¿Piensa alguno de ustedes que la demanda de nulidad del decreto con el cual Nicolás Maduro convocó la Asamblea Nacional Constituyente va a progresar en el TSJ? La Constitución es el lenguaje con el cual se expresa la lucha de poder entre dos visiones de país, pero es un lenguaje inoperante, vacío. Y durante 18 años el método democrático ha conformado las bases del discurso para legitimar, o no, las aspiraciones al poder. Cada época en la historia de la humanidad ha tenido su propio discurso para validar el afán de mando.
La homoousia o consustancialidad del Espíritu Santo con el Padre y el Hijo fue el lenguaje con que se expresaron los enfrentamientos en el siglo IV de nuestra era. Luego, las disputas sobre la homoousia fueron sustituidas por enfrentamientos en torno a la forma en que se integraban la naturaleza humana y divina de Cristo. ¿Importa, de verdad, el sexo de los ángeles o su definición es un terreno simbólico transitorio que expresó la pugna entre grupos y personas durante el medioevo?
Vistos en perspectiva, el derecho divino de los reyes o la legitimidad democrática son discursos con los que se juega y manipula según las épocas y circunstancias. Pero, cómo puede ser de agotador un discurso -la tediosa presentación de pruebas y contrapruebas sobre la fidelidad al mismo- que paraliza durante años a colectividades enteras.
Por eso, Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister , la segunda novela de Johann Wolfgang von Goethe, le aclaró el panorama y convenció a Thomas Carlyle de que “la duda, del tipo que sea, solo puede terminarla la acción». De allí su teoría de la acción, la tesis de que la humanidad no se mueve por los legalismos o la contemplación sino por el acto, el movimiento, las obras. Y eso es lo que ha sucedido en Venezuela.
Después de años de indefiniciones y frenos a la voluntad de cambio por la necesidad de amoldarse a los requerimientos del discurso dominante, el método democrático, la gente, la inmensa mayoría de venezolanos, ha recurrido a la acción de calle para alcanzar lo que dejó de ser un deseo multitudinario compartido para convertirse en urgente necesidad, en grito: un cambio de gobierno. La toma de Caracas de hoy lunes 19 de junio de 2017 es clave en la conversión del mundo de las palabras en realidades tangibles para todos.]]>