Sin Categoría

Khristian Ceballos Ugarte en la Bienal de Arquitectura capítulo Versalles

El arquitecto venezolano destacó con su proyecto "Suelo, sol y sombra" en la exposición que la Alcaldía de Versalles presenta actualmente.

Publicidad
Khristian Ceballos Ugarte en la Bienal de Arquitectura capítulo Versalles

En el marco de la celebración de la Bienal de Arquitectura capítulo Versalles, el arquitecto venezolano Khristian Ceballos Ugarte se destacó con su proyecto Suelo, Sol y Sombra dentro de la exposición que la Alcaldía de Versalles presenta actualmente. Ceballos Ugarte tiene una presencia destacada tanto en el ámbito académico como en el profesional e, incluso, es profesor en la École Spéciale d’Architecture en Paris.

El proyecto Suelo, Sol y Sombra busca transformar la plaza en un espacio abierto, fluído y accesible donde los tres elementos se integran creando un entorno armonioso que se adapta a la realidad inminente del cambio climático, enfatizando la inclusión de la naturaleza, eliminando barreras entre jardinería y caminería, y fomentando la acción social y conexión con el entorno urbano.

Khristian Ceballos Ugarte en la Bienal de Arquitectura capítulo Versalles

A continuación, les presento la entrevista exclusiva con Khristian Ceballos Ugarte:

¿Qué opinas sobre los desafíos que supone un aumento de +4°C para el año 2100?

– Una subida de +4°C no es un simple dato climático: es un colapso de las condiciones que han hecho posible nuestras formas de habitar. Es un reto que cuestiona las bases del proyecto arquitectónico moderno —su dependencia de la técnica, del confort artificial, de la idea de dominio sobre el entorno— y nos obliga a replantear todo, desde la escala territorial hasta el detalle constructivo. Lo veo como un llamado urgente a recuperar saberes olvidados, a volver a mirar la geografía, la vegetación, la sombra, la orientación, el espesor, y a aceptar que la arquitectura debe dejar de ser un arte de resistencia contra el clima, para convertirse en una forma de pactar con él.

Khristian Ceballos Ugarte en la Bienal de Arquitectura capítulo Versalles

– ¿Cómo estos desafíos proyectados para 2100 impactan o influyen en tu práctica hoy?

– Mi práctica ya está atravesada por estos escenarios futuros. Trabajo en contextos como el Caribe venezolano, donde muchas de las condiciones proyectadas para el norte global ya son cotidianas: calor extremo, fragilidad hídrica, precariedad energética. Esto me obliga a integrar estrategias pasivas desde el inicio, a trabajar con materiales locales, a pensar en términos de mantenimiento y apropiación. Pero también me da una ventaja: la posibilidad de aprender
desde la urgencia y desde una inteligencia popular que nunca dejó de dialogar con el clima.

– ¿Podrías mencionar algunos principios fundamentales en tu prácƟca que te permiten usar el clima como herramienta de producción arquitectónica?

– Trabajo con el clima como un material más, no como un enemigo. Algunos principios clave serían:

– Orientación y ventilación cruzada como gesto fundacional del proyecto.
Espacios intermedios (galerías, patios, corredores) como zonas de transición térmica y social.
Ligereza y reversibilidad, para permitir adaptaciones futuras.
Vegetación y agua como infraestructuras climáticas vivas.
– Y sobre todo, la escucha del sitio, entendiendo el clima no como dato meteorológico sino como atmósfera cultural.

Khristian Ceballos Ugarte en la Bienal de Arquitectura capítulo Versalles

– ¿Qué lecciones tomas de las arquitecturas vernáculas de climas cálidos, y cómo las adaptas a necesidades contemporáneas?

– El vernáculo no es solo forma o técnica; es una ética. Aprendo de él la economía de medios, la sabiduría del vacío, la capacidad de crear confort sin consumo energético. Adapto esas lecciones combinándolas con herramientas contemporáneas: modelado digital, prototipado rápido, tecnologías low-tech de energía renovable, pero sin perder la lógica de sentido común que tiene una casa de bahareque o un alero profundo en un caserío tropical.

