El líder opositor venezolano Edmundo González Urrutia reapareció este sábado con un mensaje dirigido al país en el que insistió en la necesidad de convocar elecciones presidenciales libres y con garantías democráticas, en medio de los debates generados por la reciente publicación del denominado Manifiesto de Panamá.
A través de un video difundido en sus redes sociales, González afirmó que mantiene intacto su compromiso con la búsqueda de una salida democrática para Venezuela y aseguró que la prioridad debe ser la recuperación de las instituciones republicanas.
«Quiero hablarle hoy a Venezuela con la misma responsabilidad que le debo a los millones de ciudadanos que expresaron el 28 de julio su voluntad de cambio. Es el momento de decirles algo que siento como una obligación histórica», expresó.
El exdiplomático sostuvo que «los intereses de la República están por encima de todo» y señaló que el país debe avanzar hacia la construcción de condiciones que permitan la realización de una elección presidencial competitiva.
«Mi compromiso y vocación se mantienen firmes para que Venezuela avance en un proceso verdaderamente democrático y libre. Eso significa elecciones presidenciales. Es momento de construir las condiciones para realizar unas elecciones presidenciales, unas elecciones con garantías», afirmó.
Elecciones con garantías y condiciones mínimas
El dirigente opositor señaló que su planteamiento apunta a la realización de comicios presidenciales “con garantías”, que permitan una reinstitucionalización democrática del país.
“Es momento de construir las condiciones para realizar unas elecciones presidenciales que sirvan de instrumento ciudadano para el cambio”, expresó, al detallar que estos comicios deben contar con árbitros independientes, un registro electoral confiable, observación nacional e internacional, pluralismo político y acceso a medios independientes.
También subrayó que existen condiciones previas que considera innegociables: “la libertad de los presos políticos, el fin de la persecución, el respeto a la Constitución y la independencia del poder electoral y del poder judicial”.
Referencia al Manifiesto de Panamá
El pronunciamiento se produce tras la reciente difusión del denominado Manifiesto de Panamá, suscrito por distintos sectores de la oposición venezolana, en el que se plantea una hoja de ruta para una transición democrática y la convocatoria a elecciones presidenciales.
González aseguró que su postura está alineada con ese proceso político y destacó la unidad de los factores democráticos.
“No estoy solo en esta convicción. Estamos juntos, unidos en la misma hoja de ruta hacia el mismo destino”, dijo
“Custodio” del mandato del 28 de julio
También afirmó que su compromiso es actuar como garante de la voluntad expresada en las urnas. “Yo soy su custodio, no su dueño”, señaló, al tiempo que insistió en que su objetivo es traducir ese mandato en un cambio político efectivo.
“Reconocer la necesidad de un proceso electoral presidencial es honrar la voluntad de todo un pueblo que quiere libertad”, añadió.
González cerró su mensaje reiterando que continuará defendiendo ese derecho “sin odio, sin violencia, pero sin rendirme”, en un contexto en el que la oposición busca articular una estrategia común tras la firma del Manifiesto de Panamá y nuevas conversaciones sobre una eventual negociación política.
Transcripción completa del discurso
“Quiero hablarle hoy a Venezuela con la misma honestidad con la que me he conducido a lo largo de toda mi vida pública. Con la responsabilidad que le debo a los millones de ciudadanos que el 28 de julio expresaron con valentía y en paz su voluntad de cambio. Ese mandato es real. Está documentado.
Está en las actas y nadie, ningún fraude, ninguna amenaza, ninguna presión puede borrarlo de la historia de Venezuela. A la fecha soy el último presidente electo de Venezuela. Es el momento de decirles algo que siento como una obligación histórica. El 28 de julio de 2024 logramos demostrar que Venezuela quiere un cambio político.
Los venezolanos eligieron ese día la democracia, la institucionalidad, la libertad y un futuro con dignidad. Ese espíritu sigue intacto y mi deber es protegerlo y defenderlo. Hoy, como siempre, los intereses de la República están por encima de todo.
Mi compromiso y vocación se mantienen firmes para concretar ese espíritu de cambio y que Venezuela avance en un proceso verdaderamente democrático y verdaderamente libre. Eso significa elecciones presidenciales.
Es momento de construir las condiciones para realizar unas elecciones presidenciales que sirvan de instrumento ciudadano para el cambio, que contribuyan a la reinstitucionalización democrática del país y se sienten las bases para un gobierno estable y verdadero que nos incluya a todos. Unas elecciones con garantías deben contar con árbitros independientes.
Un registro electoral representativo de la realidad venezolana, observación nacional e internacional, pluralismo político y acceso a los medios independientes. Y hay algo que va antes de todo eso, condiciones que no son negociables, la libertad de los presos políticos, el fin de la persecución, el respeto a la Constitución y la independencia del poder electoral y del poder judicial.
No estoy solo en esta convicción. Hace pocos días en Panamá, María Corina Machado y las fuerzas democráticas de Venezuela se reunieron con un solo propósito, la libertad de Venezuela. Estamos juntos, unidos en la misma hoja de ruta hacia el mismo destino, porque cuando el liderazgo democrático de Venezuela y en coalición apuntan en la misma dirección, esa dirección es un un mandato.
Reconocer la necesidad de un proceso electoral presidencial, para mí es honrar la voluntad de todo un pueblo que quiere libertad. Venezuela está por encima de cualquier otra cosa. El mandato del 28 de julio es de Venezuela.
Yo soy su custodio, no su dueño y como custodio mi compromiso es hacer todo lo que esté en mis manos para que ese mandato se convierta en libertad real, en democracia real, en un futuro que los venezolanos puedan construir en su propia tierra.
Nuestro pueblo eligió tener paz, tener democracia y tener libertad y tiene derecho a que su elección sea honrada. Y yo, mientras tenga voz, voy a defender ese derecho. Sin odio, sin violencia, pero sin rendirme.”