Venezuela

Lo que viene después del anuncio del CNE

Después de tres días de reuniones y sin cumplir con su propio cronograma el Consejo Nacional Electoral (CNE) dio detalles sobre la recolección del 20% de las firmas para un revocatorio presidencial. Las cartas están echadas. La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) debe responder si acepta o no unas condiciones que la ponen entre la espada y la pared. 

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Texto: Gabriela González y Anna Carolina Maier / @GabyGabyGG @annacmaier Foto: Dagne Cobo Buschbeck

Los principales escenarios son que el referendum sea en 2016, como lo exige la oposición, o en 2017. El segundo parece ser el que tiene mayores posibilidades de acuerdo a declaraciones del propio ente electoral. La Unidad se enfrenta a una difícil decisión. De rechazar la propuesta podría perder la credibilidad del electorado, pues gran parte de la ciudadanía vería golpeada la esperanza que nació en el mecanismo impulsado por la oposición, debido a que prometía cambios políticos en un plazo relativamente corto.

Por el contrario, de aceptar las condiciones, estaría avalando una decisión contraria a la Constitución (artículo 72). En este contexto, en El Estímulo respondemos: ¿qué pasa después del anuncio del CNE?

Día 1 

El rector Luis Emilio Rondón decidió “adelantarse” a un pronunciamiento que llegaría 72 horas después, para fijar posición con respecto a las propuestas que se discutían en el directorio y cómo ninguna de ellas “aseguraba el ejercicio de los derechos políticos”.

En ese primer día, unas horas más tarde, llegaba a la sede del Poder Electoral el representante de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Juan Carlos Caldera, para mantener una reunión con Rondón y además, con la presidenta del ente, Tibisay Lucena. La finalidad, según él, era reiterar las condiciones que exigía la MUD: 19.500 máquinas y 6.500 centros.

En este primer día, el directorio comenzó pasadas las 5:00pm, justo después de que Caldera abandonara la institución. Casi a las 8:00pm se suspendió.

Día 2

El escenario era el mismo. Los rectores llegaron después del mediodía para continuar la “discusión” sobre las condiciones. A las 3:00pm se presentó el segundo dirigente de la MUD, Enrique Márquez. De acuerdo a lo que señaló, se reunió con el rector Rondón para “discutir sobre varios escenarios para la distribución de las máquinas”. Agregó sobre el panorama: “No hay una sola alternativa. Existen muchas alternativas”.

Tal como ocurrió el primer día, al retirarse el opositor los rectores se reunieron en Presidencia. Aunque al principio no estaba claro si había o no directorio, finalmente e igual que el día anterior, como a las 8:00pm culminó lo que los mismos rectores calificaron de directorio, sin decisión.

Día 3 

Las rectoras Socorro Hérnandez, Sandra Oblitas, y Tania D´amelio llegaron, en ese orden, a la sede del CNE. A eso de las 11:44 am, hizo lo propio la presidenta Tibisay Lucena. Como a las 2:00 pm, concurrió el coordinador técnico de la MUD, Vicente Bello, quien estuvo reunido con el rector Rondón.

Finalmente, luego de muchas reuniones previas y tres con la oposición (dos políticas y una técnica), a las 6:30 pm hubo una decisión. La “peor” para la MUD.

¿Qué pasa si la MUD acepta las condiciones del CNE? ¿Y si no?

La MUD debe decidir en las próximas horas si acepta o no las condiciones para el próximo paso: reunir el 20% de las firmas. Cualquiera sea la decisión, pareciera que el juego está trancado.

Si decide ir, la MUD tendrá que movilizar una gran plataforma para cumplir la cuota de 20% por estados. Una plataforma que además debe incluir un “colchón” importante de cara a la auditoría posterior.

Los estados Cojedes, Delta Amacuro, Amazonas y Portuguesa podrían ser claves.

No solo están los obstáculos de máquinas (5392), centros (1355) y horario de oficina, a eso hay que sumarle la inclusión del cuaderno electoral en la “herradura” que podría ralentizar el proceso.

El comportamiento de los operadores, dado el antecedente del 1%, también es un elemento externo que podría jugar en contra.

Siendo la circunscripción estadal la asignada, la alianza opositora estaría avalando una decisión contraria a la Constitución (artículo 72). Un argumento harto esgrimido por toda la vocería opositora.

Otro elemento importante con el cual tendría que lidiar la MUD es el factor anímico: cómo movilizar a la gente que, no solo tendrá que torear situaciones complicadas para manifestar su voluntad sino que, además, lo harán a sabiendas de que el CNE anuló la posibilidad de que el revocatorio se realice este año. Cómo resolverá la MUD este aspecto será vital.

