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De Trump a Guaidó: "Are you fired?"

Comprender la actual política exterior de Estados Unidos exige conocer la personalidad de su presidente. Analizar el show televisivo "El Aprendiz", que protagonizó Donald Trump, arroja sin duda luces sobre cómo este ha manejado el caso Venezuela. Reeditando lo que ocurría en el momento crucial de cada programa, el presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Juan Guaidó, podría ser el próximo despedido

 The Apprentice fue un show televisivo transmitido por primera vez por la cadena NBC entre el invierno y la primavera de 2004, en su primera temporada. Se presentaron 16 candidatos. La dinámica consistía en que los participantes vivían en comunidad en una suite del cuarto piso de la Torre Trump, en Manhattan. Cada semana, Donald Trump despedía a un concursante.

Trump Tower

Se le asignada a cada equipo una tarea y se seleccionaba un director de proyecto, el cual debía llevar a su equipo a la victoria. Los ganadores de la semana recibían un premio, mientras que los perdedores se encontraban cara a cara en una sala de enfrentamientos con Trump y dos de sus asociados. Allí se determinaba quién sería el despedido o la despedida de la semana. Trump hizo famosa su frase: «You’re fired!» (¡Estás despedido!).

El programa era el sueño estadounidense en televisión. La primera vez que grabaron un despido le dijo a uno de los concursantes ¡TE VAS!;  acompañado con un gesto con el brazo que los productores del programa llamaron “la cobra”. Era Trump atacando como una “cobra” y eliminando a un concursante incompetente. Según los críticos, Trump hizo un buen trabajo desacreditando a los concursantes en la sala de juntas, pues estos comenzaban a ceder porque “clavaba su aguijón”. Quizás era eso lo que generaba sintonía.

Torre Trump

Foto: AP / Craig Ruttle

De la pantalla al gabinete

Uno de los atractivos del El Aprendiz era que Trump ofrecía “poder y dinero”. Todos querían estar en la posición de decir ¡YOU ARE FIRED!, o ser reconocidos por el  hombre más poderoso de los EE UU, que decía: “Puedes tener éxito en los EEUU si pisoteas a las demás personas”. Era el ideal del empresario estadounidense. Una puesta en escena del programa se asemeja al actual modus operandi del mandatario en la conformación de su gabinete: los candidatos se suceden uno a uno ante él, como en su torre del centro de Manhattan.

Trump se benefició durante 11 años de las cámaras televisivas para mejorar sus habilidades a la hora de comunicar, contribuyendo con ello a su éxito en la campaña electoral de 2016. Algunas características del programa se encuentran en su actual administración. Ejemplos: clasificar a las personas en categorías muy simplistas: los ganadores y los perdedores, o cuestionar a las personas individualmente y subrayar sus insuficiencias.

Bolton cesanteado

John Bolton, diplomático que ejercía la función de consejero especial de Seguridad del gobierno de Donald Trump desde abril de 2018, fue removido el 10 de septiembre de 2019. El presidente arguyó que «estaba en total desacuerdo» con muchas de sus sugerencias.

Trump, en su cuenta de Twitter, afirmó haberle solicitado la dimisión, agradeciendo sus servicios. Bolton, también a través de Twitter, daría una versión diferente, minutos después. Afirmó que él mismo había ofrecido su renuncia  la noche anterior y Trump le pidió que siguieran hablando al día siguiente. Tras meditarlo, consignó la renuncia.

Bolton se destacó como adalid de la invasión a Irak y defensor de ataques preventivos a Corea del Norte durante los gobiernos de George W. Bush. La llegada a la Administración Trump suponía el retorno de la línea dura o guerrerista. Trump bromeó: «Yo calmo a John, lo que es bastante increíble».

Corea del Norte

Una las causas de la remoción ventiladas en ese momento fue “no ser inteligente«. En especial, por comentarios que fueron interpretados como amenazas al líder Kim Jong Un. En su explicación inicial, Trump se centró en las tensas relaciones entre Bolton y Kim, con quien el presidente estadounidense se había reunido tres veces para hablar sobre el arsenal nuclear coreano y a quien, con frecuencia, describía como un amigo.

El desacuerdo se remontaba a principios de 2018. En ese año, Bolton expresó que la desnuclearización de Libia, bajo el gobierno del entonces líder Muamar Gadafi, podía ser un modelo para Corea del Norte. Se refirió a la plena cooperación que Gadafi tuvo con la comunidad internacional durante la década del 2000.

El comentario fue visto como una amenaza a Kim Jong Un. Esto, dado que en 2011 el dictador libio fue derrocado en una revolución respaldada por la OTAN. «Esa no fue una buena declaración«, dijo Trump a reporteros en la Casa Blanca. «Solo mira lo que pasó con Gadafi». «Retrocedimos mucho cuando John Bolton habló sobre el modelo libio». Trump aseguraba que Kim «no quería tener nada que ver con John Bolton» después de eso. «No culpo a Kim», indicó en esa oportunidad.

