<iframe src="//www.googletagmanager.com/ns.html?id=GTM-K8BB9HX&l=dataLayer" height="0" width="0" style="display:none;visibility:hidden"></iframe>

¿Cómo influyen los alimentos en nuestro ánimo?

Como nuestros cerebro e intestino están en continua comunicación, si consumimos alimentos enemigos que alimenten a la microbiota dañina, se producirá un exceso de toxinas que viajarán hasta el cerebro

¿Cómo influyen los alimentos en nuestro ánimo?

El cerebro comanda las funciones intestinales, todos lo sabemos. Pero, ¿sabías que el intestino comanda a nuestro cerebro? Los alimentos influyen en nuestro ánimo y nuestra mente.

Los neurotransmisores se producen en el intestino y viajan al cerebro, activando distintas vías neuronales, que influyen en nuestro estado de ánimo y capacidad intelectual.

Esto es posible porque ambos están conectados a través del nervio vago que les permite comunicarse de la forma bidireccional.

Alimentación-intestino

En el intestino se encuentra la mayor parte de nuestra microbiota y lo que comemos puede alterarla.

Cuando comemos alimentos que nuestro cuerpo reconoce como enemigos, ya sea por contener gluten, caseína, azúcares refinados o porque tenemos una sensibilidad frente a este, nuestra microbiota se vuelve disbiótica (mayor proporción de microorganismos malos en relación a los buenos).

pizza

Foto: Andrea Piacquadio / Pexels

Esta disbiosis se traduce en síntomas que pueden ser de tipo intestinal (estreñimiento, diarrea, acidez, flatulencias) o de tipo extra intestinal (dermatitis, insomnio, irritabilidad, fatiga, depresión, ansiedad).

Alimentación-cerebro

Como nuestros cerebro e intestino están en continua comunicación, si consumimos alimentos enemigos que alimenten a la microbiota dañina, se producirá un exceso de toxinas que viajarán hasta el cerebro.

Una vez en el cerebro, las toxinas actúan produciendo síntomas de tipo extraintestinal como depresión, ansiedad, dificultad para concentrarse, y otras.

La clave

Si aplicamos el Protocolo 3R, es decir removemos aquellos alimentos que son enemigos para todo el mundo como el azúcar, lácteos de vaca o gluten, y reponemos con alimentos que promuevan una microbiota sana (vegetales, frutas, proteínas, grasas), recuperamos también salud mental.

Sin embargo, recordemos que lo que para otro es una medicina para nosotros puede ser un veneno, y que podemos tener una sensibilidad a un alimento considerado sano. Es muy importante personalizar la dieta en cada caso.

Nota: Parte de la información se obtuvo del live Manifestaciones gastrointestinales y su relación con trastornos de la conducta con la doctora Lenny González y Lara Hudy, mayo 2020.