Después de muchos días de intensa búsqueda hallaron el cuerpo sin vida de Lucas Gámez, de 9 años, quien se encontraba en el edificio Miramar de Caraballeda al momento del doble terremoto. La noticia fue dada hoy miércoles 8 de julio por varios medios locales y fue confirmada al diario argentino La Nación por la Cancillería de ese país.
El cuerpo del niño fue hallado junto al de sus dos tíos, con los que estaba pasando el día de playa. Su tía lo estaba abrazando y su tío los abrazaba a los dos.
La búsqueda de Lucas fue motorizada principalmente por su madre Blancalida, quien fue apoyada por rescatistas de varios países, especialmente venezolanos y argentinos, las dos nacionalidades del niño. En los primeros días, la madre aseguró que se había percibido señales de vida, pues los equipos detectaron temperatura corporal entre 25 y 26 grados.
El caso se hizo viral en redes sociales, a través de las cuales la madre pedía oraciones, apoyo y contaba sobre el desarrollo de la búsqueda. Usuarios de varios países se solidarizaron con el caso. El pequeño se convirtió en un símbolo de esperanza.
El niño se encontraba en el edificio Miramar con sus tíos. Acababan de llegar de la playa. Una vecina aseguró que, durante el terremoto, los vio en el piso 2.
Lucas, de padres venezolanos, nació en Argentina, y la familia vivió en ese país hasta enero, cuando regresaron a Venezuela. El pequeño comenzó en el colegio Los Arcos y era futbolista, un deporte que lo apasionaba.
Poco antes de que se conociera la noticia, la madre de Lucas había anunciado mediante un post en Instagram que se retiraba temporalmente de las redes sociales: “Leyendo tantas cosas en las redes, he decidido que lo mejor es dejar un tiempo la cuenta. Es doloroso leer gente que opina sobre cómo debería llevar este proceso. O personas que critican que le cantemos el cumpleaños. O, peor aún, personas que creen que Lucas ya salió, está en casa y su papá y yo armamos este show para salir en la televisión”.