Los bloques Oropeza Castillo en Guarenas: la tragedia de la que pocos hablan
Los edificios 7. 8 y 9 colapsaron y quedaron inhabitables con el doble terremoto. Familias enteras, algunos con 57 años viviendo allí, han quedado sin hogar
Los edificios 7. 8 y 9 colapsaron y quedaron inhabitables con el doble terremoto. Familias enteras, algunos con 57 años viviendo allí, han quedado sin hogar

«Gavilán» está sentado en el patio de la que antes fue su casa en el conjunto de edificios Oropeza Castillo, en Guarenas. Está viendo la televisión, pero no presta atención. Su mente está en que ha perdido su hogar, el sitio donde vivió durante 57 años, desde que se inauguró el complejo de apartamentos. Ricardo «Gavilán» Marcano, al igual que sus vecinos de los bloques 7, 8 y 9, vive en estos días con incertidumbre y tristeza.
Con lágrimas en los ojos, «Gavilán» me dice: «Por ahí están unos psicólogos, tratando de ayudar, pero a mí este sentimiento no me lo quita nadie». Una vecina, que no quiso dar su nombre, comentó abatida: «Es muy triste lo que pasó en La Guaira, y saber que tanta gente perdió la vida. Para nosotros también es duro porque, aunque estamos lejos de allí, nos hemos quedado sin hogar y estamos sufriendo mucho».


Fue un colapso avisado. Durante años, el terreno donde se asientan los edificios Oropeza Castillo mostró signos de inestabilidad. Estos bloques fueron construidos como vivienda social en el gobierno de Raúl Leoni (1964-1969) pero nunca se les hizo ningún tipo de mantenimiento y, en los últimos años, dio problemas. Los vecinos lo notificaron pero el gobierno no hizo nada. Con el doble terremoto del 24 de junio, terminó de ceder.
Dorina es otra vecina. No quiere hablar, porque con solo recordar el colapso, llora. Ahora está en el hogar de unos familiares, en uno de los bloques que no se afectaron, pero pasa gran parte del día en lo que fueron los espacios comunes del bloque 8. Al igual que «Gavilán», es vecina fundadora del Oropeza Castillo, como se conoce en la zona a ese conjunto residencial. Vivía con su hijo, su nieto y su bisnieto.



Los vecinos comentan que el alcalde del municipio Plaza, Antonio Galíndez, ha visitado frecuentemente a los afectados desde el día del terremoto, y les ha ofrecido una estancia en refugios. Sin embargo, estos vecinos organizados quieren un lugar estable, con servicios básicos, donde puedan permanecer mientras les ofrecen una solución habitacional. Incluso los que están en carpas prefieren quedarse en la cancha múltiple, y no irse a n refugio.
Si bien, en esta zona, la catástrofe no dejó pérdidas humanas, los vecinos esperan recibir noticias alentadoras del gobierno. Lo material se recupera, pero sabemos la complejidad de hacer realidad esta frase para los venezolanos.
Un equipo de trabajo conformado por psicólogos y trabajadores sociales de la ONG Premiere Urgence Internationale está haciendo un trabajo de reconocimiento y estatus psicológico de estos vecinos,el personal de dicha ONG no tiene autorización para hablar, sin embargo pudieron manifestar que le están dedicando tiempo a estos vecinos
y a otras víctimas del doble terremoto y que se encuentran en lugares vulnerables.

