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Venezuela y Latinoamérica, tierra fértil para las estafas con criptomonedas: 5 esquemas históricos

Las estafas cripto operan mediante mecanismos sofisticados que explotan la necesidad económica, la falta de educación financiera y el atractivo de las nuevas tecnologías. Pero detrás hay toda una estrategia previamente diseñada

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En Venezuela y gran parte de Latinoamérica, la crisis económica, la devaluación de la moneda y la precariedad salarial han impulsado a millones de personas a buscar alternativas para proteger y multiplicar sus ingresos. En este contexto, los criptoactivos han emergido como una opción atractiva, pero también como un terreno fértil para la proliferación de estafas con criptomonedas.

Esquemas piramidales, plataformas de trading falsas y fraudes con inteligencia artificial han proliferado en este contexto de falta de regulación y escasa educación financiera.

El Crypto Crime Report 2025 de Chainalysis y el informe de TRM Labs coinciden en que el fraude con criptomonedas en la región alcanzó niveles récord en 2024, con pérdidas multimillonarias y un impacto social devastador. Este reportaje explora las causas, mecanismos y consecuencias de este fenómeno, con testimonios, análisis de expertos y un repaso de los casos más emblemáticos.

Crisis, desesperación y la búsqueda de alternativas

La economía venezolana enfrentó en los últimos años duros desafíos. Bajo este contexto, millones de venezolanos han buscado alternativas fuera del sistema bancario.

El economista y especialista en criptoactivos, Aaron Olmos detalló cómo, históricamente, las personas han recurrido a mecanismos alternativos para proteger su dinero, desde los tradicionales «bolsos» y «san» hasta esquemas de ahorro rotativo. Pero la llegada de las criptomonedas, percibidas como una innovación tecnológica y financiera, abrió la puerta a una nueva generación de fraudes.

Olmos lo explica así en entrevista para El Estímulo:

«Al final de cuentas crean una suerte de trampa donde las personas con mucha necesidad, o cierto nivel de capital, ven atractivo el ganar dinero rápidamente con sistemas de inversión que no conocen y mucho menos entienden. Entonces, Venezuela ha sido un territorio fértil para las estafas con criptomonedas”.

El también profesor de finanzas aclaró que aunque la llegada de los criptoactivos dió paso a nuevas modalidades de estafa, la criptomoneda en sí no es la estafa, es solo medio digital de intercambio.

El Esquema Ponzi 2.0: Cómo operan las estafas cripto

Las estafas cripto operan mediante mecanismos sofisticados que explotan la necesidad económica, la falta de educación financiera y el atractivo de las nuevas tecnologías. Pero detrás hay toda una estrategia previamente diseñada.

La mayoría de los fraudes con criptomonedas en la región adoptan la estructura de un Esquema Ponzi: los primeros inversores reciben pagos con el dinero de los nuevos, hasta que el sistema colapsa. Pero ahora, la opacidad y el anonimato de las transacciones digitales, sumados al uso de influencers y testimonios falsos, han sofisticado el engaño.

Según la Federal Trade Commission (FTC), las señales de alerta incluyen:

  • Promesas de ganancias garantizadas y muy superiores al mercado
  • Presión para reclutar a otros inversores
  • Falta de información clara sobre la empresa o el producto
  • Ausencia de regulación o supervisión.

Un estudio de Conecta Latam revela que en 2024, las estafas con criptomonedas en América Latina crecieron un 40%, afectando principalmente a personas de clase media y baja, muchas de las cuales vendieron bienes para invertir.

El ciclo del fraude: de la captación al colapso

Antes de analizar en detalle cómo se desarrolla el ciclo del fraude, es fundamental comprender que estos esquemas no surgen de la nada ni operan al margen de las relaciones humanas. Por el contrario, suelen aprovecharse de la confianza y las conexiones personales para ganar legitimidad y expandirse rápidamente.

Descubre paso a paso cómo los estafadores logran atraer a nuevas víctimas, manipular sus expectativas y, finalmente, desencadenar el colapso del esquema.

1. Captación a través de redes de confianza: El ciclo del fraude cripto inicia con la captación de víctimas a través de redes de confianza, como amigos, familiares o conocidos, quienes invitan a reuniones o grupos donde se presentan oportunidades de inversión supuestamente innovadoras y seguras. 