Afganistán

Otro conflicto se originó por la cumbre secreta que Trump pensaba mantener en Camp David con los líderes talibanes. El objetivo: firmar un acuerdo de paz en Afganistán. Esta, finalmente, se canceló a tan solo unos días del 18º aniversario de los atentados del 11 de Septiembre de 2001, que motivaron la invasión norteamericana a Afganistán, denominada Operación Paz Duradera. Acabar una guerra en la que EE UU ha estado empantanado por 18 años supondría la gran victoria política para la reelección de Trump, pero Bolton consideraba que podría retirar las tropas igualmente, “sin retratarse” junto a los talibanes.

Señalaba The Washington Post en esa época: “Mientras los principales asesores del presidente se preparaban para una reunión de alto riesgo sobre el futuro de Afganistán, a principios de agosto de 2019, no estando John Bolton, quien había abogado por una amplia presencia militar en todo el mundo, convirtiéndose  en enemigo interno acérrimo de un acuerdo de paz emergente destinado a poner fin a la guerra contemporánea más larga de Estados Unidos”. La marginación de Bolton había generado dudas sobre su influencia en una Administración que buscaba la retirada de las tropas estadounidenses.

Frustraciones

Trump buscaba, incluso, un acuerdo con Irán, pues no descartaba reunirse en breve con el presidente Hasan Rouhani. Bolton calificó el acuerdo nuclear de EE UU con Irán, suscrito bajo la presidencia de Barack Obama, como “abominable”. Pudo suponer una discrepancia para un conservador tradicional como Bolton, quien se había distinguido a lo largo de su carrera por el discurso guerrerista contra ese país.

Se le señala como el  autor intelectual de una campaña discreta dentro del gobierno -y con aliados en el exterior- para convencer al presidente de que mantuviera las tropas en Siria, con el objetivo de combatir a los restos del Estado Islámico y la influencia iraní en la región. Se habría opuesto, pero más en la periferia, a un ambicioso acuerdo nuclear con Corea del Norte y a un posible compromiso con Hassan Rouhani,

 El caso Venezuela

Desde agosto de 2017, Trump se refirió a la posibilidad de una acción militar en este país, si la escalada autoritaria del gobierno de Nicolás Maduro persistía y si la consideraba pertinente. «Tenemos muchas opciones para Venezuela, incluida la militar, si fuera necesario», afirmó el mandatario.

Bolton, en febrero de 2019, atenuó la aseveración presidencial manifestando que la intervención militar de EE UU en Venezuela no era inminente, pero reiteró que todas las opciones permanecían sobre la mesa. El objetivo es una transferencia pacífica del poder. Y es por eso se habían estado imponiendo sanciones económicas y aumentando la presión política en todo el mundo, incluso en el Parlamento Europeo.

Señalaba que “dentro de uno o dos días, veremos una gran serie de manifestaciones en toda Venezuela, con la intención de convencer a los militares de que la abrumadora mayoría de la población quiere que el régimen de Maduro sea expulsado. Eso es lo que esperamos y esperamos hacer».

Editorial del NYT

Un revelador editorial suscrito por el Comité Editorial de The New York Times (NYT), el 11 de septiembre de 2018, aclaraba -incluso resolvía- incógnitas de la política exterior norteamericana hacia el gobierno de Nicolás Maduro. Descartaba ciertas posiciones que se daban por hecho, como la hipótesis de la intervención militar o propiciar un golpe de Estado en Venezuela.

Establecía el NYT que el gobierno del presidente Donald Trump optaría por no apoyar a líderes rebeldes. Particularmente, a militares que buscaran destituir al presidente Nicolás Maduro. Ello, por la falta de confianza en que los conspiradores tuvieran éxito en una operación riesgosa, más que por el hecho mismo de la intervención. No fue descabellado que diplomáticos estadounidenses se reunieran con facciones venezolanas, incluidos militares rebeldes.

El gobierno estadounidense vio riesgos en establecer vínculos con líderes de la Fuerza Armada. Las razones: esta constituye un pilar del tráfico de cocaína y del abuso de derechos humanos, además de la corrupción generalizada. A pesar de esto, “valía la pena” establecer un canal diplomático extraoficial con algunos de sus miembros, aseguraba el NYT.

Diferencias Trump-Bolton

En septiembre de 2019, el presidente Trump había suministrado detalles sobre profundas diferencias en materia de política exterior con Bolton. Lo acusaba de intentar involucrar a su país “en una guerra” contra Venezuela. Aseveraba, en rueda de prensa en el Despacho Oval, que “Venezuela está pasándolo realmente mal y estamos tratando de ayudarla de una forma humanitaria y no ‘aplastando al régimen terrible’ del presidente Maduro, como quería Bolton”. «Yo estaba en desacuerdo con John Bolton en sus actitudes sobre Venezuela. Creo que se pasó bastante de la raya, y creo que se ha demostrado que yo tenía razón».

