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Alexis Correia

Alexis Correia

Como dice una canción de Caramelos de Cianuro, creyó cambiar el mundo con nacer. De niño era mucho más inteligente de lo que es ahora: se leyó Naná de Émile Zola a los 6 años. Estructuró su infancia como la programación de un canal de TV. Lloró despechado en la sala de cine viendo tres veces seguidas el Drácula de Coppola en la época de las funciones continuadas en el Broadway de Chacaíto. Deambuló por las aulas de Comunicación Social de la UCAB, de lo que no quedó mayor resultado visible. Medró en las redacciones de El Nacional (el lugar donde sus superiores lo soportaron más tiempo), Líder en Deportes y alguna web, antes de ser recogido por El Estímulo.

El principal fruto de su trabajo es una foto junto a Gustavo Cerati, aunque no recuerda dentro de qué libro la metió. Con frecuencia suspira por ganarse la vida con un oficio mecánico y dejar de borrar los caracteres de las teclas. Instructor fitness frustrado. Solo bebe agua, se acuesta temprano y lucha contra el síndrome del burnout.

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Diez parejas que construyeron país

Representan la política, las artes plásticas, los movimientos ecológicos y hasta los medios de comunicación. Su aporte –el de ambos– fue crucial para forjar la democracia y la modernidad en Venezuela. En resumidas cuentas, pusieron su grano de arena y nos definieron como sociedad

5 comparaciones odiosas entre Thor Ragnarok y Justice League

Sí, es comparar peras con manzanas, porque Justice League equivaldría más a Avengers, pero bueno, estos dos blockbusters navideños se estrenan casi al mismo tiempo y en ambos se forma un equipo para evitar el apocalipsis, y en una hay valquirias y en la otra amazonas, que vienen siendo casi lo mismo.

Cinco cosas que podrían prestarse las dos Blade Runner

Ya casi llegamos a 2019, el año en que se situaba la Blade Runner de 1982, y todavía los carros no vuelan en la ciudad de Los Ángeles Los Dodgers juegan beisbol sin que se lo impida el smog y la lluvia, y de hecho, van a la Serie Mundial. En Estados Unidos manda Trump y en Venezuela el chavismo acaba de ganar una elección con una inflación de casi 1.000%, lo que no previó ningún guionista de ciencia ficción.

Los tres grandes momentos de El Amparo

Lo que me gustó de El Amparo es que denuncia una masacre de la IV República pero no es una película del chavismo. Lo que me gustó de El Amparo es que trata sobre un estilo de vida, no sólo de algo que pasó. Lo que me gustó de El Amparo es que sentí deseos de ser amigo de “Chumba”, un personaje que despierta la tierna vulnerabilidad de un peluche con corte de totuma

La Vinotinto tiene luz propia sin Tomás Rincón

La transmisión deportiva de martes por la noche de Venevisión estuvo llena de acontecimientos curiosos. En los 15 minutos de descanso, el corresponsal venezolano en Buenos Aires mostró cómo se come carne asada en la capital argentina, lo que hizo temer por una suspensión inmediata de la amenazada concesión del canal del tigrito.

Me operaron de cataratas: así lo viví en Venezuela

Una operación de cataratas es un procedimiento quirúrgico relativamente rutinario, menor y rápido. Lo que no es tan rutinario es que la necesites cuando tienes poco más de 40 años de edad. A mí me salió el número en la lotería de la genética. Así lo viví en el país de la constituyente, del no hay efectivo, del no hay medicinas y de la hiperinflación (no me interesa que lo desmientan los economistas con sus tecnicismos).

Las dos Alemanias igualan en Pueblo Nuevo

El partido se juega entre enormes medidas de seguridad. El país del Oeste tiene un sueño mundialista. El país del Este no aspira a nada, pero los duelos entre ambos, no sé sabe porqué, suelen ser muy parejos. Entre vecinos se conocen los secretos. Quede como quede el resultado, lo más probable es que al final del día unos cuantos hayan cruzado la frontera buscando una vida mejor.

El salto que no dio Yulimar

Yulimar Rojas perdió una oportunidad histórica. Ganó el primer campeonato venezolano en un mundial de atletismo adulto. Pudo haber tomado el micrófono después y decirle a la humanidad desde Londres: “Presidente Maduro, la paz no se impone a los trancazos. La constitución de un país debe ser redactada bajo reglas claras y por una muestra lo más amplia posible de esa sociedad. Las políticas económicas que se han aplicado en los últimos 18 años sólo han traído más miseria”. Yo lo hubiera hecho. Ella no lo hizo. ¿Qué hacemos con Yulimar?