Los estafadores suelen reforzar la credibilidad del esquema utilizando testimonios, páginas web profesionales y la imagen de influencers o figuras públicas para atraer a más personas, según advierte la Federal Trade Commission (FTC).

2. Primeros pagos para dar credibilidad: En la segunda etapa, los primeros inversores reciben pagos reales —provenientes del dinero de nuevos participantes— lo que genera testimonios positivos y refuerza la ilusión de legitimidad. 

Esta estrategia, ampliamente documentada en reportes como el de Chainalysis y Conecta Latam, incentiva a las víctimas iniciales a reinvertir y a reclutar a más personas, ampliando así la base del fraude.

3. Colapso y desaparición: Finalmente, cuando el flujo de nuevos inversores se agota, los pagos cesan y los responsables desaparecen, dejando a la mayoría de los participantes sin posibilidad de recuperar su dinero. 

El especialista en criptoactivos señala que, estadísticamente, sólo el 12,5% de los participantes logra recuperar su inversión, mientras que el 87,5% restante queda en la ruina.

Caso Generación Zoe: El gurú argentino y su pirámide

Generación Zoe se promocionó como una academia de coaching financiero y espiritual, con presencia en Argentina, Venezuela, Colombia y otros países. Su líder, Leonardo Cositorto, prometía rendimientos del 7,5% mensual en dólares a través de inversiones en criptomonedas y trading algorítmico.

Miles de personas invirtieron sus ahorros, motivadas por testimonios de éxito, eventos multitudinarios y campañas en redes sociales. Zoe llegó a tener oficinas físicas en varias ciudades y un ejército de promotores.

La “moneda” de Generación Zoe, conocida como ZOE Cash, fue uno de los elementos centrales del fraude y una de las principales estrategias para captar inversores. Según reportes de la prensa internacional y análisis de expertos, ZOE Cash se presentaba como una criptomoneda propia de la organización, respaldada supuestamente por reservas de oro ubicadas en minas de la Patagonia argentina.

Esta promesa de respaldo físico era parte del discurso de Leonardo Cositorto y sus promotores para dar confianza y atraer a personas sin experiencia en el mundo cripto.

Zoe Cash: la moneda falsa

En la práctica, ZOE Cash no tenía blockchain propia ni auditorías independientes. Los inversores podían “comprar” ZOE Cash a través de la plataforma de Zoe, pero no existía un mercado abierto, ni liquidez real, ni posibilidad de intercambiarla libremente por otras criptomonedas o dinero fiduciario.

El supuesto respaldo en oro nunca se comprobó y, tras el colapso del esquema, se evidenció que la moneda solo servía dentro del ecosistema Zoe, funcionando como una ficha interna sin valor fuera del sistema.

Al menos 17 países, la mayoría latinoamericanos, se vieron envueltos en la estafa de Cositorto con Generación Zoe, la cual se mantuvo entre el año 2017 y 2022, afectando a más de 110 mil personas.

El colapso y la caída

En 2022, el esquema colapsó. Cositorto fue arrestado en República Dominicana tras una orden de Interpol. La investigación reveló que Zoe no realizaba inversiones reales y que los pagos provenían del dinero de nuevos miembros.

Se estima que las pérdidas superan los 120 millones de dólares. Hay cientos de denuncias en Argentina, Venezuela, Colombia y otros países. El caso Zoe es emblemático porque combinó elementos de culto, coaching motivacional y fraude financiero, y porque mostró la facilidad con la que estos esquemas pueden expandirse regionalmente.

Leonardo Cositorto, CEO de Generzción ZOE

Solesbot: Inteligencia artificial al servicio del engaño

Solesbot se presentó como un robot de trading automático basado en inteligencia artificial, capaz de generar ganancias diarias en criptomonedas. La plataforma captó a miles de usuarios en Venezuela y América Latina, seducidos por la promesa de «ganancias pasivas» y la facilidad de uso.

