
La decisión del gobierno de mantener los controles de precios y de cambio (tres tipos y ahora uno con tasa libre sobre los Bs 170 por dólar) y la perspectiva de que el BCV no reducirá el financiamiento del gasto al gobierno por la caída en los precios del petróleo y tratarse de un año electoral, comprometerán aún más la capacidad de compra del bolívar.