«Eso que te quede clarito», afirmó el secretario ejecutivo de la Unidad, Jesús «Chuo» Torrealba al participar en el encuentro con periodistas donde participaron sorpresivamente otros dirigentes de la coalición opositora: Henry Ramos Allup (AD); María Corina Machado (Vente Venezuela) y Lilan Tintori (Voluntad Popular) en la sede del partido naranja.
Todas las organizaciones brindaron abiertamente su apoyo a VP; que el martes fue acusada por Maduro de participar en actos de «terrorismo» y amenazó con meter en la cárcel a uno de sus dirigentes, Freddy Guevara. En el acto no participaron dirigentes de Primero Justicia ni de Un Nuevo Tiempo.
Torrealba aseguró que el gobernante «está jugando con la paz de la República» al intentar dividir a los venezolanos entre «dialogantes y radicales» por sus posturas ante el diálogo informal iniciado el domingo entre el Gobierno y la oposición.
Para el dirigente de la MUD, el oficialismo querrá «implosionar» a la mesa de diálogo al no poder evitar cambios políticos en el país.
Torrealba también pidió al papa Francisco «gestos concretos y conductas» del Gobierno durante la tregua de diez días que aceptó el martes la oposición en medio de la crisis política venezolana.
Freddy Guevara, quien inició la rueda de prensa, advirtió que si el Gobierno no ofrece gestos antes del 11 de noviembre, la oposición retomará sus cartas para sacar a Maduro del poder: reactivación del «juicio político» al gobernante y una nueva convocatoria para marchar hacia Miraflores (sede del gobierno).
Durante esa tregua, la disidencia a Maduro evaluará la posibilidad de anticipar unas elecciones presidenciales en Venezuela tras la suspensión del referendo revocatorio este año al Presidente, recordó el joven dirigente. «El pueblo de Venezuela tiene que elegir Presidente y eso será muy pronto».
María Corina Marchado, líder de Vente Venezuela, reconoció que en la MUD «hay diversidad de opiniones, pero todos tenemos un objetivo en común: derrotar a la dictadura».
Aseguró que un cambio real en Venezuela no se logrará si no se mantiene la presión en la calle contra el jefe de Estado.
Henry Ramos Allup, secretario general de Acción Democrática, avizoró que vendrán «días muy importantes y decisivos» en Venezuela, a la luz del diálogo entre el Gobierno y la oposición.
Acusó a Maduro de intentar dividir a la oposición por sus críticas con Voluntad Popular y le pidió a los opositores a actuar con la «cabeza fría» ante los recientes acontecimientos políticos.
Lilian Tintori, por su parte, defendió a Voluntad Popular ante las nuevas amenazas de Maduro en su contra: «VP es el partido de la unidad democrática más perseguido y se mantiene firme y fuerte». Afirmó que la tolda naranja cuenta con 260 activistas que han sido encarcelados o perseguidos por los cuerpos de seguridad del Estado.
La esposa del encarcelado Leopoldo López recordó que el Vaticano sigue muy de cerca la crisis política en Venezuela y llamó a entender «las decisiones que hemos escuchado y que muchas veces no entendemos».
Tintori, además, emplazó al Gobierno a dar una fe de vida de López antes de las 8 de la noche. Recordó que el preso político se encuentra aislado desde el viernes «y no se sabe nada».