Sin embargo, en 2023, la plataforma dejó de pagar y desapareció sin dejar rastro. Las investigaciones periodísticas y testimonios recogidos por la abogada y especialista en criptoactivos, Ana Gabriela Ojeda, CriptoLawyer en TikTok, documentan cómo los responsables usaron identidades falsas y tecnología para evadir a las autoridades.

El modelo de Solesbot seguía la lógica de los esquemas ponzi, los primeros inversores recibían pagos aparentes, financiados con el dinero de los nuevos participantes. Esto generaba testimonios positivos en redes sociales y grupos de WhatsApp y Telegram, lo que a su vez atraía a más personas.

A “rendimientos” muy altos mejor ponerles el ojo

La plataforma mostraba supuestos resultados de trading exitosos y ofrecía incentivos adicionales a quienes reclutaran nuevos miembros, reforzando la expansión piramidal del fraude. Ofrecía 600% de rendimiento y se estima que el monto estafado ronda los 20 millones de dólares.

El caso de Solesbot evidencia cómo la sofisticación tecnológica y la falta de regulación permiten a los estafadores operar a gran escala, afectando a miles de familias que, en muchos casos, invirtieron todos sus ahorros.

HV IJEX: El golpe venezolano que arruinó a miles

En Venezuela, el caso de HV IJEX es uno de los más dolorosos y recientes. Miles de personas, incluidos agricultores, pequeños empresarios y familias enteras, vendieron bienes y propiedades para invertir en la plataforma, atraídos por promesas de rendimientos exorbitantes.

Aproximadamente más de 80 mil personas fueron estafadas en este caso internacional, que afectó también a otros países como Bolivia, Colombia, Nicaragua, Perú. Se trató de un esquema ponzi que ofrecía el 100% de ganancia mensual. El monto mínimo de inscripción era de 300$, lo que se traduce a una estafa de al menos 24 millones de dólares, sólo con el monto mínimo.

Según testimonios recogidos por El Estímulo, algunas víctimas vendieron motos, cosechas y hasta hipotecaron casas para participar. Al colapsar el esquema, quedaron en la ruina y, en algunos casos, de acuerdo a lo comentado por el economista, enfrentaron amenazas y persecución por parte de otros afectados que buscaban recuperar su dinero.

El impacto de HV IJEX trasciende lo individual: refleja la desesperación de una sociedad sin opciones y la capacidad de los estafadores para explotar la vulnerabilidad social y económica. Además, genera un efecto negativo sobre la credibilidad de proyectos legítimos y sobre la confianza social en cualquier emprendimiento financiero.

ONECOIN: La estafa global que llegó a América Latina

ONECOIN es probablemente el mayor fraude cripto de la historia, con pérdidas estimadas en 15 mil millones de dólares a nivel mundial. Fundada por la búlgara Ruja Ignatova, la empresa se presentó como una criptomoneda revolucionaria, pero nunca tuvo blockchain real ni transparencia.

En América Latina, especialmente en Colombia, México y Venezuela, miles de personas fueron víctimas del esquema. Ignatova desapareció en 2017 y sigue prófuga, mientras decenas de colaboradores han sido arrestados.

ONECOIN se trata de un tipo de estafa Rug Pull (sin blockchain) que sirvió de modelo para otros fraudes posteriores y demostró cómo la falta de conocimiento técnico y la ambición pueden llevar a la ruina a millones de personas.

El Rug Pull, es una de las estafas con criptomonedas donde los desarrolladores de un proyecto cripto (por ejemplo, un token o plataforma DeFi) atraen inversores, hacen que el valor del token suba y luego retiran repentinamente toda la liquidez o fondos, dejando a los inversores con tokens sin valor y sin posibilidad de recuperar su dinero.

RainbowEx o la estafa de San Pedro

RainbowEx fue una estafa piramidal que afectó a miles de habitantes de San Pedro, una ciudad en la provincia de Buenos Aires, Argentina, con una población de casi 70,000 personas. Se estima que entre 15,000 y 20,000 sampedrinos invirtieron en esta plataforma.

La plataforma RainbowEx se presentaba como un intercambio de criptomonedas que prometía ganancias diarias de entre el 1% y 2% en dólares, lo que equivaldría a una tasa anual exorbitante, alrededor del 3,490%.Para operar, los usuarios debían ser invitados y pasar un proceso de verificación; luego recibían señales de inversión a través de un grupo de Telegram, donde una figura conocida como «La China» enviaba recomendaciones sobre qué criptomonedas comprar y cuándo vender.

