Economía

Maduro quiere a Dios en el gabinete

Hay una premisa que he escuchado mucho en los últimos días: “la energía eléctrica más costosa es la que no se tiene”. Y para validar esta afirmación solo bastaría preguntarle a los empresarios, industriales y comerciantes en cuánto cuantifican sus pérdidas cada vez que ocurre una interrupción abrupta del servicio. 

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Más allá de lo que se deja de producir, fabricar o vender, lo cierto es que el progreso de una nación también se mide en la cantidad de kilovatios/hora que se generan en las plantas; energía que debería ser suficiente, distribuida de manera estable, ininterrumpida y continua, como para cubrir eficientemente la demanda de los sectores que ponen en marcha a un país.]]>

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