El papa Francisco se puso un casco de seguridad el domingo para ingresar a una catedral dañada durante una visita al centro de Italia, donde dio aliento a personas que aún pasan apuros tres años después de ser golpeadas por terremotos devastadores.El pontífice viajó al poblado de Camerino, el cual resultó tan dañado en 2016 que todavía no se permite el ingreso de la gente al centro, ya que continúan los trabajos para estabilizar las construcciones.Antes de que ingresara a la catedral, al papa se le colocó un casco de seguridad de bombero. Dentro del templo estuvo rodeado por bomberos y clérigos, todos con cascos.Francisco colocó flores en una estatua de la Virgen María que resultó dañada en el terremoto. Le faltan la cabeza y los brazos.
Algunas reacciones y argumentos de la presidenta encargada Delcy Rodríguez a las pocas preguntas que le hicieron representantes de medios internacionales son objeto de múltiples comentarios. Por tratarse del primer encuentro con la prensa desde el 24 de junio, compartimos la transcripción