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Dolarización sin recuperación ¿Qué le espera a Venezuela para el 2020?

"La crisis no son necesariamente uniformes, hay condiciones que pueden hacer que las cosas cambien dentro de la misma crisis", señala Asdrúbal Oliveros, refiriéndose a que pueden haber momentos donde se desacelere la caída, como sucedió este año

Dolarización sin recuperación ¿Qué le espera a Venezuela para el 2020?

El hecho de que cada vez más personas manejen divisas ha marcado un antes y un después para los venezolanos que padecen la crisis. La dolarización transaccional avanza sin encontrar nada que la frene y esto ha permitido ver a más gente en la calle consumiendo, dando la sensación, para algunos, errónea de una recuperación.

Desde hace años, el país va rumbo a un uso mayor del dólar como moneda de cambio, ya que el bolívar pierde valor todos los días y los venezolanos buscan proteger su dinero de la devaluación.

Sin embargo, este año hubo algunos elementos que hicieron que la dolarización transaccional se acelerara aún más.

¿Apagones y libre mercado?

Los apagones generales que se dieron en el país en los primeros meses del año, dieron pie a una mayor dolarización en las transacciones venezolanas. La incapacidad de acceder a los canales electrónicos convencionales durante un apagón y la falta de billetes, hizo que tener dólares en efectivo dentro de la cartera se convirtiera en una cuestión de supervivencia.

De hecho, en marzo —mes del primer apagón— fue la primera vez en el año que los indicadores de inflación de la Asamblea Nacional, mostraron una desaceleración, ya que prácticamente se paralizó la actividad económica durante los días que no hubo servicio eléctrico.

Luego, en mayo, el régimen liberó el mercado cambiario, y desde hacía meses se observaba la ausencia de los controles de precios que el chavismo eventualmente imponía a la empresa privada. Esto abrió aún más espacio a la dolarización transaccional y generó, entre otros aspectos, dos resultados.

El primer resultado fue un mayor flujo de dólares en la calle y por ende, más gente con la posibilidad de acceder a moneda dura. Lo segundo fue la disminución de la escasez, pues sin un control de precios la escasez se disipa y empiezan a aparecer productos que tenían años fuera de los anaqueles.

Además, sin un control de precios, las personas se sienten más seguras a la hora de invertir, por lo que se genera inversión, trabajo y rentabilidad. Algo positivo para cualquier economía.

Venezuela sigue mal

Aun así, la economía sigue cayendo y los indicadores para el 2020 siguen presentando una contracción. Para entender qué va a pasar el próximo año y qué papel juega esta dolarización transaccional, El Interés contactó al economista y jefe de la firma Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros quien sin vacilar aclaró que «Venezuela sigue en una profunda crisis» pese a este fenómeno.

«La crisis no son necesariamente uniformes, hay condiciones que pueden hacer que las cosas cambien dentro de la misma crisis», señala Oliveros, refiriéndose a que pueden haber momentos donde se desacelere la caída, como sucedió este año.

El economista explicó que ya para estas fechas casi la mitad de las transacciones en Venezuela se hacen en dólares y además se espera que para el primer trimestre del 2020, 60% de las transacciones en el país sean en divisas. Lo que quiere decir que habrá más dólares que bolívares en circulación.

¿Esto es bueno o es malo?

La dolarización transaccional es lo que ha permitido ver un mayor consumo en algunos negocios de nicho este diciembre, en comparación a 2018, y la tendencia de este fenómeno, al menos hasta ahora, es al alza.

Para Oliveros, este fenómeno se va a mantener y va a seguir creciendo. Si el año que viene más gente maneja divisas, habrá más gente gastando, consumiendo.

«Van a haber oportunidades de consumo en algunos nichos ya que habrá más gente manejando dólares», señala Oliveros.

Sin embargo, esto no quiere decir que en enero no vaya a haber un rezago en las ventas, ya que históricamente en todo el mundo, en enero el consumo es más bajo en comparación con diciembre; ni tampoco significa que vaya a ver un crecimiento de la economía, según explicó a El Interés, Henkel García, director de Econométrica.

García explicó que es muy probable que en enero de 2020 se registre mayor actividad comercial que en enero de 2019, ya que hay un ambiente de mayores libertades económicas. No obstante, el experto insiste en que la dolarización no es un fenómeno que genere crecimiento.

«La dolarización per se no genera crecimiento. Se necesitan muchas otras cosas. Podría decirse que muchas de estas cosas están en el Plan País pero estamos lejos de que ese Plan País pueda ser ejecutado», aseveró el especialista

Lo que significa que esta burbuja de consumo que ha vivido el país este último mes —sobre todo la semana del Black Friday— no es algo que se vaya prolongar hasta enero, o al menos no con el mismo volumen que presentó en diciembre.

Sin embargo, es muy probable que en enero de 2020 haya más actividad económica con respecto a enero 2019. Es probable que promociones como el Black Friday vuelvan el año que viene.

¿Recuperación para el 2020?

Según Fedecámaras, Venezuela vivirá «un resurgimiento de la economía influenciada por las fuerzas del mercado que se imponen a las ideologías, y donde la sociedad decidió emprender y prevalecer pese a las constantes vicisitudes».

Sin embargo, tanto para García como para Oliveros es prematuro hablar de una recuperación económica. Ecoanalítica espera que para 2020 el PIB se contraiga otro 10% y las reservas se reduzcan en más de mil millones de dólares.

Para García, es imposible hablar de una recuperación económica sin un cambio político. No obstante, el experto explicó que hablar de un cambio político tiene muchas tonalidades.

Si Maduro no se va, lo que podría haber es una flexibilización de la economía que, en caso de darse, podría generarse la posibilidad de un crecimiento «tenue». Sin embargo, con un cambio político de mayor envergadura se abre la posibilidad de cerrar el 2020 con un repunte más amplio.

García se muestra reacio a una recuperación económica sin un cambio político de lleno. Para él, el 2020 será un año difícil como lo han sido los anteriores pero, al igual que Oliveros, cree que este ambiente con mayores libertades abrirá oportunidades a ciertos nichos.

«Hay que poner los pies sobre la tierra. No va a haber una mejora significativa de la economía, pero este ambiente de flexibilidad económica puede abrir oportunidades. Quizás no para crecer pero sí para frenar la caída, para presentar mejores números con respecto a 2019», concluyó el experto