Perú cambia de nuevo de presidente: José Jerí sólo duró 4 meses
Como "El Chifagate" fue bauizado el escándalo por el que destituyeron a Jerí, quien se reunió encapuchado y con lentes oscuros, en restaurantes chinos cerrados al público, con empresarios asiáticos de dudosa reputación
josé jeri, el dia de la juramentación, en octubre de 2025 |Archivo
Sólo cuatro meses duró José Jerí como presidente de Perú. El Congreso lo destituyó hoy, martes 17 de febrero, acusándolo de mantener reuniones clandestinas con empresarios chinos. A este escándalo, la sociedad peruana lo ha bautizado «El chifagate», haciendo alusión a la palabra chifa, que es como llaman a los restaurantes chinos en ese país.
Se suponía que José Jerí, abogado de 39 años, permanecería en el cargo hasta el 28 de julio de este año, fecha en que asumirá el poder, el ganador de los comicios electorales, que se celebrarán en abril. Fue designado como presidente después de que el Congreso destituyera a Dina Boluarte, a quien acusó de no poder contener la crisis de inseguridad del país y a quien también investigaban por unos costosos regalos que recibió, entre ellos relojes Rolex.
Desde 2016, Perú ha tenido 7 presidentes. Mañana miércoles, el Congreso buscará a quien designar como presidente encargado en los 5 meses que quedan hasta el nuevo gobierno.
El «Chifagate»
Antes de comenzar la sesión que lo destituyó, y que estuvo llena de gritos y escándalo, José Jerí aseguró que no había cometido ningún delito, y que solo cometió «errores de forma». Sin embargo, las pruebas presentadas por sus adversarios no lo ayudan.
Resulta que hace un mes se filtró un video que, al más puro estilo de una película de gánsters, se ve a Jerí entrando a un «chifa», encapuchado y con lentes oscuros, acompañado del ministro del interior. El restaurante en cuestión estaba cerrado al público. Adentro, el entonces presidente del Perú se reunió con Zhihua Yang, un empresario chino con negocios en diversas áreas económicas, desde empresas de cerámicas hasta hidroeléctricas. Eso ocurrió el 26 de diciembre y el encuentro no figuró en la agenda presidencial.
Pero hay más. Jerí continuó reuniéndose clandestinamente con Yang y con otro empresario, también de origen chino, llamado Ji Wu Xiaodong quien tiene arresto domiciliario por presuntos delitos de mafia maderera y quien, a pesar de eso, visitó la casa presidencial tres veces. Una de las reuniones ocurrió el 6 de enero en un local clausurado. Jerí apareció sin capucha pero con lentes oscuros.
Cuando le tocó explicar su reunión del 26 de diciembre en el restaurante chino, Jerí dijo que solo había aprovechado para hablar de la celebración del día de la amistad entre Perú y China, el 1 de febrero, y que no registrar la reunión en agenda fue «sólo un error».
Durante el debate para destituir a Jerí, el diputado Hamlet Echeverría expresó: «Este Congreso debe decidir si quiere seguir siendo cómplice del poder o si recupera un mínimo de dignidad frente al pueblo. El señor José Jerí ha ejercido el poder de manera clandestina. Reuniones secretas, agendas ocultas, encuentros nocturnos con empresarios, versiones contradictorias frente a la opinión pública. Aquí no discutimos errores, sino presuntos delitos».
Y parece que los votantes peruanos también ven delitos en vez de errores: una encuesta de la firma Datum reveló que 68% de la población peruana cree que Jerí sí cometió actos de corrupción.
El epicentro fue a 30 kilómetros de Callao, duró cerca de un minuto y causó deslizamientos de tierra en la capital. Hasta los momentos no se reportan víctimas