Las declaraciones de Trump ocurrían dos días después de que su enviado especial para Venezuela, Elliott Abrams, pidiera a la Unión Europea que impusiera “sanciones personales adicionales” contra integrantes del gobierno de Maduro. La política de EE UU hacia Caracas incluía sanciones financieras, el reconocimiento del líder opositor Juan Guaidó como presidente interino y hasta la advertencia de que Washington no descartaba una acción militar en territorio venezolano.

Contactos reconocidos

La Administración Trump reconoció que mantuvo contactos “de muy alto nivel” con el chavismo, sin responder si estaría dispuesto a reunirse con Nicolás Maduro, con quien podría coincidir en la Asamblea General de la ONU, a finales de este septiembre de 2019. Insistía en que seguía trabajando «con Colombia y Brasil» para ayudar a los venezolanos. Posteriormente, manifestaría que sus ideas con respecto a Cuba y Venezuela son «más duras» que las de su ex asesor de Seguridad Nacional, John Bolton. Afirmó que este lo «contenía» para que no tomara medidas más severas.

Para los comentaristas, Bolton trajo un enfoque agresivo hacia la crisis en Venezuela. Ejemplo de ello fue la controversia que causó cuando en una rueda de prensa dejó ver un cuaderno de notas en el que se leía: “5.000 soldados a Colombia”.

The room where it happened

En las memorias de John Bolton, que salen a la venta hoy, martes 23 de junio, este ratifica que la intervención en Venezuela era una opción evitada por él y la oposición venezolana. En el capítulo “Venezuela Libre”, conforme a las referencias respectivas, asevera que se quiso intervenir en Venezuela y ponerle fin al régimen de forma militar, pero sus asesores lo disuadieron. Sostiene que Trump llegó a asegurar que invadir Venezuela sería “cool” y que el país es “realmente parte de Estados Unidos”.

«Trump me insistió en que quería una opción militar para Venezuela», escribe Bolton. «Yo expliqué por qué la fuerza militar no era una opción, sobre todo por la oposición a la idea en el Congreso –estadounidense-. Yo estaba convencido de que podíamos lograr los objetivos trabajando con los opositores de Maduro».

Debilidad frente a fortaleza

Los testimonios ponen en evidencia la desconfianza y escepticismo de Trump con Guaidó. También, la voluntad de resolver la tragedia venezolana por la fuerza. «El 3 de marzo, Trump dijo: ‘Guaidó no tiene lo que se necesita… Aléjate un poco de eso, no te involucres tanto’». Añadiendo: «Trump pensaba que Guaidó era ‘débil’ en comparación con Maduro, quien es fuerte».

«Para la primavera, Trump llamaba a Guaidó ‘el Beto O’Rourke de Venezuela’, difícilmente el tipo de halago que un aliado de Estados Unidos esperaría». Trump llegó a plantearse una rectificación, después de colocar tras él (Guaidó) todo el apoyo de la maquinaria de la diplomacia estadounidense.

la rana y el escorpión opinion gasolina maduro

Quedaría claro que estuvieron convencidos, dentro de la estrategia, de la posibilidad de un quiebre militar en Venezuela. Un elemento en el que Bolton pudo haber basado su decisión de apegarse a la idea de ese quiebre, fue que la oposición venezolana le aseguró a Estados Unidos que Guaidó contaba con un respaldo de 80% de los militares activos.

Guaidó, ¿despedido?

El presidente Donald Trump sugirió en una entrevista con Axios -un medio digital que había ofrecido un breve adelanto-, haber tenido dudas sobre su decisión de reconocer a Juan Guaidó como líder legítimo de Venezuela y que estaría abierto a reunirse con Nicolás Maduro. “Podría, quizá, pensar en ello”, admitió Trump cuando le preguntaron si se reuniría con el gobernante venezolano. “Maduro querría reunirse. Y yo nunca me opongo a las reuniones. Ya sabe, raramente me opongo a las reuniones”, habría añadido.

Guaidó replantea protestas de calle por coronavirus-19. Foto: AFP

Trump indicó, según Axios, que no tiene mucha confianza en Guaidó, quien año y medio después de proclamarse presidente encargado de Venezuela y ser reconocido como tal por EE UU y más de 60 países, no ha logrado avanzar en su afán por sacar del poder a Maduro. “Guaidó fue elegido”, dijo Trump en la entrevista. “Yo creo que yo no estaba necesariamente a favor, pero a alguna gente le gustaba, a otra no. A mí me parecía bien. No creo que fuera muy significativo de una u otra manera”. En febrero de 2020, el líder opositor fue recibido por el presidente en la Casa Blanca y ovacionado en el Capitolio durante el Discurso sobre el Estado de la Unión.

Trump, posteriormente, reitera: “A diferencia de la izquierda radical, SIEMPRE estaré en contra del socialismo y con el pueblo de Venezuela. ¡Mi administración siempre se ha puesto del lado de la LIBERTAD y LIBERACION en contra del opresivo régimen de Maduro! Solo me reuniría con Maduro para discutir una cosa: su salida pacífica del poder”.

Abogado UCAB- Internacionalista UCV

 

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