Un aspecto más es la ubicación de los centros. Esto se definirá entre lunes y martes de la próxima semana, entre los representantes de las organizaciones políticas y el Poder Electoral. Y esta, quizás, es una de las últimas y no menos importantes cartas que le quede a la MUD para hacer un “poco” menos cuesta arriba esta etapa.

Si la decisión es no jugar con estas condiciones, la MUD tendrá que demostrar con argumentos claros y legales (que los tiene), su decisión y saber cómo, comunicacionalmente, contrarrestar el discurso oficialista de fraude o de no contar con las manifestaciones suficientes.

No ir al 20% también demandará de la MUD otras acciones constitucionales que ofrecerle a sus seguidores.

Con cualquier decisión, la MUD tendrá que demostrar su “unidad”.

¿Y si es en 2017?

El artículo 233 de la Constitución establece que de realizarse un revocatorio en 2017 y por ende darse una “falta absoluta del Presidente”, quien asumiría el cargo hasta terminar el período es el Vicepresidente de la República. Si sucede antes del 10 de enero del próximo año se debe llamar a elecciones dentro de los próximos 30 días.

El 10 de enero de 2017 se cumple la mitad del período constitucional de Nicolás Maduro, no el presidencial. Recordemos que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), tras la muerte de Hugo Chávez Frías, respondió a la solicitud de interpretación del artículo 233 por parte del ciudadano Otoniel Pautt Andrade sobre si en 2013 Maduro iniciaba un nuevo período presidencial o si quedaba como presidente encargado debido a la falta absoluta del mandatario que se dio por muerte.

El TSJ respondió que Maduro quedaba como presidente encargado. Aún así, es la fecha límite para revocar a todo el Gobierno, no solo al Jefe de Estado.

Por el contrario, si Maduro es revocado en 2017, el vicepresidente es quien deberá gobernar hasta 2019.

La normativa reza: “Cuando se produzca la falta absoluta del Presidente o Presidenta de la República durante los primeros cuatro años del período constitucional, se procederá a una nueva elección universal y directa dentro de los treinta días consecutivos siguientes. Mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente o Presidenta, se encargará de la Presidencia de la República el Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva.

En los casos anteriores, el nuevo Presidente o Presidenta completará el período constitucional correspondiente”, (artículo 233).

Existe otro punto a destacar. El mandatario puede elegir a un nuevo vicepresidente hasta el día en que sea revocado, bien en 2016 o en 2017.

Ese vicepresidente puede optar a postularse para un período presidencial en siguientes elecciones. Asimismo puede hacerlo el presidente que fue revocado.

Es decir, Maduro en 2019 podría lanzar una nueva candidatura ya que no hay nada en la Carta Magna que se lo impida.

Además de lo legal, hay algunas teorías que podríamos denominar “de la conspiración”. El diputado oficialista Diosdado Cabello en mayo, a través de su programa televisivo “Con el mazo dando”, ofreció una hipótesis de lo que podría pasar si Maduro es revocado:

“Yo tengo una fórmula para eso (para una posible salida de Maduro de la presidencia). Es 10 de enero y el referendo se hace, suponte, en marzo, supuesto negado. Sacan a Nicolás. Bueno, el que sea vicepresidente asume la presidencia, ¿verdad? Nombra a Nicolás de vicepresidente y a la semana renuncia (Istúriz). Todo dentro de la Constitución. A la semana renuncia y el (artículo) 233 dice que recibe (la presidencia) el vicepresidente, cuando falte menos de dos años. ¿Qué van a hacer (los de la oposición)? ¿Otro referendo? Es inoficioso. Por eso es que yo digo que ellos no quieren, jamás han querido el referendo”.

Aspectos claves

  • Tomando en cuenta lo ocurrido con el 1%, cuando se desplegaron 300 máquinas en 128 centros para que acudieran un millón 352 mil personas y que solo pudieron validar poco más de 400 mil, en esta ocasión, 19 millones tendrán 1.355 centros con 5.392 máquinas. Se calculan en el mejor escenario que pasen 273 personas en un flujo constante por máquina, lo que técnicamente le permitiría a la oposición sacar 4 millones 200 papeletas.
  • Para las elecciones internas del PSUV, el CNE habilitó 8500 máquinas.
  • Para el revocatorio del 15 de agosto de 2004, el 20% fue nacional. Para el día del revocatorio, 14.037.900 personas estaban habilitadas para votar. Se habilitaron 12.156 cuadernos de votación, 20.200 máquinas.
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