El «corredor humanitario» que los venezolanos abren en paralelo en Chile a diario, busca ayudar con dinero, remedios, comida, juguetes, ropa, champú y entre otros a familiares, organizaciones y personas que necesiten de los mismos.
«Lo importante, chamo, es que cada venezolano hace lo que puede. Con una caja de medicamentos que envíe puedo ayudar a 20 venezolanos. Pero hay miles y miles que no tendrán el tratamiento que necesitan. En primer lugar, hay que abrir el canal humanitario», dice Raymar Humbría, emigrante venezolana, quien cuenta que una amiga visitadora médica le dio dos kilos de vitaminas y remedios que espera enviar al Hospital Alfredo Van Grieken, de Coro, apenas junte la plata.
En los cinco años de Maduro como Presidente la salida de venezolanos se volvió un éxodo, la inflación llegará este año al 13.000% y el PIB caerá 15% -según el FMI-, y la inseguridad, el desánimo y la escasez se ha vuelto crónica, con pocos canales de ayuda.
Con información del El Mercurio. Para leer más, haz click aquí.]]>