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