Beatificación del Dr. José Gregorio Hernández reaviva la fe y esperanza caraqueña

En distintas zonas de la capital se pueden ver coloridos murales con la imagen del nuevo beato, considerado por muchas personas como el santo más popular de Venezuela. El autor es Miguel Ángel García, un barquisimetano experto en aerografía y un devoto del Dr. José Gregorio Hernández

Beatificación del Dr. José Gregorio Hernández reaviva la fe y esperanza caraqueña

Miguel Ángel García es un joven artista venezolano, natural del estado Lara. Tiene 33 años, de los cuales 20 los ha dedicado a pintar murales. Debido a la beatificación del Dr. José Gregorio Hernández, se encuentra en Caracas con la misión de crear varias obras, que tendrán como protagonista al llamado “médico de los pobres”.

Utilizando la técnica de la aerografía, Miguel Ángel ya ha dejado su huella artística en varias zonas de Caracas, entre ellas la avenida Boyacá, mejor conocida como la Cota Mil. Allí mostró su arte, específicamente en dos paredes cerca de la entrada del Colegio La Salle, lugar en donde se llevará a cabo el acto de beatificación.

El mural principal tiene una longitud de 150 metros. Fue elaborado en dos días y muestra el rostro del Dr. José Gregorio Hernández, con su peculiar traje y sombrero negro, atuendo con el cual se asegura visitaba a los enfermos en sus casas.

A pocos metros, en el otro mural, se muestra al beato criollo, leyendo un libro de medicina bajo la sombra de un mata de mango, sin sombrero y vestido con traje azul marino.

José Gregorio Hernández

“Yo soy fiel devoto del Dr. José Gregorio Hernández, conocí su vida y los milagros que ha realizado gracias a las historias que me narraba mi abuela, Maria Engracia, una mujer de una fe cristiana inquebrantable, que mantenía en un altar la imagen de nuestro beato y que murió con un rosario en sus manos”, dijo García.

El artista vive con su esposa Yohelis Falcón y un hijo de tres años, que también se llama Miguel. En la casa se inculca el respeto y devoción al Dr. José Gregorio Hernández.

“Yo me siento muy orgulloso que al Dr. José Gregorio Hernández se le haya reconocido su puesto en los altares, ya que desde hace mucho tiempo ya es un santo para los venezolanos, ejemplo de valores morales, que a mí  me los enseñó  mi abuela y yo se los inculco a mi hijo”, dijo García.

Miguel también ha recreado al beato a lo largo de la avenida Baralt, muy cerca de la ruta del venerable. Para la realización de sus obras en la ciudad capital, le acompañan tres colaboradores, que se encargan de mezclar la pintura, ellos son César Aponte, Jhonny Falcón y  Gregorio Gil.

“Espero que el Dr. José Gregorio Hernández, también pueda interceder para que se culmine la pandemia del Covid-19, que tanto luto ha dejado en el mundo entero”, señaló García.

Venerando al beato

A las afueras de la iglesia nuestra señora de La Candelaria, en donde por muchos años estuvieron los resguardados los restos del Dr. José Gregorio Hernández, funciona una cooperativa de artesanos religioso, que por más 25 años han venerado la memoria del nuevo beato.

Las hermanas Carmen y Haydee Torres, Genoveva de Pérez, Ana Rodríguez y Aída Solano, son parte de la nombrada cooperativa, que ofrecen a los turistas, devotos y visitantes al templo, diferentes artículos  religiosos, en honor al médico de los pobres, entre los que se encuentran velas, velones, estampitas, rosarios, pulseras, libros de oraciones, así como cremas que prometen acabar con los dolores musculares.

Cada una de estas mujeres es un libro de historias de los milagros que el Dr. José Gregorio Hernández ha concedido a los devotos que visitan a la iglesia.

“A mí me hizo curarme de una enfermedad de la vista que me tenía ciega, los médicos me dijeron que tenía que operarme de emergencia, me hice todos los exámenes, y el día que estaba en la consulta médica para fijar el día de la intervención, mi visión comenzó a mejorar. Cuando me revisaron los médicos, me dijeron que ya estaba curada, ese fue mi milagro”, así lo señaló la señora Genoveva de Pérez, mientras abrazada una imagen del santo entre sus manos.

Por su parte Ana Rodríguez asegura que gracias al Dr. Hernández, su única hija pudo sobrevivir a las complicaciones del parto: “Cuando nació mi hija los doctores me aseguraron que sufría una enfermedad degenerativa y que no podían asegurar su bienestar. Hoy en día mi hija ya tiene 33 años, presenta una condición de discapacidad, pero está viva y junto a mí”.

“Cuando niña mi hermana sufrió una grave enfermedad, mi madre no tenía recursos para comprar medicinas y tampoco pagar consultas médicas, pero todos los días le pedía un milagro a José Gregorio Hernández, una noche se le apareció a mi hermana en su cuarto, le pasó las manos por la cara y la enfermedad se terminó”, dijo emocionada.

Entre tantos las hermanas Carmen y Haydee Torres, señalan que desde pequeñas tienen una fe inquebrantable al nuevo beato y que han recibido muchos alivios de salud gracias a las oraciones. Aseguran conocer personas que se han recuperado de estados de salud muy graves por esa misma fe.

Señalan que no solo en La Candelaria, sino en todo el país se unen en oración para festejar el reconocimiento de beato de Dr. José Gregorio Hernández, que aseguran es el santo más popular de Venezuela.