Venezuela

A 60 años del 23 de enero de 1958, la AN se aferra a la esperanza

La Asamblea Nacional (AN), considerada en “desacato” por el chavismo, conmemoró el 60 aniversario de la caída de Marcos Pérez Jiménez con una sesión especial y uno de los artífices de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Ramón Guillermo Aveledo como único orador en orden.

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FOTOGRAFÍA: Andrés Gerlotti

El secretario ejecutivo de la MUD hasta 2014 fue el encargado de dirigirse a los presentes en el Hemiciclo.  Acompañado por su familia, habló de la esperanza para que un país progrese y continúe.

“Recuerdo el impacto que tuvo el 23 de enero de 1958 para el niño de 7 años que yo era, aquella sensación y convicción en mis mayores de que todo sería diferente. Ese día, Venezuela amaneció de la esperanza que vence al miedo. La esperanza es la cuota inicial de todas las grandes victorias”.

El abogado se refirió a hechos como el ascenso de Caldera al poder en 1968 o la de Hugo Chávez en 1998 y afirmó que “en el país, los años terminados en 8 han resultado años de cambio». Aveledo, quién también fue artífice de la creación y unión de la MUD, tomó su tiempo ante la tribuna de oradores para opinar que quisiera ver dentro del Parlamento a toda la diversidad de opiniones “de la comunidad nacional agrietada que debemos restablecer”.

“El 23 de enero de 1958, Venezuela amaneció de esperanza pero también de unidad. La gran enseñanza de ese día fue la unidad nacional”, continuó.

También aseveró que para lograr la unidad no se necesita de una “fórmula misteriosa ni es hallazgo de sabios. Cualquiera lo sabe y lo dice: la unidad está en el sentido común popular y solo requiere responsabilidad en el compromiso y humildad para comprender que los demás te hacen falta a ti tanto como tú le haces falta a los demás”.

Al hacer un recuento histórico de lo sucedido en 1958, Aveledo destacó al vicealmirante Wolfgang Larrazábal, a quien llamó “un héroe inesperado” en los eventos del 23 de enero.

“Un hombre decente, que fue senador de la República y al que tuve el honor de conocer, un militar que llego a vicealmirante, era el oficial de mayor antigüedad y jerarquía en esa época. En un tiempo en que era tal el resentimiento popular hacia los militares, Larrazábal inició la reconciliación de esa institución fundamental de Venezuela con su pueblo porque él mismo con su sencillez, simbolizaba un reencuentro entre compatriotas”, subrayó.

No ignoró la situación actual de Venezuela y afirmó que “ustedes y yo sabemos, buena parte de la comunidad internacional y todos los venezolanos saben que estamos en gravísimos problemas. Hay quienes han decidido que sus ojos no vean pero el dicho popular no falla: cierran los ojos para no ver porque no quieren que el corazón sienta”.

Aveledo afirmó que en Venezuela es “ilegítimo e inconstitucional la desigualdad en las garantías de libertad y participación política. En Venezuela nada justifica ejecuciones y menos ejecuciones extrajudiciales”.

Asimismo ratificó las acciones que tomó el Parlamento con respecto a la denominada ‘masacre de El Junquito’ y aseguró que la Fiscalía General de la República “ya debería estar haciendo lo mismo en el plano penal. El precio de la paz no es el silencio o la exclusión, la condición de la paz es el respeto”.

El también presidente del Instituto de Estudios Parlamentarios Fermín Toro repitió que no hay que permitir nunca que expropien la esperanza.  “Nadie, por arrogante que sea, es tan poderoso como para atribuirse la prerrogativa de expropiar al pueblo venezolano su esperanza”.

Citó los versos del poeta inglés William Ernest Henley y recitó “no importa cuán estrecha sea la puerta/Ni cuan cargada de castigos la sentencia/Yo soy el amo de mi destino/Yo soy el capitán de mi alma».

Al finalizar la sesión, el presidente del ente legislativo, Omar Barboza, dirigió unas palabras a los presentes en las que afirmó que los protagonistas  de los eventos del 23 de enero de 1958 nunca se imaginarían la situación actual del país.

“Los sueños y las esperanzas de los protagonistas del 23 de enero  nunca se compaginan con la realidad que vivimos. La conquista de la democracia implica el ejercicio pleno de la libertad. Nunca se imaginarían esos protagonistas que en la Venezuela de hoy cientos de miles de venezolanos salen de su país porque no pueden satisfacer sus necesidades básicas, o que se produzcan masacres como la que acaba de ocurrir sin respeto a la vida o que se pretenda negar el derecho del pueblo a elegir libremente a través de un proceso electoral precipitado”, manifestó.

Para Barboza, es fundamental tener la capacidad de “reconstruir la unidad democrática para dar la esperanza al pueblo”.

“Hoy más que nunca el espíritu del 23 de enero debe inspirar la unidad nacional de todos los demócratas para luchar por el cambio”, concluyó.

Más temprano y también dentro del Palacio Federal Legislativo, la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) sesionó y el considerado “segundo del chavismo”, Diosdado Cabello propuso ante el llamado órgano plenipotenciario la realización de elecciones presidenciales en el país para el primer cuatrimestre del año, moción que fue aprobada en plenaria.

Dirigentes opositores se debaten entre elegir un candidato unitario a través de un consenso o si llevar a cabo primarias internas para elegir su representante ante las elecciones.

Este sábado 27 y 28 de enero, los partidos políticos Primero Justicia (PJ) y Voluntad Popular (VP) irán a un proceso de validación para relegitimar la tarjeta de la alianza opositora; mientras que Acción Democrática (AD) sí buscará renovarse de forma individual.

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