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11 de abril

Pedro Carmona Estanga: todos somos responsables por la caída de la democracia

El 11 de abril del año 2002 fue una fecha que marcó la historia del país, cada venezolano tiene su percepción de los hechos que llevaron a la salida y regreso del hoy fallecido Hugo Chávez. Pedro Carmona Estanga, el entonces presidente de Fedecámaras, tenía una carrera que hasta ese momento podía considerarse impecable. Sin embargo, su nombre es asociado en la historia con lo acontecido entre el 11 al 13 de abril de 2002.

El 11 de abril de 2002, la historia sin fin

Han pasado 17 años y aún los lamentables sucesos del 11 de abril de 2002 se intrican como una maraña de mentiras. Unas pocas certezas, sin embargo, relucen: la renuncia de Chávez, sus lágrimas en la Orchila y los 19 muertos que dejó la impresionante marcha a Miraflores. El gobierno no ha querido saldar la deuda y de las 79 investigaciones abiertas solo cuatro llegaron a juicio

El fantasma del 11 de abril

Es una fecha que todavía duele. Un día imborrable en la memoria contemporánea de los venezolanos. Aquella marcha a Miraflores marcó un punto de inflexión en la política del país y sus consecuencias todavía acechan las decisiones de la lucha política, entre opositores y defensores de la revolución. Caminar hasta el Palacio de Gobierno se ha asumido como vía “radical”, en un país donde el miedo puede más que las ganas de “sacar a Maduro”

El fantasma del 11 de abril

Es una fecha que todavía duele. Un día imborrable en la memoria contemporánea de los venezolanos. Aquella marcha a Miraflores marcó un punto de inflexión en la política del país y sus consecuencias todavía acechan las decisiones de la lucha política, entre opositores y defensores de la revolución. Caminar hasta el Palacio de Gobierno se ha asumido como vía “radical”, en un país donde el miedo puede más que las ganas de “sacar a Maduro”

El 11 de abril de 2002, la historia sin fin

Han pasado 17 años y aún los lamentables sucesos del 11 de abril de 2002 se intrican como una maraña de mentiras. Unas pocas certezas, sin embargo, relucen: la renuncia de Chávez, sus lágrimas en la Orchila y los 19 muertos que dejó la impresionante marcha a Miraflores. El gobierno no ha querido saldar la deuda y de las 79 investigaciones abiertas solo cuatro llegaron a juicio

Protestas de 2017 en el espejo del 11 de abril

El 11 de abril de 2002 marcó un precedente de luto en Venezuela. Desde entonces, el Palacio de Miraflores como destino final de marchas opositoras es casi un imposible. 19 muertos y más de cien heridos son prueba lamentable de la barricada. Para los sobrevivientes y familiares de las víctimas, cada bomba lacrimógena, bala o apresamiento es un dejà vu en este abril de 2017

¿Dónde están los presos políticos olvidados?

“Mi calabozo hoy en día es mi oficina, es mi lugar de trabajo, leo, escribo y produzco. En lo posible, a diario hago algo de ejercicios y los días de visita preparo todo para recibir a mi familia, lo importante es evitar el ocio. No puedo cambiar mi mundo exterior, pero sí mi mundo interior. Por ninguna razón me voy a domesticar al régimen. Soy un preso político, no un perro”, escribió Iván Simonovis en su libro El Prisionero Rojo publicado en 2013, antes de que le otorgaran la medida de casa por cárcel que aún pesa sobre este comisario condenado a 30 años de prisión por los sucesos del 11 de abril de 2002.

Los presos políticos del 11 abril: el horror no termina

Las historias de Silvio Mérida, Otto Gebauer, Ivan Simonovis y Erasmo Bolívar son apenas una muestra del horror que vivió Venezuela en los luctuosos hechos del 11 de abril de 2002. Cada uno fue imputado y juzgado por crímenes que juran no haber cometido. Y, sin embargo, pagan sus penas mientras se asen de la esperanza de la justicia y el cambio