Sin embargo, RainbowEx funcionaba como un esquema ponzi, los fondos de nuevos inversores se usaban para pagar ganancias a los antiguos, creando una ilusión de rentabilidad legítima sin respaldo real en criptomonedas auténticas ni operaciones en cadenas de bloques públicas. Los administradores manipulaban los saldos y precios visibles en la plataforma para engañar a los usuarios, quienes enfrentaban dificultades para retirar su dinero, supuestamente por problemas técnicos.

6 personas detenidas y 22 allanamientos

El caso llevó a un operativo policial el 19 de diciembre de 2024, con 22 allanamientos en San Pedro y Bahía Blanca, resultando en la detención de seis personas y la identificación de más de 20 involucradas. Se incautaron computadoras, teléfonos, dinero y armas. La fiscalía acusa a tres personas como actores esenciales del fraude, y se busca a dos sospechosos internacionales mediante Interpol.

Además, se supo que para poder retirar los fondos invertidos, la empresa pedía a los damnificados un pago de 88 dólares, lo que generó más de 150,000 dólares recaudados bajo esta modalidad, mientras la plataforma anunciaba su retiro del mercado argentino.

“Pig Butchering”: El fraude romántico-financiero global

Un fenómeno reciente es la llamada “carnicería del cerdo” (“Pig Butchering”), una estafa global que combina engaños sentimentales con inversiones falsas en criptomonedas. Los estafadores, muchas veces desde Asia, establecen relaciones virtuales con las víctimas y, tras ganar su confianza, las inducen a invertir en plataformas ficticias.

Meta y la ONU han advertido sobre el crecimiento de este tipo de fraude, que utiliza inteligencia artificial para crear perfiles falsos y manipular emocionalmente a las víctimas.

Además de los casos mencionados, proliferan plataformas de trading que simulan operaciones exitosas, mostrando supuestas ganancias en tiempo real. Cuando los usuarios intentan retirar fondos, descubren que han sido víctimas de un fraude.Según la Interpol, la tecnología y la globalización han facilitado la expansión de estos esquemas, dificultando su persecución.

El impacto social y económico: Más allá de las cifras

Las consecuencias de las estafas cripto van mucho más allá de las pérdidas económicas. Según Aaron Olmos, el daño social es profundo: familias destruidas, pérdida de confianza en el sistema, aumento de la violencia y la criminalidad asociada a la recuperación de deudas.

«Comienza un tema de persecución, de amenazas, de secuestro, una cosa terrible. Personas que eran la cara visible de estos esquemas quedan en el medio de los estafados y los estafadores, y terminan siendo perseguidos por quienes buscan recuperar su dinero”.

La proliferación de las estafas con criptomonedas afecta la percepción pública de las criptomonedas y dificulta el desarrollo de proyectos legítimos de innovación financiera. Como señala el informe de SELA, la falta de regulación y educación financiera es el principal obstáculo para el desarrollo sano del ecosistema cripto en la región.

Además, la repetición de estos fraudes genera un círculo vicioso: la gente pierde confianza en cualquier iniciativa relacionada con criptomonedas, incluso aquellas que son legítimas y buscan solucionar problemas reales.

Psicología de la estafa: ¿Por qué caemos?

La psicología detrás de estos fraudes es compleja. Los estafadores explotan la confianza, la ignorancia y la desesperación. Utilizan testimonios falsos, influencers y estrategias de marketing agresivo para crear una ilusión de éxito y urgencia.

Como explica la BBC Mundo, la promesa de ganancias rápidas y la presión social para no “quedarse atrás” son factores clave en la captación de víctimas. La escasez de alternativas legítimas y la precariedad económica aumentan la vulnerabilidad.

La educación financiera: el gran ausente

De acuerdo con lo explicado por Olmos, la ausencia de educación financiera, económica y tecnológica deja a la población vulnerable ante promesas de riqueza rápida y fácil, especialmente en un entorno donde el sistema bancario tradicional ofrece rendimientos negativos frente a la inflación.

