Madre e hija fueron encontradas en su casa, ubicada en Santa Rosa Xochiac, Ciudad de México. El cuerpo de Graciela tenía signos de estrangulamiento y golpes, según informó la periodista mexicana Sugeyry Gándara en una investigación realizada para SinEmbargo.com.
El cadáver de Gatziella, por su parte, se encontraba calcinado, dando paso a una prueba de ADN que permitió identificar si, efectivamente, se trataba de ella.
A pesar de la violenta forma en que se dieron los hechos, las autoridades señalaron, al menos en primera instancia, que se trataba de un homicidio culposo y no femicidio. Pero fue la presión de la familia, sobre todo el impacto de la historia en redes sociales, que llevó a los encargados a retomar el caso.
De acuerdo con la informante, el área especializada en feminicidio de la Fiscalía Central de la Investigación para la Atención del Delito de Homicidio absorbió el asunto, dando esperanza a sus allegados a dar con el autor de los crímenes.
El día de los asesinatos, el vigilante de la urbanización donde vivían vio al principal sospechoso, un hombre que salió de la zona manejando el automóvil que era propiedad de Graciela. Después, el mismo elemento de seguridad alertó a los bomberos ante el incendio que ocurría en la casa de las agraviadas, dando inmediatamente con los cuerpos.
Entre los sospechosos figuran tres albañiles que trabajaban en obras de remodelación del hogar, quienes fueron despedidos por la familia por robarles algunas pertenencias.]]>