El Tenedor de Oro brilló con luz propia ensalzando la venezolanidad
Con representación de la capital y varias regiones del país, se entregaron los galardones a Harina P.A.N.,, Frank Parada, Daniel Verde y a los libros Una arepa hecha postal y Panaderías caraqueñas, y menciones a Giacomello, Herencia Divina, Hato Las Caretas y Cerámicas Miku
Con un emotivo acto, donde todos los convocados compartían el amor por la gastronomía venezolana y representaban a varias regiones del país, se celebró ayer martes 21 de abril la gala de entrega de los premiosTenedor de Oro 2025 de la Academia Venezolana de Gastronomía.
La Academia en pleno, presidida por Ivanova Decán Gambús, otorgó los galardones a Harina P.A.N. que recibió el Gran Tenedor; Frank Parada, Mejor chef en ejercicio; Daniel Verde, premio Armando Scannone; Una arepa hecha postal, Mejor publicación gastronómica; Panaderías caraqueñas, mención especial de publicación; y las menciones Tenedor de Oro a la chocolatería Herencia Divina; a la marca de embutidos Giacomello, fundada en 1947; al Hato Las Caretas; y a Cerámicas Miku.
Frank Parada recibiendo su premio como Mejor Chef del Año en Ejercicio. Foto Alejandro Cremades Daniel Verde agradeciendo el premio Armando Scannone. Foto Alejandro Cremades
La gala del Tenedor de Oro 2025 fue también un compendio de productos y, por supuesto, de sabores provenientes de muchas partes del país, superando así el etnocentrismo gastronómico -como bien lo definió el académico Miro Popic– de ver solo lo que se hace en la capital.
El mejor ejemplo fue Frank Parada, chef que hace una cocina de altísimo nivel en el restaurante Dining Room de Valencia, estado Carabobo, con productos de toda Venezuela, pero también se celebró la tradición culinaria de Los Llanos de Hato Las Caretas; el arte de Mérida en vajillas para restaurantes de Miku; el cacao de Barlovento con Herencia Divina que Miguel Rodríguez celebró entonando un canto ancestral de recolección; los pescados de La Guaira y otros mares con Daniel Verde; la factoría italo-venezolana de los Altos Mirandinos con Giacomello con su CEO Mariella Acosta y el talento en cocina de recetas creadas con arepa por chefs de todo el país para Una arepa hecha postal.
Miguel Rodríguez celebró con un canto ancestral de recolección de cacao. Foto Alejandro CremadesMariella Acosta, CEO de Giacomello, agradeciendo el galardón. Foto Alejandro Cremades Darwin y Keyla Torres, de Miku Cerámicas, junto a Ivanova Decán. Foto @sobreelmantel Representantes de Hato Las Caretas junto a Alberto Veloz. Foto Alejandro Cremades
Una arepa hecha postal forma parte de la saga que sobre el pan ancestral está haciendo Ximena Montilla con su Arraigo Group y compila escritos de varios autores y recetas de varios chefs en una hermosa edición artística de Ira León. Por su parte, Panaderías caraqueñas, la rica herencia de los migrantes, fue editado por el Iepan, con direcciòn y curaduría de Yelitza Linares y Juan Carlos Bruzual, y publicado con apoyo de Banesco. En este libro se hace un recorrido por 10 emblemáticas panaderías de la capital.
Ira León, editora de arte de Una arepa hecha postal. Foto Alejandro Cremades Juan Carlos Bruzual, recibiendo el premio en nombre del Iepan. Foto Alejandro Cremades
El acto fue también ocasión para el estreno formal de Alberto Veloz, cronista gastronómico de Caracas y colaborador de Bienmesabe, en sus funciones como miembro de la Academia Venezolana de Gastronomía.
Después del acto académico, celebrado en los espacios de Bodegas Pomar, se ofreció un brindis con espumantes de los anfitriones, un «parma-bar» de Giacomello y pasapalos de distintos aliados como Bufalinda, Panadería Rosita y Tequeños Las Tías.
Este 21 de abril se celebrará la gala de premiación de los máximos premios de la gastronomía venezolana. Otros galardonados son Harina P.A.N. con el Gran Tenedor de Oro; Daniel Verde, con el premio Armando Scannone, y el libro "Una arepa hecha postal", que ganó como publicación gastronómica