– ¿Cómo transforma tu práctica las restricciones climáticas en oportunidades para el diseño, la producción o la innovación?

– Cada restricción climática es una invitación a imaginar otras maneras de habitar. En mi experiencia, los límites —ya sea el calor, la escasez de agua o la intermitencia eléctrica— no bloquean el diseño, lo afinan. La innovación, para mí, aparece cuando se cruzan el saber local con el pensamiento crítico contemporáneo, cuando una estructura de sombra se convierte en espacio colectivo, cuando una cubierta recoge agua y también genera encuentro.

Khristian Ceballos Ugarte en la Bienal de Arquitectura capítulo Versalles

– En tus proyectos, ¿cómo reconcilias la adaptación a condiciones climáticas futuras con las limitaciones económicas y sociales locales?

– Adaptar no es imponer tecnología costosa, sino diseñar desde lo disponible. En comunidades como El Calvario (Caracas), el proyecto surge de lo que ya hay: materiales reciclados, redes comunitarias, conocimientos constructivos populares. El reto está en construir un lenguaje común entre el arquitecto y el territorio, entre el futuro climático y el presente económico. No es fácil, pero es más potente que cualquier solución “universal”.

– ¿Cómo imaginas la evolución de ciudades del norte global, como Versalles, Nueva York o Londres, a medida que su clima se asemeje al de latitudes más sureñas (Ciudad de México, El Cairo, Mumbai)?

– Creo que esas ciudades deberán aprender a desoccidentalizar su urbanismo y reconectar con su territorio. Tendrán que integrar sombra, agua, ritmos térmicos, y quizás asumir que el espacio público no puede seguir siendo un decorado expuesto al sol. Tal vez, con suerte, miren hacia el sur —no solo para extraer, sino para aprender. Y ahí puede haber una oportunidad de intercambio más justo, de mestizaje climático.

Khristian Ceballos Ugarte en la Bienal de Arquitectura capítulo Versalles

– Con temperaturas de verano que podrían alcanzar los 50°C en Île-de-France, ¿qué estrategias de adaptación consideras prioritarias para protegerse del calor y mantenerse fresco?

– La prioridad es refrescar colectivamente: más vegetación urbana, más fuentes, más espacios de sombra pública. También repensar las tipologías de vivienda y su relación con el exterior: menos sellamiento hermético, más apertura controlada, más permeabilidad. Recuperar técnicas como los muros respirantes, las fachadas porosas, los techos ventilados. Y quizás aceptar que el verano será una temporada de vida más lenta, más nocturna, menos productiva.

– ¿Crees que los fenómenos del cambio climático (inundaciones, sequías, etc.) darán lugar al surgimiento de un nuevo estilo arquitectónico?

– No sé si estilo, pero sí sensibilidad. Una arquitectura que no oculte las contingencias, que trabaje con la incertidumbre. Quizás veremos menos íconos y más infraestructuras discretas, más procesos que objetos. Una estética de lo adaptable, lo reparable, lo evolutivo. Si eso deviene en un estilo reconocible, será porque expresa una nueva relación entre humanos y entorno.

Khristian Ceballos Ugarte en la Bienal de Arquitectura capítulo Versalles
Khristian Ceballos Ugarte en la Bienal de Arquitectura capítulo Versalles

– ¿Te consideras parte de una nueva generación que podría definirse como contextualista o climatista?

– Me siento parte de una generación que ya no tiene el lujo de ignorar el contexto. No sé si “climatista” es la palabra, pero sí reconozco una práctica que se define por su responsabilidad con el lugar —su clima, su cultura, su crisis. Una arquitectura que no busca imponer una visión, sino activar procesos situados. Si eso implica una nueva genealogía, me interesa más como actitud que como etiqueta.

Qué orgullo cada vez que me encuentro con venezolanos que se destacan en sus disciplinas como es el caso del arquitecto Khristian Ceballos Ugarte que, gracias a su rigurosa investigación, trabajo sostenido y rigor, ya se encuentra posicionado como uno de los grandes del mañana.

Publicidad
Publicidad