En un discurso ante las autoridades y representantes permanentes de la Organización, durante la Asamblea que comenzó el lunes en Washington, Greenidge recalcó expresiones que ha usado recientemente en otros pronunciamientos públicos, pero esta vez sin mencionar a Venezuela ni al Esequibo.
“El Nuevo gobierno de Guyana está firme e inequívocamente comprometido con las metas e ideales de la OEA”, dijo.
Señaló que es “inequívoco” el papel que debe ejercer la Organización para “asegurar la preservación de la paz regional, seguridad y estabilidad”.
“Estabilidad, seguridad y paz en nuestro hemisferio no pueden ser mantenidas, ni puede ser alcanzado un desarrollo integral, a menos que las naciones cumplan la Ley Internacional y fielmente asuman las obligaciones de estos tratados”, dijo pocos días después de acusar a Venezuela de ignorar el Laudo Arbitral de París, que en 1899 trazó las fronteras terrestres entre Venezuela y la entonces colonia británica.
Venezuela protestó ese laudo, decidido por terceros y lo considera “írrito”.
Un reciente decreto firmado por el presidente Nicolás Maduro redibujó de forma unilateral los límites marinos entre Venezuela y Guyana, bloqueando sobre el papel el acceso de ese país a aguas abiertas del Atlántico y despertando la ira del nuevo gobierno guyanés.
“Guyana firmemente rechaza cualquier acción agresiva e ilegal que afecte la soberanía e integridad de los estados y más aún esas medidas que involucran el uso de la fuerza”, dijo.
Invocó los principios de la Carta de la OEA relativos a la solución de diferencias entre Estados por la vía pacífica y urgió a los Miembros “a honrar esos principios sobre la base de la Ley Internacional que apunta a los intereses colectivos”.