Diosdado Cabello pidió disculpas por ratificar a Luisa Ortega Díaz en el Ministerio Público para un periodo de siete años. Sin embargo, ese no ha sido el único “error” cometido por el primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), cuyo nombre está estrechamente vinculado con las voces que han generado ruido dentro del Estado chavista por su rechazo a la Constituyente.
“Yo tengo responsabilidad en eso, porque yo era el presidente de la Asamblea cuando esa persona fue designada Fiscal, pido disculpas (…) tuve que convencer a los compañeros diputados, que muchos no querían, que decían que iba a ocurrir esto que está ocurriendo, y yo asumí la responsabilidad y lo hice, hoy pido disculpas a la revolución”, confesó el líder del PSUV en su programa televisivo el pasado 24 de mayo.
El Parlamento nombró el 22 de diciembre de 2014 a los máximos representantes del Poder Ciudadano. En aquella ocasión se dijo que Ortega Díaz sobrevivió en el cargo gracias a Cabello y en contra de los cálculos originales de la “primera combatiente”, Cilia Flores, quien supuestamente promovía a la exmagistrada Miriam Morandy, identificada en los medios como su “comadre”.
El defensor del Pueblo, Tarek William Saab, y el contralor Manuel Galindo están claramente relacionados con el presidente Nicolás Maduro y su señora esposa. En su condición de diputado de la bancada oficialista, Saab compartió con la pareja presidencial en la Cámara antes de asumir la gobernación del estado Anzoátegui. Por su parte, Galindo fue el consultor jurídico de la AN durante la gestión de Flores, a quien posteriormente sucedió en la Procuraduría General de la República.
Al final, Ortega Díaz ganó el pulso y la última noticia que se tuvo de Morandy salió publicada en mayo de 2015, cuando trascendió que fue detenida en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía junto con el ciudadano Richard José Cammarano Jaimes, solicitado por narcotráfico.
Con el mazo…
Luego de terminar con el Poder Ciudadano, Cabello se ocupó del Tribunal Supremo de Justicia el 28 de diciembre de 2014. La mayoría chavista designó a 16 magistrados – 14 principales y dos suplentes – entre los que se encontraban Danilo Mojica y Marisela Godoy, quienes han cuestionado la instalación de la Constituyente.
“Señor Presidente, reflexiónelo bien. Las tumbas de nuestra juventud circundan a Venezuela. Basta ya de pérdidas de más vidas inocentes. La historia no nos perdonará a quienes no actuemos en función del interés nacional”, declaró Mojica, al tiempo que Godoy suplicó al Jefe de Estado que “no siga enlutando a Venezuela” y recalcó que “la Constituyente no trae solución a las desgracias que estamos viviendo”.
Los medios chavistas han embestido a los dos togados. “Conozca al magistrado del TSJ Danilo Mojica, un adeco militante”, tituló un perfil YVKE Mundial, mientras reporteros del sistema público difundían en las redes sociales una foto de Godoy vistiendo una franela de Acción Democrática. Esa imagen no tenía nada de novedosa, pues circuló antes de que la abogada ascendiera hasta la cúspide del Poder Judicial. ¿Cabello jamás la vio?
El 17 de diciembre de 2015, El Estímulo publicó una nota que daba cuenta de una reunión privada que sostuvo la bancada roja. En ese cónclave, el para entonces líder de la Cámara explicó a sus camaradas la importancia de renovar el TSJ con los llamados “magistrados exprés” en estos términos: “ellos (la oposición) ya tienen tres (magistrados) allá (TSJ). Si los dejamos, luego tendrán 17 (tomando en cuenta que algún juez chavista puede saltar la talanquera por decisión propia o ‘presiones’)”. El máximo juzgado del país está conformado por 32 jueces y Cabello los tenía fichados a todos.
En defensa propia
Gabriela del Mar Ramírez es quizás la única representante del oficialismo que puede decir que arrasó en una circunscripción electoral compuesta por los municipios Baruta, Chacao y El Hatillo. El retiro de la oposición en los comicios legislativos de 2005, le permitió a esta trabajadora social egresada de la Universidad Central de Venezuela alzarse con la curul del viejo circuito “golilla” del estado Miranda.
Fundadora de la organización Clase Media en Positivo, donde compartió con la exministra Titina Azuaje, Ramírez llegó al Parlamento con el respaldo de Cabello, quien para esa fecha gobernaba la entidad mirandina. En 2007, la parlamentaria dio el salto hacia la Defensoría del Pueblo, despacho que ocupó hasta 2014.
Siempre vinculada con el máximo dirigente del PSUV, renunció a su puesto de asesora en el TSJ tras censurar la iniciativa constituyente de Maduro. “Ninguna Asamblea puede catalogarse como Constituyente si primero no bebe de la soberanía popular. Sus bases comiciales deben pasar por la aprobación universal y directa de todo el país”, fustigó.
Antes de excusarse por haber defendido a Ortega Díaz, Cabello comentó a su audiencia: “yo estoy obligado a decir todo esto, porque si no yo esta noche no dormiría, no dormiría”. Quizás en el pasado se equivocó por no andar más despierto.]]>