«En Venezuela no necesariamente tenemos desde nuestra educación formal, desde la más temprana edad, pasando por colegio, liceo, inclusive universidad, educación financiera. Y esto es importante porque la educación financiera evita que caigas en estafas”.

El papel de la tecnología: IA, redes sociales y anonimato

El uso de inteligencia artificial ha sofisticado los fraudes: desde bots que simulan operaciones exitosas hasta deepfakes que imitan a celebridades o expertos para dar credibilidad a los esquemas. Según el informe de Chainalysis, la IA ha permitido a los estafadores escalar sus operaciones y evadir la detección.

Las redes sociales se han convertido en el principal campo de batalla para las estafas cripto en América Latina y Venezuela. Plataformas como Instagram, Facebook, TikTok y, especialmente, grupos cerrados de WhatsApp y Telegram, son utilizadas para viralizar supuestas oportunidades de inversión, mostrar testimonios de “ganadores” y difundir imágenes de lujos y éxito.

Según el informe de Chainalysis y la FTC, los estafadores invierten en campañas pagadas, crean perfiles falsos y contratan influencers (algunos sin saberlo) para legitimar sus proyectos y captar más víctimas. La presión social para no “perder la oportunidad” y el miedo a quedarse fuera de una tendencia tecnológica alimentan la urgencia y reducen el escepticismo.

Además, estos grupos suelen estar diseñados para generar confianza y un sentido de comunidad, donde los participantes comparten supuestos logros y animan a otros a invertir. Como advierte la FTC, muchas veces los estafadores manipulan testimonios, editan capturas de pantalla de supuestas ganancias y utilizan bots para simular actividad y éxito.

En Venezuela, la falta de educación financiera y la precariedad económica hacen que estas estrategias sean aún más efectivas, pues las personas confían en recomendaciones de conocidos y se dejan llevar por la aparente legitimidad que otorgan las redes sociales y el respaldo de figuras públicas o “expertos” en finanzas digitales.

¿Qué dicen los expertos? Educación, regulación y prevención

La mayoría de los expertos coinciden en que la principal defensa contra estos fraudes es la educación financiera y tecnológica. Aaron Olmos enfatiza:

«Estadísticamente está comprobado que una buena inversión no debería prometer más del 8-10% anual en moneda extranjera. Cualquier oferta que supere ampliamente ese rango debe ser vista con escepticismo.

La Interpol y la ONU recomiendan fortalecer la cooperación internacional, mejorar los mecanismos de supervisión y promover campañas de concientización para reducir la vulnerabilidad de la población.

La regulación de las estafas con criptomonedas en Venezuela es limitada y presenta grandes desafíos, tanto por la novedad tecnológica como por la falta de marcos legales específicos y supervisión efectiva.

Aunque en el país existen organismos como la Superintendencia Nacional de Criptoactivos y Actividades Conexas (SUNACRIP), su alcance ha estado más enfocado en regular la minería, el uso de criptomonedas autorizadas (como el Petro) y ciertas actividades comerciales, que en la protección activa al consumidor frente a fraudes y esquemas Ponzi.

Lecciones y recomendaciones: Cómo protegerse

Tanto Olmos, como Ojeda, la ONU y otras instituciones y expertos en el tema coinciden en las principales recomendaciones para evitar caer en este tipo de estafas:

  • Desconfíe de promesas de ganancias rápidas y garantizadas.
  • Verifique la legalidad y regulación de la plataforma o empresa.
  • No invierta más de lo que puede permitirse perder.
  • Consulte fuentes confiables y busque asesoría profesional.
  • Informe a las autoridades ante cualquier sospecha de fraude.
  • Priorice la educación financiera y tecnológica para usted y su entorno.
  • Desconfíe de la presión social y los testimonios no verificables.

Las criptomonedas y la tecnología blockchain tienen un enorme potencial para la inclusión financiera y la innovación en América Latina. Sin embargo, mientras persistan la falta de regulación, educación y oportunidades económicas, los fraudes seguirán proliferando.

La clave está en la educación, la prevención y la acción colectiva. Solo así será posible transformar el ecosistema cripto en una herramienta de progreso y no en un instrumento de destrucción social.

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