Maduro quiere a Dios en el gabinete
Hay una premisa que he escuchado mucho en los últimos días: “la energía eléctrica más costosa es la que no se tiene”. Y para validar esta afirmación solo bastaría preguntarle a los empresarios, industriales y comerciantes en cuánto cuantifican sus pérdidas cada vez que ocurre una interrupción abrupta del servicio.
