Supermercados Bicentenario, Central Madeirense, Gama, Luvebras y comercios independientes fueron surtidos de varios productos en escasez. Las colas no tardaron en llegar. Personas en busca de mayonesa, aceite, café, papel higiénico, jabón y otros artículos se acercaron a los establecimientos para hacer compras
En el Bicentenario de San Bernardino dejaban pasar de a 20 personas por turno. Las personas podían conseguir azúcar, leche en polvo, café, harina, arroz y papel higiénico.En el Supermercado Bello Monte había harina, jabón en polvo y en panela, mayonesa, mantequilla y aceite. Las personas estaban enumeradas y hasta el momento 144 tenían número. Otra cola, de un aproximado de 50 personas, aún no tenían. Eran custodiados y organizados por funcionarios de la Guardia Nacional.En Central Madeirense de Bello Monte se podía encontrar Margarina Mirasol, arroz, aceite, cloro Nevex y harina.Leche en polvo Zuli Milk en Central Madeirense de Bello Monte.Cloro Nevex – Central Madeirense Bello MonteLuvebras de La Florida tenía pocos compradores, a pesar de que había desodorante (bolita) y estaba siendo abastecido con distintos productos (cereales, legumbres y frutas, talco, panes y pastas de distintas marcas)Varios de los supermercados tenían muchas opciones de pasta, aunque ninguna de las reguladas.En el Mercado Municipal de Quinta Crespo la mayor cola era en el puesto de pollo.Almendras, otro producto difícil de encontrar, se consigue en Quinta Crespo por 1800 Bs. por kilo.Arroz también se consigue en el Mercado de Quinta Crespo. «Se vende muy rápido», explica uno de los vendedores. La mayoría de los productos fueron adquiridos el año pasado. Aún no reciben nueva carga de artículos.Un paquete de 100 bolsas de Splenda se puede conseguir por 650 Bs. Uno de 25, 180 Bs. Mercado de Quinta Crespo.En el Bicentenario de Plaza Venezuela, la gente podía comprar por cajasLas colas para pagar en el Bicetenario, tras el «sacudón» por los pollos
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Madrugar por una batería
En la sede de Acumuladores Duncan, en La California Sur, la cola comienza a las 5:30 a.m. Para obtener una batería por su precio regulado (1.800 bolívares), es obligatorio llevar el carro («así sea engruado», dijo uno de los encargados de atender al público), pues es obligatorio marcar la placa del vehículo y el serial de la pieza.
Atienden un promedio de 200 vehículos al día y los acumuladores han ido llegando, pero la cola «no ha parado desde mediados de diciembre», afirma un taxista de la zona. Se cuenta por cuadras. Dos llaneras, para ser exactos, desde el DHL en la avenida Milán.
El edificio París es un ícono arquitectónico de La Carlota, pero para los vecinos es más: un hogar y un punto de encuentro y referencia. Hoy necesita ayuda: seis columnas están severamente afectadas tras el terremoto, losas y paredes igual. La ayuda la han buscado por todas partes y siguen esperando
Según la versión inicial, la gandola habría perdido los frenos en el kilómetro 4 de El Junquito. Sin embargo, los vecinos aseguran que los camiones manejan por la zona a gran velocidad y sin control a toda hora