Sucesos

Tiroteo en Nueva York deja 4 muertos: el atacante quería matar a gente de la NFL

Shane Tamura, de 27 años, fue "quarterback" en el colegio. Según él, por eso sufría una enfermedad cerebral degenerativa y, de alguna manera, culpaba a la NFL. Viajó 3.600 kilómetros para perpetrar el ataque

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Tiroteo en Nueva York deja 4 muertos: el atacante quería matar a gente de la NFL
Foto |AFP

Un hombre mató a tiros a tres personas antes de suicidarse en un rascacielos de Nueva York. Su objetivo real era matar a empleados de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL), a la que acusaba de daño cerebral por jugar ese deporte, anunciaron las autoridades este martes 29 de julio.

Sin embargo, se equivocó de ascensor y terminó en las oficinas de otras compañías, donde igual disparó.

El lunes 28, al final de la tórrida jornada -Nueva York sufre una ola de calor sofocante- un hombre con un fusil de asalto aparcó su auto en doble fila, entró en un edificio situado en el número 345 de Park Avenue entre las calles 51 y 52 y disparó a diestra y siniestra.

Tiroteo en Nueva York deja 4 muertos: el atacante quería matar a gente de la NFL
Foto TIMOTHY A. CLARY / AFP

«Tenía una nota consigo en la que señalaba que sufría ECT, un daño cerebral característico de los jugadores de deportes de contacto», dijo el acalde Eric Adams este martes al canal CBS.

«Aparentemente culpaba a la NFL por ello», agregó.

Según la prensa estadounidense, el autor de los disparos identificado como Shane Tamura, de 27 años, nunca jugó en la NFL, pero cuando estudiaba la secundaria fue ‘quarterback‘ y pensaba que había desarrollado por ello una encefalopatía traumática crónica, una enfermedad cerebral degenerativa.

El edificio elegido por Tamura alberga las oficinas de la NFL, junto con otras empresas como el banco de inversiones Blackstone.

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Foto TIMOTHY A. CLARY / AFP

Sin embargo, según el alcalde, se confundió de ascensor y terminó en el piso 33 que alberga las oficinas de la empresa inmobiliaria que administra el edificio, donde mató a una mujer antes de dispararse un tiro en el pecho y fallecer. Antes, en el vestíbulo del edificio, asesinó a un agente de policía y a otro hombre que estaba en el camino, e hirió a varios más.

No obstante, cuando esperaba el ascensor, dejó salir del mismo a una mujer sin hacerle daño.

Asimismo, una empleada de la NFL resultó «gravemente herida» en el ataque, informó el comisionado de la liga, Roger Goodell, quien precisó que se ofrecía ayuda psicológica a los empleados traumatizados por el ataque.

Un guardia de seguridad, que resultó herido, se encuentra hospitalizado.

En un comunicado, Blackstone confirmó la muerte de una empleada, Wesley Le Partner, que deja esposo e hijos. «Las palabras no pueden describir la devastación que sentimos», señala el texto.

Según la jefa de la policía neoyorquina, Jessica Tisch, el atacante recorrió los 3.600 km que separan Las Vegas (Nevada), donde residía, y Nueva York para perpetrar el ataque.

El presidente Donald Trump calificó el hecho como un «acto de violencia sin sentido» llevado a cabo por un «lunático», en un mensaje en su plataforma Truth Social.

«Estudien mi cerebro»

Según la nota encontrada en su cartera por la policía y citada por los medios locales, el atacante escribió: «Estudien mi cerebro, lo siento».

En 2021, el exjugador profesional de fútbol americano Phillip Adams mató a seis personas en Estados Unidos antes de quitarse la vida.

Una autopsia de su cerebro, realizada por neuropatólogos de la Universidad de Boston, reveló que el hombre de 32 años presentaba signos de lesiones cerebrales «inusualmente graves».

La ECT, que no puede detectarse en personas vivas, puede provocar toda una serie de síntomas de comportamiento que incluyen agresividad, impulsividad, depresión, ansiedad, paranoia, tendencias suicidas, así como síntomas cognitivos progresivos, como la pérdida de memoria.

Desde principios de la década de 2000, varios estudios han puesto de manifiesto la relación entre esta degeneración cerebral y los golpes repetidos en la cabeza, que provocan conmociones cerebrales y otros traumatismos craneales, frecuentes en la carrera de un jugador.

En concreto, un estudio realizado en 2017 analizó el tejido cerebral de 111 jugadores que habían pasado por la NFL y fallecido a menudo prematuramente. Se detectó ECT en 110 de ellos.

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