Según un comunicado del Ejército, los efectivos serán desplegados en la urbe de acuerdo a una directiva aprobada por el Gabinete de Seguridad del Ejecutivo «para reforzar a la Policía israelí en su misión de salvaguardar el transporte público y las principales rutas de la ciudad».
La institución anunció ayer su intención de desplegar seis compañías castrenses en centros urbanos de Israel, y no será hasta el próximo día 18 cuando suceda en Jerusalén.
Tras una reunión con los miembros de su gabinete de seguridad, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dio a conocer dos días atrás una serie de medidas excepcionales para hacer frente a los apuñalamientos o intentos de apuñalamiento de palestinos contra israelíes, que suman doce en la ciudad desde el 1 de octubre.
Además del despliegue de tropas, el Gobierno israelí autorizó a la Policía a cerrar o rodear barrios palestinos de Jerusalén Este considerados «zonas de fricción» -este plan ya ha sido puesto en marcha en algunas zonas-, demoler de manera inmediata las casas de los atacantes, revocar sus permisos de residencia y reclutar a guardias para vigilar el transporte público.